El actual presidente Pedro Sánchez asumió su primer cargo público en medio de una notable contradicción entre sus ideas y su estilo de vida.
Pedro Sánchez ejerció como concejal en el Ayuntamiento de Madrid presentando un programa que incluía políticas contra la prostitución, mientras que su esposa, Begoña Gómez, administraba negocios vinculados a esa actividad.
Este contraste persistió, al menos, desde las elecciones de 2003 cuando Sánchez fue candidato, y sobre todo a partir de 2004 cuando entró en el Ayuntamiento, manteniéndose hasta al menos 2006. Todo apunta a que la situación continuó hasta 2009, momento en que dejó el consistorio para desempeñarse como diputado en el Congreso. Esta situación también tuvo repercusiones hasta su elección en 2014 como líder del PSOE por primera vez.
EL ESPAÑOL ha recopilado durante semanas declaraciones de empleados y proveedores de las saunas y clubes pertenecientes al padre de la esposa del presidente del Gobierno, Sabiniano Gómez Serrano, que avalan toda esta información.
Según estas fuentes, Begoña Gómez actuaba como «contable y administrativa» tanto en las saunas gays como en los clubes de alterne desde al menos 2003, manteniendo esta responsabilidad durante su noviazgo y posterior matrimonio con Sánchez.
El presidente actual y su esposa se conocieron en una fiesta en 2003, momento en que comenzó su relación. Esto coincidió con el periodo en que Begoña Gómez manejaba la contabilidad de los locales donde se ejercía la prostitución, propiedad de su padre y sus tíos.
Alberto Núñez Feijóo aludió a estos locales cuando acusó a Sánchez de ser «beneficiario a título lucrativo del denigrante negocio de la prostitución» durante el pleno sobre la corrupción del PSOE el 9 de julio pasado.
El líder del PP hizo referencia específica a que Pedro Sánchez obtuvo beneficios de los pisos que figuran a nombre de Begoña Gómez, pagados por su padre con fondos provenientes de las saunas y clubes de alterne.
El origen del dinero relacionado con la prostitución
El propio Sánchez admitió en el programa de RTVE ‘En Tu Casa o En La Mía’ de Bertín Osborne en 2015 que al iniciar su relación se trasladó a vivir a casa de Begoña porque «ella contaba con un piso mucho más amplio» que el suyo.
«Yo fui quien puso el cepillo de dientes en su casa», declaró Sánchez a Bertín Osborne en el minuto 39 de la entrevista.
De acuerdo con registros de la Propiedad obtenidos por EL ESPAÑOL, Begoña Gómez tenía a su nombre en aquel momento el 50% de una vivienda en la urbanización Somosaguas Park de Pozuelo de Alarcón (Madrid).
Esta propiedad de 86 metros cuadrados más terraza fue adquirida en 1997 por Sabiniano Gómez y fue inscrita en el Registro a nombre de Begoña y su madre, María Fernández, cada una con el 50%.
Sánchez se habría beneficiado de esta vivienda, financiada con recursos provenientes del negocio de la prostitución, al vivir allí con Begoña.
Los ingresos de Sabiniano Gómez procedían exclusivamente de la prostitución ejercida en las saunas y clubes de alterne, siendo su único negocio.
Según portales inmobiliarios especializados como Idealista, el valor actual de esta propiedad ronda el medio millón de euros, pudiendo alcanzar hasta los 800.000 euros.
Cuando fue adquirida en 1997, Begoña Gómez tenía 26 años, un año más que Pedro Sánchez.
La pareja vivió en este domicilio durante varios años antes de trasladarse a otra vivienda perteneciente a Begoña Gómez, también localizada en Pozuelo de Alarcón (Madrid).
En 2009, la esposa del presidente heredó de su madre una propiedad en el Prado de Somosaguas que cuenta con más de 180 metros cuadrados y cuyo valor actual excede el millón de euros.
El matrimonio Sánchez-Gómez residió en esa vivienda hasta su traslado a Moncloa en 2018. Este inmueble también fue financiado por Sabiniano Gómez con fondos procedentes de las saunas y clubes de alterne, y registrado a nombre de la madre de Begoña.
