En Madrid, aspirantes a una plaza de profesor convocan este martes una manifestación bajo el lema: «No más ceros injustos. Transparencia en la corrección ¡Ya!»

En el examen inicial de las oposiciones a maestro, un candidato cometió numerosos errores ortográficos en su prueba. «Escribió repetidas veces la palabra globo con uve en lugar de con be», explican fuentes educativas. Estas faltas conllevan penalizaciones, pero, al igual que en otras comunidades autónomas, la misma falta reiterada solo se descuenta una única vez. Sin embargo, este aspirante no aprobó el examen debido a errores de expresión y otros motivos. Tras conocer su calificación, acudió a presentar una reclamación acompañado por sus padres.
«Esto sucede cada vez con mayor frecuencia: opositores que llegan con sus padres a reclamar o padres que los acompañan a hacer el examen. Antes no se veía esta situación. Es un reflejo problemático de la sociedad», lamentan las mismas fuentes.
Los primeros resultados de las oposiciones docentes realizadas en gran parte de España durante junio han generado alarma por la alta tasa de suspensos en regiones como Murcia (63%) —donde se batieron récords—, Castilla y León (83%), Asturias (61%) y Castilla-La Mancha (61%).
Existe una tendencia creciente entre los padres de los candidatos más jóvenes —con al menos 23 años, tras finalizar sus estudios universitarios— a implicarse en exceso en este proceso. Durante estos días, en foros y chats de opositores se han identificado intervenciones de padres y madres. Fuentes sindicales confirman que estos progenitores contactan a sus sedes —en nombre de sus hijos— para informarse sobre cómo presentar reclamaciones.
«Es la segunda vez que mi hijo recibe una nota injusta. En la ocasión anterior me pidió que lo dejara pasar, pero esta vez no voy a permitirlo», escribe un padre en un foro de interinos de Castilla-La Mancha, expresando su preocupación por «la situación que está atravesando» su hijo, quien ha obtenido diversos reconocimientos en Bachillerato, la carrera y el máster, además de contar con «notas altas» en Selectividad. «No es normal que salga muy contento tras el examen y obtenga un 2», denuncia este progenitor, que planea asesorarse legalmente para recurrir y anima a otros participantes del foro a formar un “grupo” de «afectados».
En Madrid, los opositores ya están movilizándose y han organizado una concentración para mañana frente a la sede de la Consejería de Educación, con el lema: «Basta de ceros injustos. Transparencia en la corrección ¡Ya!». «No se puede permitir que estos castrantes resultados se repitan año tras año», advierten los convocantes, que convocan a asistir vestidos con una camiseta blanca que lleve un cero en la espalda y con un globo blanco que muestre el número cero. ¿Cuál es el objetivo? «Para lograr un impacto visual en plataformas, redes y televisión. Todo gira en torno a los ceros y esta situación representa una grave falta de transparencia en la corrección», explican.
Según distintas fuentes educativas consultadas, uno de los inconvenientes de este sistema es que los interinos —especialmente aquellos en especialidades muy demandadas— cuentan con pocos incentivos para aprobar las oposiciones. «En la situación actual, no se trata de superar las pruebas, sino de quedar en la lista de participantes. Muchos son llamados para sustituciones o para cubrir plazas, incluso habiendo suspendido», detalla un profesor.
Además, hay problemas relevantes con la ortografía. Según declaró la Consejería de Educación de Asturias a La Nueva España, se han registrado «errores grotescos», ejemplificados con palabras como «abances», «surga» o «llendo». En esta región, alrededor de un tercio de los aspirantes —que asciende a más del 40 % en algunas especialidades con mayor número de opositores— o no se presentaron al examen o abandonaron el aula tras 15 minutos.

