Este conocido rostro televisivo halló en la costa coruñesa algo más que un simple destino para descansar junto al mar. Entre playas y paisajes de la Costa da Morte, este lugar alberga una historia que sorprendió incluso a quienes se encontraban allí de vacaciones
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La Costa da Morte alberga uno de esos pueblos pesqueros de Galicia que cada verano atraen a turistas en busca de playas tranquilas, gastronomía atlántica y panorámicas abiertas al océano. En este rincón costero de A Coruña, también encontró su refugio estival El Gran Wyoming, quien hace un par de veranos sorprendió a vecinos y visitantes al mostrar una faceta mucho más cercana y musical.
El destino es Laxe, una villa marinera situada en pleno corazón de la Costa da Morte que combina playas, patrimonio y un ambiente portuario. Allí fue visto el presentador de El Intermedio, José Miguel Monzón Navarro, más conocido como El Gran Wyoming, durante su periodo vacacional. No era la primera vez que recorría sus calles, pero en aquella ocasión su presencia destacó aún más porque terminó subiéndose al escenario del bar O Bocho para interpretar ‘Miña terra galega’, de Siniestro Total.
Laxe, un pueblo marinero con playas, faro y alma atlántica
Más allá del episodio anecdótico, Laxe se ha establecido como una de las paradas más atrayentes para quienes visitan la costa coruñesa. Su playa urbana, con bandera azul, de arena fina y 1.320 metros de extensión, rodea la localidad y brinda un espacio cómodo para familias y visitantes que buscan un baño accesible sin alejarse del centro. A pocos minutos está la Praia de Soesto, más salvaje y abierta al oleaje, mientras que la conocida Praia dos Cristais sobresale por su arena particular formada por pequeños cristales erosionados por el mar, resultado de restos de un antiguo vertedero de botellas transformados por la acción natural.
El paseo por este pueblo marinero de A Coruña también invita a recorrer su casco histórico, subir por la rúa Real y acercarse a la Casa do Arco, una de sus construcciones más emblemáticas, antes de llegar a la iglesia de Santa María da Atalaia. Otro punto imprescindible es la Punta de Laxe, donde se localiza el Faro de Laxe, levantado en 1920 y emplazado en un lugar con vistas a la ría de Corme-Laxe, la duna de Monte Branco y Penal de Veo. Además, este faro forma parte de la cuarta etapa del Camiño dos Faros, la ruta que abarca cerca de 200 kilómetros entre Malpica y Fisterra, siguiendo algunos de los paisajes más representativos de la Costa da Morte.
La Costa da Morte alberga uno de esos pueblos pesqueros de Galicia que cada verano atraen a turistas en busca de playas tranquilas, gastronomía atlántica y panorámicas abiertas al océano. En este rincón costero de A Coruña, también encontró su refugio estival El Gran Wyoming, quien hace un par de veranos sorprendió a vecinos y visitantes al mostrar una faceta mucho más cercana y musical.

