
En las últimas décadas, conforme la tecnología se ha expandido y se ha vuelto esencial en numerosas actividades cotidianas, los trabajos manuales han ido perdiendo relevancia. Muchos pensaban que en algún momento estos empleos desaparecerían casi por completo.
No obstante, se observa un fenómeno que ocurre tanto en Estados Unidos como en otras partes del mundo, donde los trabajos manuales están teniendo un resurgimiento considerable entre la juventud. Un reportaje de BFM Business señala dos causas principales para este cambio: el elevado costo de la universidad (que también afecta el costo de vida) y el avance de la Inteligencia Artificial.
Esta tecnología se ha posicionado como uno de los factores principales detrás de los despidos actuales y futuros, convirtiéndose en una amenaza para gran parte de los empleos del sector terciario. Sin embargo, la demanda de personal para estos trabajos manuales, especialmente electricistas, ha crecido de forma significativa, impulsando también un aumento en los salarios para dichos puestos.
De acuerdo con el informe global anual de ADP, publicado en abril, entre las personas de 27 a 39 años que emplean IA diariamente, solo el 22 % considera que su empleo está protegido contra la desaparición. Por otro lado, profesiones como la de electricista muestran una realidad distinta: «Siempre habrá trabajo. Actualmente, todo depende de la electricidad. Sin nosotros, el mundo se paraliza», afirmó un joven estudiante de un ciclo medio en electricidad.
El desarrollo de la IA ha provocado una creciente actividad en la construcción de centros de datos, que necesitan una amplia cantidad de especialistas en construcción, en particular electricistas. Según el Departamento de Trabajo, el salario promedio de un electricista subió un 55 % entre 2015 y 2025.
Pero esta no es la única profesión que ha ganado relevancia con esta tecnología; por ejemplo, fontaneros: «Los edificios siempre contarán con sistemas de tuberías», explica Zelda Cuesta, coordinadora de la Escuela Técnica Apex, especializada en formación profesional.
«La IA no podrá sustituir estos empleos», comenta Cuesta. «Las construcciones siempre tendrán instalaciones de fontanería, soldadura o electricidad».

