Temblor en Venezuela: causas principales del colapso de numerosos edificios en La Guaira

Rescatistas en edificio derrumbado, Caraballeda, La Guaira.

Fuente de la imagen, Getty Images

    • Autor,
    • Título del autor, BBC News Mundo
  • Fecha de publicación 2 julio 2026
  • Tiempo de lectura: 7 min

Familias completas quedaron atrapadas bajo los escombros.

La devastación causada por los dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5 que afectaron a Venezuela el 24 de junio fue tan severa que surge la pregunta de por qué tantos edificios colapsaron, dejando miles de víctimas y heridos.

El movimiento de la placa tectónica Sudamericana respecto a la placa del Caribe produjo una liberación masiva de energía desde el interior de la Tierra, cuyo punto máximo se situó frente a la costa norte venezolana, llamada la «zona cero» del desastre: el estado de La Guaira.

A pesar de que el epicentro de ambos terremotos estuvo en el estado Yaracuy -el primero cerca de San Felipe y el segundo en las inmediaciones de Yumare-, la fractura de la corteza terrestre fue tan extensa que las ondas sísmicas alcanzaron la costa de La Guaira, donde se ubica la falla de San Sebastián, en la zona de contacto entre las placas.

¿Cuántos edificios colapsaron en La Guaira y por qué? La respuesta sigue bajo investigación, aunque los científicos manejan algunas pistas.

«Existen más de 50 motivos que podrían explicar la caída de edificaciones», indicó a BBC Mundo el presidente de la Sociedad Venezolana de Geólogos, Feliciano de Santis.

Entre estos factores destacan el impacto combinado de las ondas generadas por los dos terremotos —fenómeno que solo se había registrado anteriormente en Venezuela en 1812— y la proximidad de La Guaira al área donde se liberó gran cantidad de energía sísmica.

También influyeron las características del suelo y la resonancia en las construcciones, además de irregularidades en la edificación, señaló De Santis.

El gobierno, que declaró a La Guaira zona de desastre, informó esta semana sobre más de 800 edificios dañados en el país, concentrándose la mayoría en La Guaira, mientras que informes independientes, como el del Instituto de Investigación de Sistemas Ambientales (ESRI, por sus siglas en inglés), elevan el número a aproximadamente 900.

Por otro lado, la NASA realizó una estimación preliminar sobre la posible cantidad de edificaciones afectadas en Venezuela, calculando unas 59.000, aunque esta cifra es referencial, sin verificaciones de campo.

¿Qué pudo ocasionar el colapso de los edificios en la costa norte venezolana?

Edificios destruidos en Caraballeda, La Guaira.

Fuente de la imagen, AFP via Getty Images

1. El impacto directo de las ondas sísmicas en La Guaira

La costa del estado La Guaira recibió el impacto directo de las ondas sísmicas por su ubicación frente a la falla de San Sebastián, punto donde convergen dos placas tectónicas que se mueven lentamente en direcciones opuestas.

Esta falla se extiende por el fondo marino de oeste a este, casi paralela a la costa.

Fue justo ahí, muy cerca de la línea costera, donde la ruptura en el sistema de fallas generada por el doble sismo causó el mayor daño.

«El evento doble tuvo todas las condiciones para ser un terremoto devastador en cualquier parte del mundo», afirmó a BBC Mundo Rafael Abreu, geofísico del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS, por sus siglas en inglés).

Mapa de la Guaira con la falla de San Sebastián.Edificio dañado en Catia La Mar, La Guaira, Venezuela.

Fuente de la imagen, AFP via Getty Images

El sismo destacó por su alta magnitud, duración prolongada, poca profundidad y un desplazamiento horizontal que intensificó el fenómeno, según detalló el experto.

José María de Viana, ingeniero civil y docente en la Universidad Católica Andrés Bello, aclara que el impacto más fuerte del segundo choque sísmico ocurrió frente a las costas de La Guaira, basado en estudios técnicos del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología de Italia y del USGS.

«Esto permite entender por qué la destrucción fue tan notable en esa región», señaló. «El impacto fue directo y muy intenso».

La investigación italiana reveló que el desplazamiento máximo del suelo alcanzó 3,6 metros en el fondo marino al norte de Catia La Mar, en La Guaira, una de las áreas más afectadas por el fenómeno.

En otras secciones, la ruptura de la falla apenas llegó a unos centímetros, explica Sergio Barrientos, director del Centro Sismológico Nacional de la Universidad de Chile. «La falla no se mueve uniformemente en toda su extensión», lo que explica la variabilidad en la intensidad del impacto.