Además, el patrimonio inmobiliario de Begoña Gómez creció notablemente tras empezar su relación con Pedro Sánchez. En 2004, con 33 años, adquirió junto a su hermano Miguel Ángel una vivienda de 112 metros cuadrados en la calle Prado, en el céntrico barrio madrileño de Las Letras.
Esta vivienda, al igual que la anterior, fue financiada por Sabiniano Gómez con las ganancias obtenidas de las saunas gays y prostíbulos.
Su valor actual supera los 900.000 euros.
En 2005, junto con Pedro Sánchez, adquirió un piso y una plaza de garaje en Aluche. Esta propiedad del matrimonio no había sido conocida previamente, pero el Registro de la Propiedad así lo indica.
El inmueble y el garaje se ubican en la calle Navia y poseen 85 metros cuadrados. El valor actual se sitúa en torno a los 400.000 euros.
La escritura de esta vivienda fue realizada el 15 de septiembre de 2005, cuando Sánchez era concejal y Begoña gestionaba la contabilidad y pagos a proveedores de las saunas y burdeles de su padre.
Sobre este patrimonio, valorado actualmente en unos tres millones de euros, el excomisario José Manuel Villarejo comentó en un audio que «el problema de Begoña era justificar los ingresos» derivados de los negocios de su padre.
La grabación fue realizada durante una comida el 17 de mayo de 2016 con la presencia de José Luis Olivera, entonces director del Centro de Inteligencia contra el Terrorismo y Crimen Organizado (Citco) y exjefe de la Unidad de Delincuencia y Fiscal (UDEF).
«¿Cómo se le ocurre a este hombre (Pedro Sánchez) decir 15 días antes de las elecciones: ‘Vamos a sacar una ley contra la prostitución y no sé qué…’? ¡Y su suegro con puticlubs!», relató Villarejo entre los presentes.
«Estuvo hablando (Sánchez) con algunos asesores fiscales para analizar cómo ingresar las ganancias que su pareja recibía de los negocios de su padre», continuó el excomisario.
Villarejo también afirmó en dicha grabación que Begoña Gómez «asesoraba y llevaba la contabilidad de las saunas de su padre y de su tío».
El PSOE de Madrid, al que pertenecía Sánchez, presentó en las elecciones municipales de 2003 una candidatura que incluía medidas para combatir la explotación sexual y la prostitución.
Estas iniciativas, centradas en la lucha contra el tráfico de personas, especialmente mujeres y menores con fines de explotación sexual, fueron ampliadas y endurecidas por José Luis Rodríguez Zapatero en el programa con el que ganó las elecciones generales de 2004.
Un proveedor de la sauna Adán, que era gestionada por la familia Gómez Serrano a través de la sociedad mercantil San Bernardo 36, aseguró a este medio que la esposa del presidente abonaba mensualmente «en efectivo» entre 2003 y 2005.
Además, varios empleados y mujeres que ejercían la prostitución en el club Castellana 180 confirmaron a EL ESPAÑOL que Begoña Gómez frecuentaba «la oficina» ubicada en la planta baja del local y que «se encargaba de llevar la contabilidad».
Uno de estos testimonios, de una mujer que tuvo responsabilidades de supervisora en la empresa de los hermanos Gómez Serrano, relata haber visto a la esposa del líder socialista en el club Castellana 180 «hasta aproximadamente mediados de la década de 2010», coincidiendo con fechas cercanas a su elección como secretaria general del PSOE en 2014.
Drogas, migración y presencia de un menor
Según estas fuentes, en la sauna Adán, situada en la calle San Bernardo 38, y en el club Castellana 180 no sólo se practicaba «la prostitución», sino que esta constituía la actividad principal.
La empresa familiar liderada por el padre de Begoña retenía el «50%» de los ingresos que generaban las relaciones sexuales pagadas por los clientes.
Estas declaraciones coinciden con la versión de un jefe de seguridad en Telemadrid, realizada en julio pasado. «[Begoña] preparaba las cajas y dejaba el efectivo para las bebidas», afirmó este exempleado identificado con el seudónimo ‘Toni’.
Trabajadoras de Castellana 180 contactadas por EL ESPAÑOL corroboran este testimonio y señalan que este individuo se apellidaba Pacheco.
