El 90% de las constructoras ya siente el impacto de la crisis energética y una de cada cinco avisa de posibles recortes de empleo si no se implementan medidas urgentes

El sector de la construcción vuelve a encender las alertas. La Confederación Nacional de la Construcción (CNC) ha pedido al Gobierno intervenciones inmediatas para evitar que la subida de los costos de producción acabe afectando irreversible la actividad sectorial, el empleo y la realización de infraestructuras estratégicas en España.
La patronal ha expresado su preocupación a Moncloa mediante una carta en la que solicita cambios normativos que posibiliten la adaptación de los contratos públicos frente al aumento de los costos energéticos y de los materiales. Esta demanda surge tras la revisión al alza de las previsiones inflacionistas por parte del Banco de España y en un contexto marcado por tensiones geopolíticas en Oriente Medio.
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Según la organización empresarial, la situación pone en riesgo la viabilidad económica de numerosas obras adjudicadas con precios anteriores al actual contexto inflacionario, originando peligros de retrasos, paralizaciones e incluso abandono de proyectos.
Modificar la ley
La principal exigencia de la CNC consiste en la modificación de la Ley de Contratos del Sector Público y la Ley de Desindexación para exceptuar ciertos contratos públicos y habilitar mecanismos automáticos de revisión de precios.
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La patronal sostiene que esta medida resulta esencial para preservar el equilibrio financiero de los proyectos y evitar que las empresas absorban solas el impacto del incremento de costes. Según explican, la realidad económica vigente dista mucho de la que existía cuando muchas de estas obras fueron adjudicadas.
El sector destaca que la actualización de precios no solo protegería la rentabilidad empresarial, sino que también garantizaría la continuidad de proyectos vinculados a infraestructuras, carreteras, vivienda pública y servicios fundamentales.
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La crisis energética afecta al 90% de las empresas
Los datos aportados por la organización reflejan la magnitud de la problemática. La crisis energética derivada de la inestabilidad internacional afecta ya a un 90% de las constructoras españolas.
Asimismo, más de la mitad de las compañías, concretamente un 56%, admite haber ralentizado su actividad a causa del aumento de costos. Esta situación genera preocupación porque el 22% de las empresas advierte sobre posibles consecuencias en el empleo si la inflación continúa incrementándose en los próximos meses.
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La CNC afirma que estos datos justifican incluir a la construcción en el próximo paquete de medidas económicas que el Ejecutivo aprobará probablemente tras la conclusión de las ayudas vigentes.
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Las carreteras, entre las más perjudicadas
Uno de los ámbitos más delicados es el mantenimiento y rehabilitación de carreteras. La patronal señala que los sobrecostos promedio en este tipo de trabajos alcanzan ya el 15% para 2026.
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La situación resulta aún más grave en obras de rehabilitación de firmes, donde el aumento de costos puede llegar al 30%. Este escenario ocasiona un desequilibrio económico significativo para varias empresas adjudicatarias.
El problema radica en que estas obras tienden a ser de corta duración y, por ello, carecen de mecanismos de revisión de precios. Esto implica que muchos proyectos adjudicados antes de febrero de 2026 enfrenten incrementos de costes que no se pueden trasladar a los contratos firmados.
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La patronal ha expresado especial inquietud por las tareas de conservación y mejora de carreteras programadas para el verano, una etapa crucial para asegurar la seguridad vial durante la temporada alta de desplazamientos.
Riesgo de demoras y abandono de proyectos
La inquietud de la CNC no es reciente. En marzo pasado, la organización advirtió sobre las consecuencias negativas que puede ocasionar la falta de actualización de los contratos públicos frente a un aumento descontrolado de costos reales.
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Entre las consecuencias habituales se incluyen las licitaciones desiertas, demoras en la ejecución de obras, ralentización de actividades e incluso la suspensión definitiva de proyectos por inviabilidad económica.
La organización señala que los costos energéticos representan alrededor del 30% del total de gastos para muchas constructoras, por lo que la energía se convierte en uno de los factores clave para la rentabilidad de las obras.
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En un contexto caracterizado por la incertidumbre internacional y la volatilidad en los mercados de energía, la patronal considera fundamental restablecer mecanismos que permitan adaptar los contratos públicos a la coyuntura económica vigente.
Un sector esencial para la economía
La construcción constituye un pilar relevante para la economía española, desempeñando una función clave tanto en la generación de empleo como en el desarrollo de infraestructuras y vivienda.
Por esto, la CNC solicita que el próximo paquete de medidas económicas incluya soluciones específicas para un sector que considera particularmente vulnerable ante las presiones inflacionistas. En consecuencia, urge al Ministerio de Hacienda a promover las reformas necesarias para establecer sistemas efectivos de revisión de precios que aseguren la viabilidad de los contratos públicos y protejan la actividad económica.
A juicio de la patronal, una respuesta rápida será decisiva para evitar que la subida de costos afecte a miles de trabajadores, frene proyectos estratégicos y ponga en riesgo las inversiones en infraestructuras y vivienda que España requiere en los próximos años.

