Las claves
Zapatero carece de documentación que certifique el origen o la entrada en España de tres conjuntos de joyas árabes localizados en su despacho.
Las joyas, que comprenden collares, pulseras, pendientes y sortijas con gemas preciosas, han sido valoradas preliminarmente en más de un millón de euros.
El expresidente no declaró estos obsequios ante la Agencia Tributaria ni ante Aduanas, requisito legal para objetos de alto valor provenientes del extranjero.
La investigación se enfoca en esclarecer el origen de las joyas, dado que su valor y ausencia de documentación pueden implicar responsabilidades fiscales y legales.
José Luis Rodríguez Zapatero no dispone de papeles que acrediten el origen de las joyas árabes encontradas en una caja fuerte en su despacho de Ferraz por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF).
Según fuentes consultadas por EL ESPAÑOL, el expresidente del Gobierno no cuenta con documentos que certifiquen la autenticidad ni información sobre los tres conjuntos de alta joyería, cada uno compuesto por collar, pulsera, pendiente y sortija.
Estos tres juegos de joyas completos son los de mayor valor hallados durante el registro en su oficina el 19 de mayo y constituyen el foco principal de la UDEF.
Las mismas fuentes indican que no hay constancia de que Zapatero declarase estos regalos, presuntamente destinados a su esposa, Sonsoles Espinosa, recibidos durante sus viajes a países árabes.
El expresidente tampoco dispone de documentación oficial sobre la entrada de estas joyas en España ni realizó la declaración correspondiente ante Aduanas, como establece la normativa.
Zapatero tendría la obligación de notificar a la Agencia Tributaria que recibió estos regalos procedentes de un país fuera de la Unión Europea.
Los obsequios provenientes del extranjero están sujetos al pago del 21% de IVA de importación junto con los aranceles correspondientes según su valor real.
La casa de subastas Ansorena realizó una tasación inicial de los tres conjuntos de joyas árabes, bajo la orden del juez José Luis Calama, valorando el lote en más de un millón de euros, según informó El Confidencial el pasado lunes.
Este informe preliminar determina que las piezas contienen rubíes, esmeraldas y diamantes.
Se continúa evaluando si las piedras azules corresponden a zafiros, lo que incrementaría notablemente el valor total.
Debido a la ausencia de documentación, no es posible certificar la fecha o el periodo en que se recibieron los regalos, dato crucial porque si se entregaron durante su mandato, pertenecerían al Patrimonio del Estado.
Tres colecciones de joyas
Las joyas incautadas en la caja fuerte de José Luis Rodríguez Zapatero se han convertido en un punto clave de la investigación debido a su posible valor económico, la falta de acreditación de su origen y las implicaciones legales derivadas.
El examen inicial, basado en la inspección táctil y visual, así como en pruebas gemológicas, detectó varios conjuntos con piedras preciosas auténticas.
Los investigadores centran su atención en especial en tres juegos de joyas mencionados en el auto de registro, compuestos por collares, pulseras, pendientes y sortijas de metal plateado con gemas azules, granates y verdes.
En el inventario se detallan, entre otras piezas, un collar con 13 gemas azules, otro con cinco granates, un tercero con dos piedras verdes, varias pulseras con gemas de distintos tonos y juegos combinados de pendientes y sortijas.
Según la UDEF, Gertrudis Alcázar, secretaria de Zapatero, informó a los agentes que algunas piezas pertenecen a una herencia de Sonsoles Espinosa, mientras que otras son regalos de viajes.
No obstante, la Policía no asignó en el acta un origen específico a cada pieza, limitándose a fotografiarlas, describirlas y empaquetarlas como evidencia.
La evaluación inicial, estimada en al menos un millón de euros, es provisional pero supera con creces el rango de 30.000 a 50.000 euros mencionado desde el entorno del expresidente.
El juez José Luis Calama ordenó una valoración completa que constituirá la referencia oficial para la instrucción del caso.
EL ESPAÑOL publicó el 26 de mayo un cálculo de expertos en el que el joyero y tasador Ignacio Torres estimó que un collar grande podría alcanzar un valor entre 250.000 y 450.000 euros.
Torres advirtió que estas cifras podrían multiplicarse por tres o cuatro si las piedras son de alta calidad. Desde el Instituto Gemológico Español, la tasadora Lola Fernández Renes recomendó prudencia, ya que valorar piezas sin examinarse directamente es arriesgado.
Señaló que todo depende de si los zafiros son naturales, los tratamientos aplicados, la calidad de los diamantes, el metal utilizado y si las joyas cuentan con firma o pertenecen a alguna colección destacada.
Por ello, para los investigadores no es suficiente conocer el precio; es fundamental también esclarecer el origen.
El valor podría indicar una posible obligación fiscal incumplida, pero la procedencia puede revelar otros escenarios: donación no declarada, regalo institucional o entrada irregular en España.