Este jefe de seguridad, según exempleadas del lugar, fue durante años la mano derecha de Francisco Enrique Gómez Serrano, hermano de Sabiniano y responsable del funcionamiento diario del prostíbulo.
Diversos testigos han declarado haber presenciado el «tráfico de drogas» dentro de las instalaciones. En el caso de la sauna Adán, las sustancias eran suministradas por empleados, según un proveedor.
En ambos tipos de establecimientos, las personas que ejercían eran «casi en su totalidad inmigrantes procedentes de Sudamérica o Europa del Este» y algunas se encontraban en situación irregular en España.
Una velada en la sauna Adán
EL ESPAÑOL cuenta con testimonios que confirman que la prostitución se desarrolló de forma continua durante al menos tres décadas desde principios de los años 90.
La escritora y periodista Lucía Etxebarria relató a este medio la experiencia de un amigo suyo en la sauna Adán gestionada por la familia Gómez Serrano «en 1994 o 1995».
Etxebarria identifica a su amigo con el nombre ficticio ‘Gonzalo’ y explica cómo se enamoró de un brasileño llamado Jorge que «trabajaba como chapero en la sauna».
«Mi amigo lo acogió en su domicilio e intentó alejarlo de ese mundo, aunque el problema era que el chico estaba muy enganchado y en la sauna le daban cocaína gratis».
«Este chico nos contó que había habitaciones en la planta superior muy privadas, visitadas por personas importantes, incluyendo políticos», afirma la escritora.
«Todo el mundo sabía que allí se consumía cocaína, no era un secreto. Tampoco era desconocido que esa sauna estaba dedicada a chaperos», concluye Lucía Etxebarria en su entrevista con EL ESPAÑOL.
Por su parte, un visitante habitual de la sauna Adán a principios de los 2000 declaró a EL ESPAÑOL que la prostitución era la actividad principal del local.
Este testigo asegura que entre 2003 y 2005 la «casa», como denominaba a la empresa de Sabiniano Gómez Serrano, le ofreció repetidamente servicios sexuales proporcionados por los chicos.
El visitante mantuvo contacto con varios «chaperos y camareros» y también tuvo trato con el padre de Begoña Gómez.
Su relación con la empresa era tan estrecha que en varias visitas a la sauna Adán, un empleado le dijo que eligiera al chico que quisiera porque «pagaba la casa». No obstante, siempre rechazó estas ofertas.
Finalmente, un periodista actualmente en la plantilla de EL ESPAÑOL visitó la sauna Adán en 2018 para realizar un reportaje para otro medio y pudo constatar personalmente que la prostitución seguía activa en el local.
Al llegar, le entregaron «una toalla y unas chanclas» y accedió a diversas áreas de la sauna donde le ofrecieron «servicios sexuales a cambio de dinero».
Según su experiencia, el establecimiento presentaba una preocupante «insalubridad» y «un notable deterioro en las instalaciones».
Durante las más de dos horas de estancia, solo estuvieron presentes cinco jóvenes en la sauna, cuatro con alrededor de 20 años y origen latinoamericano y uno cercano a los 30 procedente de Europa del Este.
Todos ellos le ofrecieron «servicios sexuales por 50 euros» y la opción de ir a «una zona más privada».
«En la planta baja había una barra de bar y un área de taquillas para dejar la ropa. En el sótano estaban las duchas y las saunas, con un aspecto totalmente insalubre. En la planta primera había alrededor de 20 cubículos con colchones en el suelo para que los clientes mantuvieran relaciones sexuales», describe el redactor de EL ESPAÑOL.
«Sabi y La Chica»
Un proveedor de la sauna Adán reveló a EL ESPAÑOL que en una comida con Sabiniano Gómez a finales de 2003, el padre de Begoña dijo: «La Chica me ayuda con las cuentas de los locales».
«La Chica» era Begoña Gómez, pues así se referían a la esposa del presidente dentro del círculo de su padre y los trabajadores de la sauna.
Por otro lado, quienes tenían confianza o amistad con Sabiniano le llamaban con el apodo «Sabi».
