Los carburantes encadenan dos semanas de descensos mientras las medidas fiscales y la estabilización del mercado alivian la presión sobre los precios

Tras meses caracterizados por la incertidumbre geopolítica y la subida del precio del petróleo, el coste de los carburantes cambia de rumbo y el diésel se abarata hasta situarse en su nivel más bajo desde comienzos de marzo, poco después del estallido del conflicto en Oriente Medio.
Esta tendencia, que comenzó la semana pasada, representa un alivio para millones de conductores que experimentaron un aumento continuo en el gasto al llenar el depósito. Según los datos recientes del Boletín Petrolero de la Unión Europea, el precio medio del litro de gasóleo se encuentra esta semana en 1,615 euros, lo que supone una reducción del 2% en comparación con la semana previa.
PUBLICIDAD
Es el nivel más bajo registrado desde la primera semana de marzo, antes que el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel provocara una subida significativa en los mercados energéticos globales.
Esta caída consolida además una diferencia considerable respecto a los máximos alcanzados durante la primavera. Antes de que las medidas fiscales aprobadas por el Gobierno el 22 de marzo entraran en vigor, el diésel había llegado a costar 1,883 euros por litro, impulsado por el temor a interrupciones en el suministro mundial de crudo.
PUBLICIDAD
El ministro Félix Bolaños anuncia la disposición del Gobierno para recibir propuestas de un plan anticrisis, mientras que el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, presenta su estrategia basada en la reducción de impuestos como el IRPF y el IVA energético. Yolanda Díaz y María Jesús Montero exponen la postura del ejecutivo.
La gasolina también se suma a las rebajas
La bajada de precios no se limita únicamente al diésel. La gasolina también experimentó una nueva caída durante la semana pasada. En concreto, el precio medio del litro de gasolina descendió un 1,74%, situándose en 1,52 euros, el nivel más bajo desde la tercera semana de abril.
Aunque la gasolina tuvo incrementos menos destacados que el gasóleo durante los periodos más críticos de la crisis energética, ambos carburantes han seguido una evolución semejante en las últimas semanas, favorecida por una moderación en los precios internacionales del petróleo y por las medidas fiscales implementadas por el Gobierno.
PUBLICIDAD
El Ejecutivo aprobó el 20 de marzo una serie de medidas extraordinarias para mitigar el impacto de la crisis energética. Entre ellas destaca la reducción al 10% del IVA aplicado al gasóleo, gasolina y otros hidrocarburos, así como la disminución al mínimo permitido por la Unión Europea del impuesto especial sobre hidrocarburos. También se establecieron ayudas específicas para transportistas y agricultores.
Diez semanas seguidas de subidas
Estas medidas llegaron en un contexto especialmente delicado para los mercados. El aumento de tensiones en Oriente Medio y el riesgo de interrupciones en zonas clave para el comercio mundial de petróleo, como el Estrecho de Ormuz, generaron una fuerte alza en el precio del barril desde finales de febrero.
PUBLICIDAD
Como consecuencia, los carburantes en España acumularon casi diez semanas consecutivas de incrementos. La preocupación por la disponibilidad y el aumento en los costos de las materias primas impulsaron una tendencia al alza que afectó tanto a usuarios particulares como a sectores profesionales que dependen intensamente del transporte.
La combinación de la intervención fiscal y una cierta relajación en las tensiones internacionales permitió romper esa tendencia. No obstante, los precios continúan siendo notablemente superiores a los registrados hace un año.
PUBLICIDAD
Llenar un depósito de 55 litros de diésel cuesta unos 89 euros
A pesar del descenso reciente, el coste de repostar sigue representando un esfuerzo económico relevante para muchas familias. Con los precios actuales, llenar un depósito medio de 55 litros de diésel implica un gasto aproximado de 88,82 euros.
Esta cantidad equivale a pagar 14,13 euros más que hace un año, cuando el mismo repostaje tenía un coste medio de 74,69 euros. Este aumento refleja el notable impacto que la volatilidad en el sector energético ha tenido en el presupuesto de los consumidores en los últimos meses.
PUBLICIDAD
En cuanto a los vehículos de gasolina, llenar un depósito de 55 litros cuesta hoy aproximadamente 83,60 euros, en comparación con los 80,19 euros que costaba hace un año. Aunque la diferencia es menor en relación con el diésel, los conductores todavía enfrentan precios superiores a los de 2024.
Lejos de los récords históricos de 2022
A pesar de la tensión vivida en los últimos meses, los carburantes permanecen muy por debajo de los máximos históricos alcanzados en el verano de 2022, cuando la crisis energética derivada de la guerra en Ucrania impulsó los precios a niveles inéditos.
PUBLICIDAD
En julio de ese año, la gasolina alcanzó un promedio de 2,141 euros por litro, mientras que el diésel llegó a 2,10 euros. Las cifras actuales, aunque elevadas, se mantienen claramente separadas de esos récords.
Los especialistas recuerdan además que el precio de los carburantes depende de múltiples factores. Entre ellos están la cotización internacional del petróleo, los costos logísticos, los impuestos, el precio de las materias primas y los márgenes comerciales. Además, las variaciones en el mercado del crudo no se reflejan inmediatamente en las estaciones de servicio, sino que suelen mostrar un retraso de varias semanas.
PUBLICIDAD
España mantiene precios más bajos que la media europea
Otro punto relevante es que España sigue siendo uno de los países con carburantes más económicos en el contexto europeo. El precio medio de la gasolina de 95 octanos se sitúa por debajo de la media de la Unión Europea, que alcanza los 1,820 euros por litro.
La diferencia es aún más notoria en comparación con la eurozona, donde el precio promedio llega a 1,879 euros por litro. Esta ventaja competitiva se explica en gran parte por la menor carga fiscal respecto a otros países europeos.
La situación es similar para el diésel. Mientras que en España el litro cuesta en promedio 1,615 euros, la media de la Unión Europea asciende a 1,829 euros y la de la zona euro a 1,874 euros.
Un escenario que, a pesar de las dificultades experimentadas en los últimos meses, permite a los conductores españoles continuar repostando a precios inferiores a los de gran parte de sus vecinos europeos.