En las zonas donde las fracturas fueron mayores, las ondas sísmicas presentaron más fuerza y amplitud, aunque el epicentro estuviera en una ubicación diferente, añade.

Edificio derrumbado en Caraballeda, La Guaira.

Fuente de la imagen, Getty Images

2. Las características del suelo

Más allá de la fuerza destructiva del doblete sísmico, surge la interrogante: ¿los edificios colapsaron por la suavidad del suelo o por deficiencias en su construcción? Esta pregunta intriga a numerosos expertos, y, como suele ser habitual, no tiene una sola respuesta.

«No todos los suelos son iguales en La Guaira», advierte Michael Schmitz, profesor de geofísica en la Universidad Simón Bolívar y la Universidad Central de Venezuela.

Dentro del estado, existen zonas específicas, como Caraballeda, donde hay una cuenca profunda de aproximadamente 400 metros, y en estos lugares el tipo de suelo blando influyó en los derrumbes.

Edificios destriuidos en Caraballeda, La Guaira.

Fuente de la imagen, AFP via Getty Images

En cambio, en áreas como Catia La Mar, ciudad turística que ahora muestra una imagen de devastación, los terrenos suelen ser de roca intermedia.

Algunos sectores de La Guaira están asentados sobre conos fluviales que han acumulado sedimentos blandos con poca profundidad, indica De Viana. Estos suelos sedimentarios funcionaron como un filtro que amplificó considerablemente el movimiento del terreno.

Ruth Quereguán, investigadora de la Escuela de Geología, Minas y Geofísica de la Universidad Central de Venezuela, recorrió Catia La Mar y la zona alrededor del Aeropuerto Internacional de Maiquetía en La Guaira.

«Observé un nivel de destrucción igual o superior al registrado durante el deslave de 1999», se refiere a aquel evento de corrimientos de tierra en el cerro El Ávila.

Aquellos deslaves afectaron directamente La Guaira (que en ese tiempo se llamaba estado Vargas). A casi treinta años de esa tragedia, la misma región fue afectada por el doblete sísmico, dos fenómenos que, según señala, están «solapados».

En La Guaira existen muchos suelos parcialmente consolidados a causa de deslaves; son terrenos compuestos por sedimentos de resistencia intermedia. Esto podría haber contribuido al colapso de edificaciones. «Se tendrán respuestas más claras cuando se disponga de más datos», concluye.

Incluso se está evaluando la posibilidad de que el doblete sísmico haya sido en realidad un triplete.

Personas se abrazan en Catia La Mar, La Guaira.

Fuente de la imagen, AFP via Getty Images

3. La calidad de las construcciones

Respecto a la calidad de las edificaciones, Quereguán señala que tras los deslaves de 1999 en El Ávila, varias viviendas que sufrieron daños parciales fueron reconstruidas. Sin embargo, los expertos desconocen si se verificaron adecuadamente los permisos de habitabilidad, construcción o el tipo de materiales usados. «Seguramente hubo negligencia» en algunos casos, afirmó.

Además, existen edificios edificados después de los deslaves sin certeza de que, por ejemplo, se hayan hecho estudios de suelo apropiados para las nuevas construcciones, destacó.

«¿Se respetaron las normas vigentes luego del terremoto de 1967? Eso no se sabe», agregó Quereguán. La regulación para construcciones sismo-resistentes, actualizada en varias ocasiones, entró en vigor a principios de los años setenta.

Edificio destruido en Caraballeda, La Guaira. En el primer plano una muralla destruida que dice Venezuela.

Fuente de la imagen, AFP via Getty Images

Es factible que algunas construcciones en La Guaira no hayan cumplido con esa normativa, puntualizó. «Aquí entra la dimensión de negligencia y corrupción». En ese sentido, «no se puede ocultar la realidad». No obstante, añadió, es crucial esperar a los informes que brinden los especialistas.

Por ahora, algunos miembros de equipos de emergencia internacionales que han ayudado en las tareas de rescate y limpieza quedaron sorprendidos por el uso de materiales que califican como «inadecuados».

Uno de ellos, que prefirió mantenerse en anonimato, denunció que en un edificio de La Guaira encontró vigas compuestas por un material liviano y frágil (poliestireno expandido), recubiertas con una capa de concreto de apenas unos centímetros. También detectó pilares carentes de refuerzos metálicos internos.

Los estudios técnicos que se publiquen tras la tragedia en La Guaira ofrecerán evidencias que permitirán precisar qué ocurrió con el suelo y las construcciones.

Edificio dañado en Caraballeda, La Guaira.

Fuente de la imagen, AFP via Getty Images

Scroll al inicio