Actualmente, los veranos se extienden cinco semanas más que en los años 80, y el aumento de noches tropicales obliga a un mayor uso de la climatización, lo que podría generar un impacto económico superior a 2.300 millones de euros anuales en los hogares

El cambio climático ha trascendido el ámbito ambiental para afectar cada vez más la economía doméstica de millones de familias españolas. La subida de las temperaturas, la intensificación de las noches tropicales y la extensión prolongada de los veranos han incrementado el uso del aire acondicionado, lo que eleva el gasto energético en los hogares.
De acuerdo con los datos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET), el verano climatológico actual dura aproximadamente cinco semanas más comparado con la década de los 80. Esta agencia había señalado que los veranos en España se han alargado cerca de diez días por cada diez años durante las últimas cuatro décadas.
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Esto implica que hoy los españoles enfrentan alrededor de 40 días adicionales de calor en verano en comparación con generaciones anteriores, situación que está modificando tanto los patrones de consumo energético como los presupuestos familiares.
Aumento de la temperatura, mayor consumo y facturas más elevadas
El panorama podría empeorar en los próximos meses. Las previsiones de AEMET apuntan a que el verano de 2026 será más caluroso de lo habitual en todo el territorio nacional, con alta probabilidad de temperaturas por encima del promedio durante junio, julio y agosto.
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Además, el comienzo de la campaña estival ya incluye episodios de calor intenso. En distintas regiones, los termómetros podrían llegar o superar los 40 grados, lo que obliga a muchos hogares a usar el aire acondicionado durante más horas para asegurar condiciones básicas de confort.
Natalia Shartova, investigadora del Instituto de Salud Global de Barcelona, explica los efectos del calor.
Un gasto adicional para las familias
En este contexto, la plataforma de ahorro e inversión Raisin ha calculado en un informe el impacto económico que el aumento del calor tiene sobre los hogares españoles.
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Tomando como referencia un precio promedio de electricidad de 0,1507 euros por kilovatio hora y un consumo estimado de 2,5 kWh para un aire acondicionado doméstico, cada hora de uso representa un coste cercano a los 0,38 euros.
Según los cálculos de Raisin, si un hogar emplea el aire acondicionado durante ocho horas diarias a lo largo de estos 40 días extras de calor que ahora se experimentan en España frente a los años 80, el gasto adicional anual asciende a 120,56 euros por vivienda.
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Esta cifra cobra una dimensión mucho más amplia al aplicarse a todo el país. Considerando los cerca de 19,3 millones de hogares en España, el sobrecoste total provocado por esta situación superaría los 2.300 millones de euros al año.
El impacto de las noches tropicales empeora la situación
Los especialistas destacan que el consumo no es igual en todos los hogares ni el uso del aire acondicionado es uniforme, pero la tendencia indica una realidad clara: la climatización representa un gasto estructural para millones de familias.
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Uno de los principales impulsores de este aumento en el consumo eléctrico es el fenómeno conocido como noches tropicales, cuando la temperatura mínima no baja de los 20 grados centígrados.
Este fenómeno, cada vez más habitual en muchas zonas de España, impide que las viviendas se enfríen durante la noche, obligando a prolongar el uso de los sistemas de climatización. Como resultado, el consumo eléctrico se incrementa y la capacidad de ahorro de las familias se ve mermada.
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El aire acondicionado dejó de ser un lujo
Marta Pinedo, directora de Raisin España, señala que el aire acondicionado ha pasado de ser un elemento de confort a convertirse en una necesidad durante las olas de calor extremo.
“Cuando las temperaturas suben, el aire acondicionado no puede considerarse un lujo. Además, a diferencia de otros electrodomésticos, no es posible usarlo solo en las horas de menor coste eléctrico, pues se requiere principalmente cuando hace más calor, coincidiendo muchas veces con las franjas horarias de mayor precio”, destaca. En este contexto, la entidad recomienda revisar continuamente los gastos fijos del hogar y buscar soluciones que mejoren el ahorro.”
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La combinación de la inflación energética y el calentamiento climático amenaza con seguir elevando los gastos domésticos en los próximos años, haciendo que el impacto económico del cambio climático sea una preocupación creciente para millones de familias españolas.

