Felipe González, Page, Madina, Lobato, el ‘lambanismo’ y una facción de militantes de base demandan que Sánchez asuma responsabilidades

Las críticas internas en el PSOE se han intensificado de manera pública a las puertas del Comité Federal, convocado este sábado tras casi un año sin celebrarse. Exigen que el máximo órgano entre congresos actúe frente a la intención de Pedro Sánchez de agotar la legislatura, en medio de una cadena de procesos judiciales que afectan tanto al Gobierno como al partido, y que ya han derivado en la condena a 24 años de prisión del ex ministro José Luis Ábalos por organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias.
Esta vez, quienes han expresado sus discrepancias con la dirección actual no son solo «los de siempre», como se denomina en Ferraz al reducido grupo de cargos en activo y ex dirigentes liderados por el dirigente castellanomanchego Emiliano García-Page y el ex presidente Felipe González. La nueva corriente de militantes de base, en proceso de expansión territorial y promovida bajo la marca ReActiva, ha urgido a afrontar «la crisis de credibilidad agravada por presuntos escándalos de corrupción, conductas irregulares y reprochables, así como actuaciones políticas» que, advierten, alejan al partido de sus «principios y valores socialdemócratas» originales.
En un contundente llamado a los más de 300 integrantes que integran el Comité Federal, les exigen que «se sinceren» acerca del «momento crítico» que atraviesa la formación y reclaman la convocatoria de elecciones generales antes de finalizar este año, insistiendo en que Sánchez no debería presentarse nuevamente. «Estamos ante una decisión inaplazable: o se actúa con firmeza o el silencio será percibido por la ciudadanía como complicidad», alerta un comunicado de ocho páginas con una detallada lista de argumentos hecho público el jueves.
De modo más discreto, Eduardo Madina también solicitó esta semana la asunción de responsabilidades tras «la trágica noticia» de la condena al que fue durante años la mano derecha del presidente del Gobierno y líder de los socialistas tanto en La Moncloa como en Ferraz. «Ábalos fue una elección, alguien le eligió. Alguien le otorga competencias, alguien determina quién ocupa los cargos de dirección y quién se sienta en cada ministerio», insinuó el ex diputado vasco durante su intervención el martes en una tertulia en la Cadena Ser.
Durante su participación, recordó que se enfrentó políticamente con el ex ministro en las primarias socialistas de 2014, cuando ya formaba parte del grupo de apoyo a Sánchez, y defendió que en aquel momento discrepaba del modelo representado: «Opté por tenerlo enfrente. Elegí defender un PSOE donde esos perfiles nunca llegaran a donde llegaron. Y perdí».
Otro de los expulsados por el aparato, Ignacio Urquizu, manifestó estar «totalmente de acuerdo» con Madina y también evidenció sus desacuerdos con los dos últimos secretarios de Organización del partido, ambos implicados en casos de corrupción. «En 2019 y en 2023 recibí en ambas ocasiones el apoyo del 90% de la provincia de Teruel para ser candidato al Congreso. La primera vez fue Ábalos quien me descartó de las listas, y la segunda, Santos Cerdán contra el criterio de la militancia de Teruel», expresó en X el ex alcalde de Alcañiz.
El análisis crítico del ex dirigente vasco también ha sido respaldado públicamente por otros afines al fallecido Javier Lambán, como Mayte Pérez, que ha pedido «voces lúcidas, moderadas y creíbles» para reinstaurar al PSOE «en el lugar del que nunca debió salir», así como por el breve ministro Máximo Huerta, aunque este último ha recibido numerosas críticas en redes sociales.
La alcaldesa de Palencia, Miriam Andrés, defendió a su compañero frente a quienes calificaron su opinión de «miseria moral» equiparándolo con Page: «Ahora resulta que traidores en mi partido son estos dos compañeros y no los corruptos que están en prisión y que aprovecharon una organización decente y centenaria para delinquir. ¡Así estamos! Dejadnos en paz».
«Te ratifiquen o te rectifiquen»
Esta semana coincidieron además en un evento público organizado desde hace dos meses el presidente de Castilla-La Mancha y González, quien expresó que tras la sentencia contra Ábalos, las dos vías «más claras» que tiene Sánchez son dimitir o convocar elecciones, para «que te ratifiquen o te rectifiquen». Por su parte, el único barón socialista que gobierna con mayoría absoluta recordó que hace un año ya planteó a Sánchez anticipar las elecciones o plantear una cuestión de confianza «sobre la base de que nada indicaba que las cosas mejoraran» y exigió «claridad» y «autocrítica» al Comité Federal.
El ex dirigente madrileño Juan Lobato, a su vez, afirmó que es en ese órgano del partido del cual él ha sido «excluido» donde «deben debatirse las responsabilidades políticas y las decisiones que correspondan». «Si yo, habiendo sido alcalde, designo a ocho concejales de gobierno y uno de ellos se ve involucrado en un escándalo de corrupción o en una gestión gravemente cuestionable, soy responsable de haberle nombrado», señaló en una entrevista en Cope el senador, abriendo también la puerta a la renuncia del presidente.
Por último, Odón Elorza instó a Sánchez a «dar un golpe de efecto democrático inmediato con una decisión ejemplar y de consecuencias positivas: presentar una cuestión de confianza ante el Parlamento». «Considero que la libertad de opinar con argumentos respetuosos sobre asuntos como la corrupción, de tanta trascendencia para la democracia y para el PSOE, es siempre una obligación militante», justificó el ex alcalde de San Sebastián.