Este proveedor, que según declaraciones recibió pagos regulares en efectivo por servicios a la empresa durante varios años, afirmó reconocer que «La Chica» de la sauna era la esposa de Pedro Sánchez cuando este se convirtió en secretario general del PSOE en 2014 y comenzaron a aparecer fotos de ella en medios.
Ese mismo proveedor narró que un empleado de Sabiniano Gómez le comentó que en las habitaciones VIP, «localizadas en la planta superior», «existían cámaras que grababan a clientes influyentes y famosos manteniendo relaciones sexuales con los chicos».
Este relato fue respaldado también por Lucía Etxebarria, quien explicó que el novio de su amigo ‘Gonzalo’, que regresó a Brasil aterrado, detalló que también le grabaron a él.
Etxebarria describe que ‘Jorge’, el brasileño que trabajaba en la sauna Adán, les contó que allí se realizaban «fiestas especiales en salones y habitaciones» ubicados en lo que llamaban «el cielo» del local.
Esta zona era «un espacio al que se accedía por una puerta trasera tomando un ascensor, sin ser visto».
PSOE y la lucha contra la prostitución
El PSOE de Madrid, liderado por Trinidad Jiménez, incluyó en su programa de 2003 en la página 52 el compromiso de «una ciudad que combata la explotación sexual y promueva la libertad e integración de quienes la padecen».
Sánchez, ubicado en el puesto 23 de la lista del PSOE, formó parte de esta candidatura al Ayuntamiento, que en la página 56 del programa incluía el compromiso de «luchar contra el tráfico de mujeres menores con fines de explotación sexual y desarrollar políticas para erradicar las redes de explotación y ayudar a las víctimas a salir de esta situación».
Pedro Zerolo, compañero de Sánchez en el Ayuntamiento de Madrid, fue una figura destacada en el PSOE en temas sociales e igualdad durante esos años.
En 2005, Zerolo criticó con dureza «la explotación de la mujer» y señaló que las políticas del PP en Madrid intentaron «erradicar la prostitución en ciertas esquinas», lo que solo provocó que esta actividad se desplazara.
Su postura fue siempre apoyar a las mujeres que ejercían la prostitución y oponerse a quienes obtenían beneficios a costa de ellas.
La entonces jefa de Sánchez en el Ayuntamiento, Trinidad Jiménez, visitó junto a asociaciones vecinales la calle Montera para abordar la problemática de la prostitución en esa zona.
En 2006, con Sánchez como concejal, el portavoz adjunto socialista en Cibeles, Óscar Iglesias, denunció el «profundo fracaso» del Plan Contra la Explotación Sexual en el distrito Centro, implementado en 2004 por el alcalde Alberto Ruiz Gallardón.
Iglesias solicitó, en nombre del grupo municipal que incluía a Sánchez, «un plan integral para toda la ciudad» debido a que «la prostitución en Madrid había alcanzado dimensiones desconocidas».
«A pesar de la presencia policial, la prostitución persiste en la zona, especialmente en la calle Montera», afirmó el portavoz adjunto.
El dirigente socialista mencionó también la calle Desengaño, donde el suegro de Pedro Sánchez operaba la sauna gay Azul en el cruce con Concepción Arenal.
En este local, cuya contabilidad también manejaba Begoña Gómez, se ejercía la prostitución masculina. EL ESPAÑOL constató que la línea telefónica de la sauna estaba registrada a nombre de Sabiniano Gómez Serrano, padre de la esposa del presidente.
Durante esos años, el sector feminista dentro del PSOE, que incluía a figuras como Carmen Calvo, Elena Valenciano, Soledad Cabezón, Micaela Navarro, María Isabel Montaño, Amparo Valcarce, Soledad Murillo y Ángeles Álvarez, defendió con vehemencia la abolición de la prostitución.
Por ejemplo, Elena Valenciano publicó un artículo en El País en 2005, titulado ‘Mercado de mujeres’, donde argumentaba que la prostitución existe debido a la demanda y proponía penalizar al cliente.
Valenciano, quien en aquel entonces y actualmente preside la Fundación Mujeres, sostenía que comprar y vender sexo no puede considerarse «ocio» y criticó «los locales de alterne» por operar con mujeres provenientes de países con graves dificultades económicas.
