El aumento de mascotas en los hogares supera al crecimiento de la natalidad: 14% más de perros desde 2021 y solo 1% más de bebés

Evolución del porcentaje de nacimientos en España y el número de mascotas. Las claves

La cantidad de mascotas en los hogares españoles ha aumentado un 14,1% desde 2021, mientras que la natalidad solo se ha incrementado en un 1,05% durante el mismo lapso.

Para 2025, los perros serán las mascotas predominantes con más de 7,5 millones, seguidos por los gatos con 5,6 millones.

El gasto mensual promedio por mascota supera los 165 euros, y la denominada ‘pet economy’ generará más de 4.000 millones de euros en 2026.

El índice de fecundidad en España se sitúa en 1,1 hijos por mujer, y la edad media para el primer hijo alcanza los 32,3 años, reflejando un cambio económico y cultural en las familias.

En España, el número de perros y gatos en los hogares crece rápidamente, mientras que el de niños aumenta apenas. Desde 2021, ha habido un incremento del 14,1% en animales de compañía, frente a un leve 1,05% en natalidad.

Esta información proviene del último informe elaborado por el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030 bajo la dirección de Pablo Bustinduy, que se enfoca exclusivamente en la cantidad de animales domésticos en el país, presentado por José Ramón Becerra, director general de Derechos de los Animales, en el Consejo Estatal de la Protección Animal.

El análisis de este estudio revela una tendencia clara: las mascotas dentro de las familias crecen de manera significativa, mientras que los nacimientos avanzan muy lentamente. Esto genera un cambio sutil, pero cada vez más notorio, en la composición de los hogares españoles.

El protagonista indiscutible en los hogares españoles es el perro. En 2025 se contabilizan más de 7,5 millones de perros, representando la mitad del total de mascotas.

Los gatos están muy cerca, con más de 5,6 millones de ejemplares, lo que equivale a cerca del 40% del total.

El resto de la estadística se completa con casi 2 millones de otras mascotas como conejos, aves o reptiles.

El aumento en el número de animales domésticos va acompañado de un incremento sustancial en el gasto por parte de los dueños.

La conocida «pet economy» se ha posicionado como uno de los sectores de mayor crecimiento.

El gasto promedio mensual por mascota supera ya los 165 euros, un 28% más que hace cinco años. Las previsiones estiman que el mercado del cuidado animal generará más de 4.000 millones de euros en España para 2026.

El cambio va mucho más allá de la alimentación y el cuidado básico.

Los propietarios demandan productos personalizados, collares inteligentes, accesorios ecológicos y servicios especializados, en un contexto donde los animales han dejado de ser solo mascotas para ocupar un rol central en numerosas familias.

map visualization

Natalidad

Frente al aumento de mascotas, las salas de maternidad en España ofrecen un panorama preocupante, aunque con un pequeño alivio.

En 2025, el Instituto Nacional de Estadística (INE) reportó un total de 321.164 nacimientos.

Esta cifra representa un incremento anual del 1,0% respecto a 2024 —el primer aumento en diez años—, pero si se considera el cambio acumulado desde 2021 (cuando nacieron 317.825 bebés), el crecimiento es apenas del 1,05%.

A pesar de este leve avance, estos números están muy lejos de los registros anteriores.

En estos momentos, la cantidad de nacimientos sigue siendo un 24% inferior a los niveles de 2015, cuando España registraba más de 420.000 nacimientos al año.

Como consecuencia directa de esta crisis, el saldo vegetativo del país continúa en negativo: en 2025 fallecieron 446.982 personas, resultando en un déficit de más de 122.000 habitantes.

Tanto la reducción en la natalidad como el aumento de mascotas no son fenómenos aislados, sino que reflejan profundos cambios culturales y obstáculos económicos.

Actualmente, el índice de fecundidad se ubica en 1,1 hijos por mujer, apenas la mitad de lo que se considera necesario para la reposición demográfica, según diversos estudios.

chart visualization

A esto se añade el constante retraso en la edad de maternidad. La edad promedio para el primer hijo ha alcanzado los 32,3 años, situándose entre las más elevadas a nivel mundial.

Actualmente, nacen más hijos de mujeres mayores de 40 años que de jóvenes menores de 25, un escenario impensable hace años.

Para contextualizar con datos precisos: en 2025, el porcentaje de nacimientos de madres de 40 años o más fue del 10,4% del total, comparado con el 7,8% registrado hace una década.

Vivienda, economía y deseos

Los especialistas apuntan que la presión económica, agravada por la crisis del mercado inmobiliario y las dificultades para independizarse, obliga a los jóvenes a aplazar o incluso desistir de tener hijos.

Sin embargo, este problema no se restringe exclusivamente a factores económicos.

La socióloga y profesora de la Universidad Europea Rebeca Cordero sostiene que subyace un profundo cambio cultural en la manera de entender las relaciones personales y el proyecto de vida.

«La sociedad ha evolucionado en relación a los consensos sobre las dinámicas de pareja, la familia y la definición del propio lugar en el mundo», explica la experta.

Según ella, muchas mujeres postergan la maternidad hasta lograr una vida que consideran «completamente satisfactoria», en un contexto donde la carrera profesional y la estabilidad económica resultan cada vez más determinantes.

Cordero añade que afectan también las nuevas formas de relacionarse. «Vivimos con mucha más inestabilidad», afirma.

Además, hay factores como la búsqueda continua de oportunidades y relaciones sentimentales cada vez más inestables.

Para ella, este modelo social «influye negativamente incluso en el deseo de maternidad» y dificulta que esta tendencia pueda cambiar a medio plazo.

Scroll al inicio