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Portugal impulsa la formación profesional, respaldada por casi €1.5 mil millones en fondos de la UE, para preparar al 55% de sus estudiantes de secundaria para empleos demandados.
«Me gusta mucho arremangarme y meterme de lleno,» comenta Diogo Campinho, estudiante de programación CNC y uno de los más de 400 aprendices en la escuela CIOR en Vila Nova de Famalicão, donde se forman en oficios técnicos muy solicitados.
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Aunque muchos estudiantes al terminar temen la automatización, estos jóvenes perciben la inteligencia artificial como una herramienta útil. Dinis Machado, aprendiz de mecatrónica, sostiene que los robots no reemplazan a las personas, siendo incapaces de explicar el origen de un problema o comunicar soluciones a los clientes.
Varios muestran optimismo respecto a su futuro profesional. Lara Martins Capelo, estudiante de farmacia, comenta a Euronews: «Creo que con la experiencia que hemos adquirido, será sencillo encontrar empleo.»
Con el 40% de los empleadores europeos enfrentando dificultades de contratación, Portugal se ha fijado la meta de matricular al 55% de los alumnos de secundaria en formación profesional para el 2030. Este plan, apoyado con €1,5 mil millones del Fondo Social Europeo Plus a través del programa económico nacional Pessoas 2030, conecta la capacitación con la política industrial.