En 2006, también firmó un manifiesto junto a otros socialistas como Ramón Jáuregui, Mariví Monteseirín y Maribel Montaño contra el consumo de prostitución en grandes eventos deportivos.
«Repudiamos la invasión de la prostitución, un mercado indecente, mezcla de proxenetismo y explotación humana, que ofrece sexo al por mayor», afirmaba el texto.
Por su parte, Carmen Calvo siempre se ha manifestado partidaria de abolir la prostitución, calificándola como «la esclavitud más antigua del mundo».
La exvicepresidenta del Gobierno con Sánchez vinculó la prostitución «con la trata de mujeres y menores, la violencia machista y la violación de derechos humanos».
Durante el periodo en que Sánchez fue concejal y Begoña Gómez manejaba los locales de su familia, Micaela Navarro realizó declaraciones contundentes contra las mafias y establecimientos dedicados a esta actividad.
Navarro, como diputada en el Congreso, defendió la «necesidad de atención integral y de emergencia para las mujeres prostituidas».
Propuso en 2004 en las Cortes la creación de un grupo de trabajo compuesto por colectivos dedicados a combatir la violencia de género y la explotación sexual.
Afirmó en numerosas ocasiones que «la prostitución no puede considerarse un empleo, sino que constituye explotación en la mayoría de los casos».
Micaela Navarro fue presidenta del PSOE durante el mandato de Pedro Sánchez como secretario general entre 2014 y 2016, y ejerció como vicepresidenta segunda del Congreso entre 2016 y 2019.
José Luis Rodríguez Zapatero encargó en 2004 a Jesús Caldera la coordinación del programa electoral del PSOE para las elecciones generales.
Caldera designó a Ángeles Álvarez coordinadora del grupo de trabajo sobre violencia de género, responsable de las propuestas del programa encabezado por Zapatero.
En 2005, el PSOE solicitó a los medios de comunicación que retiraran los anuncios de prostitución.
Cinco años después, Zapatero impulsó que el Grupo Socialista del Congreso presentara una proposición no de ley dirigida a fomentar la autorregulación en la prensa escrita para eliminar la publicidad de servicios sexuales.
El presidente afirmó entonces: «Mientras persistan los anuncios de contactos, se seguirá normalizando esta actividad (la prostitución), por lo que dichos anuncios deben eliminarse».
El PSOE consideró públicamente la prostitución como una forma de explotación sexual, incluso cuando existe consentimiento, adoptando una postura abolicionista conforme a la línea de la ONU y oponiéndose a su regulación.
La ministra de Igualdad durante el mandato de Zapatero, Bibiana Aido, respaldó el abolicionismo y criticó duramente las propuestas de regulación al afirmar: «No se trata de la profesión más antigua, sino de la forma más antigua de violencia».
El mutismo de Sánchez
No existe registro digital ni físico de que el candidato en 2003 o el concejal Pedro Sánchez hayan realizado declaración alguna sobre la prostitución.
Durante su etapa como concejal, entre 2004 y 2009, Sánchez nunca pronunció palabra alguna sobre la prostitución mientras su esposa gestionaba locales vinculados a esta actividad. Este silencio continuó cuando fue diputado en el Congreso.
El presidente del Gobierno tampoco ha emitido declaración pública sobre los negocios relacionados con la prostitución de la familia de Begoña Gómez.
En toda su carrera política, Sánchez nunca mencionó a Sabiniano Gómez a pesar de la gran cantidad de reportajes publicados acerca de su suegro.
Su única referencia, sin nombrar al padre de su esposa, ocurrió en la entrevista con Bertín Osborne en 2015, cuando dijo: «Afortunadamente tenemos a los abuelos», respecto a la conciliación del cuidado de sus hijas con sus obligaciones políticas y laborales de su pareja.
El actual líder del PSOE ha optado sistemáticamente por el silencio como respuesta, sin aclarar su relación con Sabiniano Gómez ni la familia política, ni si su esposa se benefició de las saunas y prostíbulos.
Begoña Gómez y la postura contra la prostitución
Begoña Gómez participó en manifestaciones contra la prostitución durante 2019 y 2020, en las marchas y concentraciones del 8-M que incluían demandas de abolición de los negocios de pago por sexo.
