Una ley que permite el escaneo de comunicaciones en línea para detectar material de abuso sexual infantil fue modificada por los eurodiputados para proteger la privacidad de los usuarios. La nueva versión podría generar un conflicto con los estados miembros.
El Parlamento Europeo aprobó el jueves enmiendas que excluyen a plataformas como WhatsApp de un régimen temporal controvertido que autoriza a los servicios de comunicación electrónica a implementar medidas voluntarias para identificar material de abuso sexual infantil (CSAM).
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Los eurodiputados quieren excluir de esta ley a los servicios de comunicación que empleen cifrado de extremo a extremo, lo que implica que plataformas como WhatsApp y Messenger ya no podrán implementar medidas voluntarias que deroguen las normas de privacidad electrónica de la UE para detectar usuarios sospechosos de compartir CSAM.
El cifrado de extremo a extremo es una tecnología que asegura las comunicaciones electrónicas, de modo que únicamente el receptor y el remitente pueden descifrar el contenido de los mensajes.
Este régimen temporal ha sido llamado «chat control» por sus críticos debido a sus implicaciones sobre la privacidad, mientras que sus defensores lo consideran esencial para proteger los derechos de los menores y frenar la difusión de pornografía infantil.
Aunque un marco legal a largo plazo está siendo debatido, la Comisión Europea propuso una extensión temporal del esquema hasta 2028, la cual debe ser aprobada por el Parlamento y los países de la UE.
En marzo, el Parlamento votó en contra de extender la derogación, lo que provocó su expiración el 3 de abril. No obstante, la propuesta fue retomada después de que los gobiernos de la UE avanzaran con ella, impulsados por la insistencia de la presidenta del Parlamento, Roberta Metsola.
El Partido Popular Europeo (PPE) de centroderecha orquestó una maniobra política para aprobar la ampliación del régimen sin modificaciones bajo un procedimiento parlamentario poco común, que requiere mayoría absoluta —al menos 361 eurodiputados— para rechazar o modificar un proyecto.
Sin embargo, la mayoría de los eurodiputados respaldó enmiendas sustanciales que limitan drásticamente el alcance del régimen y que probablemente no serán aceptadas por los gobiernos de la UE.
La votación sobre las enmiendas fue muy reñida y reveló una profunda división entre los grupos políticos del Parlamento, así como fracturas internas en algunos de ellos.
Finalmente, las dos enmiendas controversiales fueron aprobadas con 369 y 362 votos respectivamente. Una inusual alianza entre partidos liberales, de izquierda radical y de extrema derecha apoyó estos cambios, superando a las dos mayores fuerzas políticas, el PPE y los socialistas y demócratas de centro-izquierda.
Varios eurodiputados socialistas, entre ellos la relatora alemana del expediente Birgit Sippel, apoyaron las enmiendas, jugando un papel decisivo en su adopción.
«Una clara mayoría [de eurodiputados] deseaba limitar el alcance e incluir medidas específicas. Debido a las restricciones procedimentales que exigen una mayoría cualificada para aprobar enmiendas, solo pudimos destacar la protección esencial del cifrado de extremo a extremo», afirmó Sippel a Euronews.

