El campeonato de selecciones que se celebra en Estados Unidos, México y Canadá introduce modificaciones significativas en el ámbito arbitral.
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FIFA ha utilizado el Mundial de fútbol 2026 como un laboratorio para probar siete nuevas medidas diseñadas para aumentar el tiempo efectivo, fortalecer la autoridad arbitral y dotar al VAR de un rol más decisivo durante el partido.
1. Cuenta atrás en saques de banda y de meta
Desde ahora, cuando el árbitro advierta que se está perdiendo tiempo en un saque de banda o de puerta, activará un conteo regresivo visible de cinco segundos mediante un gesto claro.
Si quien realiza el saque no pone el balón en juego tras ese tiempo, la posesión pasará al equipo contrario; en el caso del portero, la sanción será un córner a favor del adversario, penalizando directamente las demoras.
2. Límite de 10 segundos para los cambios
Las sustituciones también estarán sujetas a un cronómetro: el jugador que sale debe abandonar el campo en un plazo máximo de diez segundos desde la autorización del cambio.
Si no cumple con este tiempo, el equipo tendrá que esperar hasta la próxima interrupción para que ingrese el relevo, lo que implica jugar unos minutos con un hombre menos.
Hansi Flick da instrucciones a Gerard Martín durante la pretemporada del Barça. Reuters
3. Lesionados: atención rápida y un minuto fuera
Cuando se detenga el juego para atender a un futbolista en el campo, la regla general será que el jugador afectado salga del terreno y permanezca fuera unos sesenta segundos antes de reincorporarse.
Sólo en casos de faltas que impliquen tarjeta —si el contrario es amonestado o expulsado— la víctima podrá regresar inmediatamente, evitando que el colectivo afectado reciba una doble penalización.
4. Pausas de hidratación obligatorias
Cada partido del Mundial tendrá dos interrupciones planeadas cerca de la mitad de cada periodo, con el fin de que los jugadores puedan beber y reorganizar su estrategia.
De esta manera, el encuentro se divide en cuatro segmentos, lo que permite pequeños diálogos técnicos adicionales y ajustes tácticos en cada fracción.
5. VAR con más escenarios de intervención
El VAR extiende su área de acción: podrá revisar expulsiones derivadas de una segunda amarilla claramente errónea y además señalará si se mostró tarjeta al jugador equivocado.
También tendrá la capacidad de corregir córners concedidos por error y examinar infracciones ocurridas antes de un tiro libre o saque de esquina que acaben en gol, penalti o sanción disciplinaria.
6. Conducta y protestas bajo la lupa
La IFAB intensifica las medidas disciplinarias: establece que sólo el capitán puede dirigirse al árbitro y contempla expulsiones por comportamientos considerados como desafíos graves, como abandonar el campo en señal de protesta a una decisión arbitral.
Jugadores de Senegal abandonando el campo durante la final de la Copa África Reuters
Además, algunas competiciones podrán sancionar a jugadores que se tapen la boca para hablar con adversarios o árbitros, buscando una mayor transparencia en lo que sucede en el terreno de juego.
7. Ajustes finos en la ventaja y el fuera de juego
Entre las modificaciones menos evidentes está el principio de que, si una falta sancionada con ventaja termina en gol, el infractor no reciba una tarjeta amarilla derivada de esa acción, al entender que no logró impedir un ataque prometedor.
Simultáneamente, la IFAB continúa evaluando la llamada «ley Wenger» para el fuera de juego, que se está ensayando en otras competiciones y cuyo futuro se definirá con base en los resultados, teniendo al Mundial como un escaparate para esta nueva filosofía contra las pérdidas de tiempo.

