El equipo inglés sufrió la pérdida de parte de su equipamiento durante el traslado a Kansas City, su base para la fase de grupos.
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La preparación de Inglaterra para el Mundial se vio alterada por un incidente inesperado fuera del terreno de juego: el robo de parte de su equipamiento durante el traslado a Kansas City, su centro de operaciones en la fase de grupos.
El suceso tuvo lugar este viernes, a pocos días del debut contra Croacia, y ha reavivado el debate sobre la verdadera capacidad del dispositivo de seguridad del torneo para un evento de esta envergadura.
El equipo dirigido por Thomas Tuchel estaba concentrado en Florida cuando se organizó el traslado del material hacia Swope Soccer Village, la instalación elegida en Kansas City para los entrenamientos.
Al llegar los vehículos, el personal detectó que uno había sido saqueado y que faltaban varios paquetes con equipamiento esencial para la rutina diaria de la selección.
Entre los objetos sustraídos están botas personalizadas de jugadores clave en ataque, parte del material de entrenamiento y balones oficiales destinados a las sesiones previas al debut.
Algunas fuentes describen una situación atípica: el cuerpo técnico encontró prácticamente un solo balón disponible tras el robo, lo que llevó a reestructurar rápidamente el plan de prácticas.
El Departamento de Policía de Kansas City confirmó que se abrió una investigación y se detuvo a «dos personas de interés» relacionadas con el caso, aunque por el momento no han divulgado detalles sobre su nivel de implicación.
Camisetas de la selección de Inglaterra en una tienda de Estados Unidos. Reuters
En su comunicado oficial, las autoridades indicaron que están investigando el incidente como un posible robo de material desde uno de los vehículos que transportaban el equipamiento hacia la sede inglesa.
Una de las hipótesis iniciales apunta a la posible implicación de personal vinculado con el transporte, aunque el caso permanece en fase de investigación.
Este hecho ocurre en un momento en que Kansas City y demás sedes han enfatizado el fortalecimiento logístico y de seguridad, con refuerzos policiales, cooperación de agencias federales y millones de dólares destinados específicamente al Mundial.
Este incidente, aunque afecta únicamente al material de una selección, puede socavar esa imagen y obliga a los organizadores a redoblar esfuerzos para transmitir tranquilidad a las delegaciones y seguidores.
Para Inglaterra, el hurto representa más que un problema logístico. Con la cuenta regresiva para un estreno de alto nivel frente a Luka Modric y su equipo, el cuerpo técnico ha tenido que iniciar una urgente recuperación de botas, balones y elementos técnicos, procurando que esta situación externa no perturbe la concentración interna.
En conclusión, este caso convierte a la selección inglesa en la primera víctima significativa de un torneo que aún no ha comenzado, pero ya debe demostrar que sus medidas de seguridad están a la altura del evento futbolístico más grande del mundo.

