El 43,7% de los socialistas exige la dimisión de Marlaska. El 61% de la población considera que Sánchez tenía conocimiento de la trama.

Mercedes González, directora general de la Guardia Civil y amiga cercana al presidente del Gobierno, quien se reunió al menos en tres ocasiones con Leire Díez supuestamente para obstaculizar las investigaciones que llevaba a cabo la Unidad Central Operativa sobre los casos de corrupción que involucran a los socialistas y al círculo familiar del presidente, se presenta hoy ante la Comisión de Interior del Senado para explicar sus contactos con la figura conocida popularmente como la fontanera del PSOE.
González enfrenta la sesión en la Cámara Alta en una posición muy vulnerable, dado que, pese al respaldo expreso del ministro del Interior y del propio Pedro Sánchez, quienes aseguran mantener su confianza en ella, la base de votantes del PSOE tiende a abandonarla y un 58% considera que debe renunciar a su puesto.

Este dato surge como una de las principales conclusiones de la encuesta realizada por Sigma Dos para EL MUNDO. Asimismo, el sondeo muestra que un considerable 43,7% de los votantes socialistas opina que también debería dimitir el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, al que se le atribuye haber mentido inicialmente sobre las reuniones entre González y Leire Díez.
De manera general, considerando la opinión de los votantes de todas las tendencias políticas, la demanda para que dimitan tanto la directora de la Guardia Civil como el ministro alcanza niveles elevados: para Mercedes González llega al 76,6%, es decir, tres de cada cuatro ciudadanos piden su relevo, mientras que para Grande-Marlaska la cifra llega al 71,9%. Son los jóvenes votantes quienes manifiestan mayor dureza frente a las acciones de ambos.

Además, un tercio de los ciudadanos que afirman haber votado por el PSOE, un 33,4%, piensa que el propio presidente del Gobierno estaba al tanto de la existencia de esta red. Esta proporción se incrementa hasta el 61,4% en la población general y supera el 90% entre los electores de PP y Vox. Los ciudadanos más jóvenes — 62,9% — son los más convencidos de que Sánchez conocía la red corrupta. Por otra parte, los votantes de Sumar son los más benevolentes, con apenas un 27,7% opinando que tenía conocimiento.
En todo caso, casi siete de cada diez ciudadanos, un 67,7%, considera que Sánchez ya debería haberse presentado para ofrecer explicaciones sobre la serie de casos judiciales vinculados a su partido y entorno.
El denominado caso Leire que investiga la existencia de una red dentro del PSOE destinada a influir y comprar voluntades para bloquear las investigaciones sobre presuntos casos de corrupción que afectan al partido y al círculo familiar del presidente, es, tras el conocido caso Koldo, el tema que más inquietud genera entre la población y también entre los votantes socialistas.
Un 51,3% de electores afines al PSOE manifiesta estar muy o bastante preocupado por la evolución del caso y las posibles consecuencias derivadas. Mientras tanto, el 39,1% expresa tener poca o ninguna preocupación al respecto.
En relación con el caso de la fontanera, que día a día revela nuevas posibles implicaciones, algunas más fuertes, de cargos del partido ligados a la supuesta red, el 57,6% de los encuestados confía mucho o bastante en las investigaciones y reportes presentados por la UCO (Guardia Civil) ante la justicia, frente al 38,2% que les concede poca o ninguna credibilidad. Entre los socialistas, esos niveles de confianza bajan al 37,9%, mientras que el 54,2% manifiesta desconfianza. Por su parte, entre los votantes de Sumar, el socio menor en la coalición de Gobierno, la desconfianza alcanza el 77,2%.

