Page critica a Sánchez por intentar llegar al final sin respaldo parlamentario y afrontando descalificaciones

El castellano manchego atribuye «una parte mayoritaria» de los malos resultados electorales a «la gestión del Gobierno y de la dirección federal» y lanza al presidente la pregunta: «¿De verdad crees que todo lo que está ocurriendo no tiene relación con nosotros?»

El presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, hoy a su llegada al Comité Federal.

El presidente de Castilla-La Mancha, la voz más crítica con la actual dirección del PSOE, formuló un discurso contundente en el Comité Federal dirigido directamente al secretario general, Pedro Sánchez: «Estar al frente del Gobierno hace muy difícil abstraerse y refugiarse en la tramoya. Falta una autocrítica verdadera. Hoy la situación ha empeorado mucho (…) No hay que temer a las elecciones y la impresión que se transmite es que tenemos miedo». El líder castellano manchego enfatizó que no se puede proyectar la imagen de que «sea de cualquier manera, sin apoyos parlamentarios y con insultos, se pueda aguantar hasta el último día».

Page mencionó de forma explícita los malos resultados electorales obtenidos por el partido en las recientes convocatorias y expresó su preocupación por la «completa ausencia de autocrítica» en ese aspecto. «Ni una palabra sobre los resultados, ni una sola. ¿La dirección federal y la política general no han tenido ninguna responsabilidad en el resultado?», cuestionó. «Sigo creyendo que, aunque la economía vaya bien en España, los avances sociales sean notables y contemos con muchos motivos de orgullo, el 95% de la población está pendiente de otros asuntos, de una tensión con raíz política de la cual no somos ajenos», declaró, haciendo referencia a los casos de corrupción que afectan al partido y al Gobierno.

Según su perspectiva, y así lo manifestó sin rodeos, «una parte mayoritaria de esos resultados está relacionada con la gestión tanto del Gobierno como de la dirección federal». Aclaró que con «vuestra», asumía las críticas que probablemente recibiría. «No me importa que la dirección me llame pepito grillo o verso suelto, no tengo problema alguno», enfatizó.

El líder castellano manchego se dirigió directamente a Sánchez con una serie de preguntas contundentes: «¿Realmente crees que todo lo que ocurre no tiene ninguna relación con nosotros?, ¿que todo se debe al auge de la ultraderecha mundial? ¿que no tenemos ninguna responsabilidad?».

En su opinión, es necesario adelantar las elecciones porque «la tensión y los problemas se han multiplicado por cinco» y mostró su convicción de que «este es el momento más crítico para el partido socialista en la historia reciente».

Sin embargo, Page también subrayó que «muchas cuestiones ya iban mal antes de la corrupción», destacando que «gran parte de los problemas» que enfrenta el PSOE «están asociados con los pactos antinatura que se han cerrado, a sabiendas de que se excedía el perímetro planteado ante la sociedad». Se refería, en particular, a los acuerdos con Junts, «un partido xenófobo», cuyos siete votos en el Congreso fueron decisivos para la investidura de Sánchez, a cambio de una ley de Amnistía.

Page, además, instó al presidente a considerar, al momento de fijar la fecha electoral, «a la infantería del partido» y no a «la presión de ciertos socios nacionalistas». «El partido somos todos y está por encima de cada uno de nosotros y de cualquier dirigente», reiteró.

Al finalizar su intervención, pidió reflexión sobre la corrupción: «La gente nos responsabiliza de no haberlo evitado, de no haberlo prevenido o de connivencia, y eso es algo de lo que debemos alejarnos. ¿Podemos hablar de la del PP? Claro, por supuesto. Pero lo que verdaderamente me gustaría es que nos preocupase la nuestra, la que nace de nuestra organización».

García Page no comparte la idea de que el PSOE haya «reaccionado de forma estupenda». Por el contrario, opina que ha habido «demasiadas teorías», que se ha «puesto la mano en el fuego», que se ha planteado que «todo es un problema de intención», que se han mencionado «conspiraciones» e incluso que se han utilizado o rechazado los informes de la UCO según conveniencia. Reclama su «derecho a saber» y a «tener cierta tranquilidad» de que el partido no será imputado y de que no ha habido financiación ilegal.

En esta línea, insistió en la necesidad de presentar acciones judiciales contra Leire Díez, conocida ya como la fontanera del PSOE. «Hay que establecer cortafuegos», señaló, «para que la gente no piense que todos somos iguales. Respecto a los casos de Ábalos y Cerdán, añadió: «Estamos hablando del núcleo duro, dos secretarios de Organización, y no se puede minimizar la importancia».

Page pidió a la dirección federal del partido que «no piense solo en el PSOE del presente, sino que trabaje con la perspectiva del futuro». «Si se cree que, sea como sea, hay que mantenerse en el puesto, se estarán limitando las posibilidades de esta organización», advirtió. A su juicio, «los intereses del PSOE no coinciden necesariamente con los de la dirección; no siempre están alineados los intereses de los dirigentes con los del conjunto». Por ello, destacando el claro hiperliderazgo de Sánchez y la falta de contrapesos internos, urgió a reflexionar sobre cómo la gestión actual desde la cúpula del partido y el Gobierno «favorece el crecimiento de la derecha y la extrema derecha».

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