La esposa del presidente fue una de las figuras que sostenían las pancartas de la sección feminista del PSOE que reclamaban «mujeres libres e iguales».
El manifiesto del PSOE en el 8-M de 2019 señalaba que «la prostitución y la explotación sexual constituyen violencia machista, que cosifica y mercantiliza a las mujeres».
Begoña Gómez portó entonces la pancarta pese a haber ejercido como contable y administrativa en saunas y clubes de alterne y a haber percibido beneficios económicos de los negocios de su familia.
Lo mismo ocurrió en el 8-M de 2020, cuando la esposa de Sánchez apoyó un manifiesto que exigía «la abolición de la prostitución y la trata con fines de explotación sexual».
Por tanto, Begoña Gómez ha expresado públicamente su apoyo a la abolición de la prostitución, a pesar de los negocios familiares, y nunca ha hecho declaraciones al respecto ante los medios o la ciudadanía.
Conflictos judiciales
Las empresas de Sabiniano Gómez y sus hermanos, con Francisco Enrique y Conrado asumiendo responsabilidades, enfrentaron graves problemas judiciales a lo largo de los años.
En 2003, el año en que Begoña ejercía de contable y Sánchez se presentó en las municipales, el Tribunal Superior de Justicia de Madrid anuló la licencia de Castellana 180.
Según una testigo presencial, Begoña llevaba las cuentas y asistía a la oficina del club hasta mediados de los años 2010.
El TSJM determinó que la familia Gómez Serrano no especificó la actividad real, ya que la licencia había sido solicitada como «sauna con servicio de bar», mientras en los planos figuraban cinco cabinas de masaje como actividad principal, evidenciando que la prostitución era el negocio dominante.
En 1996 el Ayuntamiento de Madrid clausuró el local por falta de permisos y por denuncias vecinales relacionadas con ruido y altercados.
Posteriormente, Sabiniano Gómez y sus hermanos obtuvieron otra licencia que les permitió continuar obteniendo beneficios del negocio de prostitución, en su mayoría mujeres latinas.
En 1989, el Tribunal Supremo declaró a Sabiniano Gómez responsable civil subsidiario de la muerte de un trabajador en la sauna Adán.
El fallecimiento ocurrió por electrocución durante unas obras en el establecimiento en que años después llevaría la contabilidad la esposa del presidente.
El Tribunal Supremo afirmó en una sentencia de 2001 que se ejercía la prostitución en la sauna Princesa, propiedad de la familia Gómez Serrano.
Esta resolución coincide con el testimonio de una responsable de los prostíbulos que aseguró a EL ESPAÑOL que la empresa del padre de Begoña Gómez retenía «el 50% del dinero» de las clientas.
En 2014, la Policía Nacional arrestó a dos hombres por forzar a una joven rumana a prostituirse en un establecimiento de la familia Gómez Serrano en la localidad segoviana de Ituero y Lama.
El encargado del Km-80, como se denominaba el establecimiento, cumplió condena en prisión. Actualmente, la finca funciona como Hostal San Rafael o Hostal Ikgai, nombres con los que se anuncia.
La casa dispone de 16 habitaciones y 17 baños. La parcela contigua, según El Debate, está registrada a nombre de la mercantil San Bernardo 36 SL, empresa del padre de Begoña Gómez, donde ella ejerció de contable.
Una vecina de Ituero y Lama afirmó en redes sociales que el negocio permanece bajo control de la familia política de un primo de Begoña Gómez.
EL ESPAÑOL formuló formalmente el sábado por la mañana tres preguntas al presidente a través de la Secretaría de Estado de Comunicación:
«1.- ¿Cuál era su postura sobre la prostitución mientras fue concejal en el Ayuntamiento de Madrid?
2.- ¿Qué conocimiento tenía sobre los negocios que el padre de Begoña Gómez desarrollaba en ese tiempo?
3.- ¿Qué sabía respecto al papel que desempeñaba la propia Begoña Gómez en esos negocios?»
Por la tarde, La Moncloa respondió brevemente a través del mismo canal: «No haremos comentario alguno».

