Lituania busca restablecer relaciones con China sin suavizar su postura firme contra Rusia

The freshly appointed prime minister Mindaugas Sinkevičius presents the programme to the Lithuanian parliament Seimas on Tuesday.

El futuro gobierno de Lituania se compromete a mantener una postura firme frente a Rusia mientras trabaja para restablecer lazos diplomáticos con China.

El nuevo Primer Ministro de Lituania, Mindaugas Sinkevičius, expuso el martes en el parlamento lituano la agenda política de su gobierno, que se centra en la defensa, la resiliencia civil y un reajuste de la política exterior hacia China, sin modificar la línea dura frente a Rusia, en respuesta a la creciente tensión en la seguridad a lo largo del flanco oriental de la OTAN.

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Situado junto a Rusia y Bielorrusia, este país báltico de menos de tres millones de habitantes se ha enfrentado en los últimos años a una serie creciente de amenazas híbridas, que incluyen incursiones con drones, violaciones del espacio aéreo, ciberataques y contrabando transfronterizo, lo que ha impulsado al país a intensificar sus preparativos defensivos.

Este enfoque se refleja en la política del nuevo gobierno.

Con el fin de fortalecer la seguridad nacional, se ha comprometido a destinar al menos el 5 % del PIB a la defensa, aumentando la inversión en capacidades antiaéreas y defensas contra drones, reforzando la ciberseguridad y desarrollando la industria militar nacional.

Durante su intervención en el parlamento, Sinkevičius sostuvo que la adaptación tecnológica, más que la superioridad militar convencional por sí sola, será decisiva en los conflictos futuros.

“Las guerras venideras serán ganadas por quienes integren la innovación en sus doctrinas militares con mayor rapidez y aprendan de la experiencia bélica moderna”, afirmó, señalando a los drones, la inteligencia artificial y los sistemas autónomos como factores cada vez más cruciales en el campo de batalla.

El programa también incluye la culminación de los preparativos para albergar una brigada alemana en 2027 y asegurar que la división nacional de Lituania alcance plena capacidad operativa en 2030.

Para lograr una “preparación real”, el gobierno entrante planea aprovechar fondos de la Unión Europea y respaldar un aumento de recursos destinados a reforzar la seguridad en el flanco noreste de la OTAN dentro del presupuesto a largo plazo de la UE para 2028–2034 (MFF).

Reajuste con China

El cambio más notable en política exterior se observa en la relación con China.

El plan plantea que Lituania “normalice las relaciones diplomáticas con China al nivel que mantienen otros Estados miembros de la UE”, indicando un enfoque más pragmático tras varios años de tensiones.

Esta modificación contrasta con el mandato anterior cuando los Conservadores lideraban la coalición gobernante. En 2021, Vilna autorizó la apertura de una oficina representativa de Taiwán, lo que llevó a China a degradar las relaciones diplomáticas y aplicar restricciones económicas.

Durante la presentación de la agenda, el conservador Žygimantas Pavilionis cuestionó al primer ministro sobre por qué “no se percibe la amenaza que representa China” y por qué “se tiene tanto afecto hacia China”.

“No siento ni amor ni rechazo hacia China”, respondió Sinkevičius, añadiendo que tiene dos principales prioridades en política exterior: “Primero, la seguridad; segundo, sin eclipsar la primera, la cooperación económica, todo lo relacionado con las relaciones bilaterales y el comercio.”

El cambio de enfoque hacia China se evidenció el mes pasado cuando Lituania suspendió las negociaciones con Taiwán para un plan de cooperación económica debido a “cambios en el entorno político interno”, según informó el ministerio de exteriores en LRT.

A nivel europeo, Lituania está alineada con Francia, Italia, España y Países Bajos, países que en el Consejo Europeo de la semana pasada solicitaron un uso más amplio de aranceles y otros instrumentos comerciales defensivos para contrarrestar prácticas comerciales injustas de China.

"Future conflicts will be won by the countries that integrate innovation into their military doctrine the fastest and can learn from modern warfare," Sinkevičius said. “Las guerras futuras se ganarán por los países que integren la innovación en su doctrina militar más rápido y aprendan de la guerra moderna”, expresó Sinkevičius. LR Seimas / Gabrielė Ginkutė

Posición frente a Rusia

Aunque el gobierno está replanteando su estrategia con China, su política respecto a Rusia permanece constante.

El programa compromete a Lituania a adoptar “medidas activas” para mantener el aislamiento internacional de Rusia y a continuar la coordinación con aliados para ejercer presión sobre Moscú mediante sanciones y otras acciones.

El documento señala que Vilna no contempla la normalización de relaciones con Rusia mientras continúe su guerra contra Ucrania y anuncia que buscará garantizar que los activos estatales rusos congelados se utilicen para la reconstrucción de Ucrania, conforme a la legislación de la UE y el derecho internacional.

El nuevo gobierno también reafirma el apoyo firme a Ucrania, sosteniendo que “el único camino para restablecer una paz estable y justa en Europa” es la victoria ucraniana y la recuperación de la integridad territorial del país. Además, se compromete a respaldar la reconstrucción y recuperación económica a largo plazo de Ucrania.

Bielorrusia se describe como otro desafío clave en materia de seguridad. Aunque el objetivo a largo plazo de la política exterior es una Bielorrusia democrática, el programa promete incrementar la presión sobre Minsk si continúa apoyando la guerra rusa o realizando ataques híbridos contra la UE.

Próxima presidencia de la UE

Con Lituania al frente de la presidencia rotatoria del Consejo de la UE desde enero de 2027, el gobierno pretende influir en los debates sobre competitividad, defensa y seguridad, protección de la democracia, seguridad alimentaria y el papel global de Europa.

Vilna planifica utilizar las negociaciones del próximo presupuesto a largo plazo de la UE para impulsar mayores gastos en defensa, aumentar la inversión en infraestructuras militares y fortalecer la industria de defensa comunitaria, a la vez que preserva los fondos de cohesión y las subvenciones agrícolas.

El programa reitera igualmente el respaldo a la adhesión de Ucrania y Moldavia a la UE y demanda un refuerzo de la Política Común de Seguridad y Defensa.

La agenda todavía debe recibir la aprobación parlamentaria, con la votación programada para el 14 de julio.

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