El impacto de la inteligencia artificial en la salud mental de adolescentes: perspectiva de los psicólogos

Uno de cada cinco adolescentes usan la IA como ayuda para su salud mental: lo que los psicólogos tienen que decir

La Inteligencia Artificial (IA) ha trascendido su papel como mera herramienta tecnológica para convertirse en un factor clave presente en múltiples áreas de la vida cotidiana. En muchas situaciones, su capacidad para responder con rapidez a cualquier consulta representa una ventaja importante, aunque un estudio difundido en el Journal of the American Medical Association (JAMA) revela una realidad tanto sorprendente como inquietante.

Cerca del 20% de los adolescentes a nivel global utilizan la IA para solicitar ayuda o asesoramiento relacionado con su salud mental. En términos concretos, uno de cada cinco jóvenes entre 12 y 21 años recurre a chatbots como ChatGPT, Gemini o Claude para obtener apoyo psicológico.

Sin embargo, la principal preocupación de los especialistas no radica solo en esta cifra, sino en que la mayoría de estos jóvenes emplean la IA de manera confidencial, sin informar a sus padres, amigos o profesionales de la salud tradicionales. Esta desconexión provoca un aislamiento silencioso en un periodo vital particularmente frágil.

Razones por las que los jóvenes prefieren dialogar con una IA

Este fenómeno se explica por diversos factores, siendo el primero la accesibilidad constante que ofrece la IA. Los problemas de salud mental, traumas o sufrimiento no respetan horarios y, dado que para acudir a un especialista se requiere una cita previa, la IA cubre esta necesidad de apoyo inmediato siempre que el joven la precise.

Otro motivo esencial es el temor al juicio o a abrirse a otras personas, algo que no sucede frente a la IA, ya que al interactuar con una pantalla se elimina ese estigma. De acuerdo con el estudio, aproximadamente el 90% de los jóvenes expresan que su experiencia con estos recursos es positiva, aunque el terapeuta Jaren Dobby advierte sobre los riesgos, afirmando que «dos cosas pueden ser ciertas a la vez».

El psicólogo expone claramente que, pese a las ventajas de la IA, como su disponibilidad en momentos críticos, «en ningún caso debe considerarse un reemplazo de la atención profesional ni del vínculo humano». Mientras que la IA procesa texto y genera respuestas basadas en patrones de datos públicos, el profesional brinda comprensión del sufrimiento humano a través del análisis del lenguaje, tono, historial y otros elementos que permiten leer entre líneas y detectar señales sutiles que un algoritmo no puede identificar.

«La IA puede funcionar como puente hacia el apoyo, pero nunca debe ser el punto final», concluye el experto.

Scroll al inicio