La coalición Sumar finaliza el curso reafirmando su compromiso con la «hoja de servicios» en el Gobierno y apelando a superar la resignación.

Bustinduy describe la situación como un momento «crítico», pero invita a la izquierda alternativa a «luchar» de cara a las elecciones generales de 2027.

La portavoz parlamentaria de Sumar, Verónica Barbero, los ministros Pablo Bustinduy, Ernest Urtasun y Mónica García; y el líder de IU, Antonio Maíllo

«Estamos en un punto crucial», expresó este lunes el ministro de Derechos Sociales y Consumo, Pablo Bustinduy. Lo hizo en la reunión que congregó a los partidos que, en julio de 2023, se unieron bajo la insignia ‘Sumar’ y la dirección de Yolanda Díaz para presentarse a las elecciones. Ahora, a un año de una nueva convocatoria electoral, el espacio de la izquierda alternativa carece de marca y líder, se encuentra en sus mínimos en encuestas y está inmerso en un proceso de redefinición. Sin embargo, Bustinduy, uno de los rostros más visibles de la coalición, instó este lunes a no rendirse: «Frente a quienes quieren hacernos creer que todo está perdido, que la izquierda está débil, estaremos ahí, dando batalla».

«Dejemos atrás cualquier resignación», enfatizó el ministro y, aunque admitió que su nivel de exigencia personal es «total» y reconoció que el espacio pudo cometer errores durante esta legislatura, Bustinduy defendió los logros alcanzados: «Todo lo que hacemos, pese a los posibles errores, está orientado a mejorar las condiciones de vida de la clase trabajadora». En esta línea, y señalando que ha sido un mandato «extremadamente complicado» para alcanzar mayorías parlamentarias, el titular de Derechos Sociales valoró la función de Sumar en el Gobierno, que considera «eficaz»: «Con la legislatura que hemos tenido, el balance que presentaremos al final es motivo de orgullo y lo defenderemos con la cabeza alta».

De esta forma, los partidos de la coalición de izquierdas han presentado ese «balance» como su carta de presentación para la próxima cita electoral. Han respaldado las medidas de escudo social adoptadas durante el mandato, los incrementos del Salario Mínimo y las reformas laborales, así como sus esfuerzos legislativos en materia de vivienda —que incluso han provocado algunas disputas con su socio de Gobierno, los socialistas—. Bustinduy defendió también algunas reformas concretas implementadas recientemente, como la del sistema de dependencia, cuyo debate está programado para este martes en el Congreso junto con el decreto que contempla el desbloqueo de su financiación.

A la convocatoria realizada por la coalición Sumar asistieron los principales representantes de los partidos que, hace tres años, se unieron para presentarse juntos a las elecciones. Entre ellos, la ministra Mónica García —quien nuevamente encabezará las listas de Más Madrid en la comunidad—, Verónica Barbero (portavoz de Movimiento Sumar), Antonio Maíllo (IU), Alberto Ibáñez (Compromís) y Aina Vidal (Comuns), entre otros.

También estuvo presente el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, por lo que únicamente dos miembros del Gobierno vinculados a la cuota de poder de Sumar faltaron en la reunión: la ministra Sira Rego y Yolanda Díaz. La vicepresidenta anunció hace varios meses que no se presentará nuevamente a las urnas y, desde entonces, se ha distanciado del proceso de refundación en el que está inmerso el espacio de la izquierda alternativa. Además, de uno de los mayores desafíos actuales del espacio: encontrar un sucesor para Díaz.

Movimiento Sumar, IU, Más Madrid y Comuns llevan semanas trabajando en una nueva marca para presentarse en las elecciones. Sobre esta pretenden atraer nuevamente a algunas formaciones regionalistas, algunas de las cuales han obtenido mejores resultados en los comicios territoriales recientes —caso de Chunta (Aragón) o Adelante Andalucía. En este sentido, Maíllo resaltó la importancia de apostar por el «municipalismo» en la ruta hacia la próxima contienda electoral. «Nos comprometemos», declaró el líder de IU, a impulsar un «proyecto político que no solo debe limitarse al ámbito institucional, sino también promover una construcción social del proceso político».

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