Resultados preliminares en Perú muestran a Roberto Sánchez ligeramente delante de Keiko Fujimori en conteo ajustado para la presidencia

Foto compuesta de Roberto Sánchez, con camisa blanca y sombrero, y Keiko Fujimori de rojo

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    • Autor, Redacción
    • Título del autor, BBC News Mundo
  • Fecha de publicación 7 junio 2026Actualizado 5 horas
  • Tiempo de lectura: 7 min

Después del domingo, el conteo de votos de la segunda vuelta presidencial en Perú sigue su curso, con más de 27 millones de ciudadanos convocados para elegir al noveno mandatario del país en diez años.

Los electores debían decidir entre dos candidatos ubicados en los extremos del espectro político: la derecha representada por Keiko Fujimori, de 51 años y perteneciente a Fuerza Popular, y la izquierda personificada por Roberto Sánchez, de 57 años, representante de Juntos por el Perú.

Con poco más del 96% de los votos contabilizados, los registros de la Oficina Nacional de Procesos Electorales indican que Sánchez mantiene una leve ventaja con el 50,056% frente al 49,94% obtenido por Fujimori. La diferencia entre ambos es de aproximadamente 20.000 votos.

Expertos prevén que el voto en el extranjero, que se espera favorezca a Fujimori, podría jugar un papel crucial en las etapas finales del escrutinio.

Estos comicios se realizan con especial atención, tras los inconvenientes logísticos y las acusaciones de fraude durante la primera vuelta del 12 de abril, cuyos resultados se demoraron un mes en ser publicados.

Dada la estrechez de los resultados, se espera que el conteo oficial se extienda durante varios días o incluso semanas.

De hecho, este sábado, el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) anunció que los resultados definitivos de esta segunda vuelta no estarán disponibles hasta mediados de julio, poco antes de la transferencia presidencial.

La portavoz del JNE, Grecia Rentería, explicó que la certificación total se demorará debido a la implementación de un nuevo procedimiento obligatorio para el recuento en mesas con impugnaciones o observaciones.

Roberto Sánchez

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"Serenidad y respeto por la democracia"

Una vez que se conocieron los primeros resultados el domingo, Roberto Sánchez se dirigió a sus seguidores desde un balcón en la plaza San Martín, en el centro histórico limeño, afirmando que "en esta noche significativa, vamos a poner fin al pacto mafioso que ha controlado nuestro gobierno".

"Deseamos transmitir tranquilidad y respeto hacia la democracia. Según el conteo rápido, existe una ventaja considerable que confirma la voluntad popular. Quienes creemos en la democracia, debemos proteger el voto y la claridad electoral. Llamo a nuestros agentes y movimientos sociales a respetar los resultados y la voz ciudadana", agregó.

En cambio, Fujimori se pronunció ante los medios desde un hotel de Lima, indicando que "por ahora no hay un ganador definitivo en esta contienda".

"Por ello, serán días prolongados hasta conocer al ganador. Es necesario contabilizar cada acta", sostuvo.

"No pierdan la esperanza. Esperaremos con fe y respetaremos los resultados definitivos", concluyó, solicitando que la comunidad internacional continúe observando el proceso de conteo.

Keiko Fujimori

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Esta es la cuarta candidatura presidencial de Keiko Fujimori, hija del polémico expresidente Alberto Fujimori, cuyo legado defiende, después de haber perdido previamente contra Ollanta Humala (2011), Pedro Pablo Kuczynski (2016) y Pedro Castillo (2021).

Por su lado, Sánchez se presenta como el continuador político del expresidente Pedro Castillo, de quien fue ministro de Comercio Exterior y Turismo.

Castillo fue condenado el año pasado a 11 años y medio de prisión por cargos de rebelión y conspiración, tras intentar sin éxito disolver el Congreso y concentrar poderes en su gestión ejecutiva en 2022.

Mujeres cuentan votos

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Dos visiones contrapuestas

La inseguridad y la criminalidad han sido dos de los asuntos más relevantes para los electores en esta segunda vuelta.

Al incremento de homicidios se sumaron cerca de 30.000 casos de extorsión reportados en Perú a lo largo de 2025, muchos de los cuales afectaron a pequeñas empresas y trabajadores del transporte.

Fujimori basó su campaña en un conjunto de medidas estrictas contra la delincuencia, declarando la "guerra" a los extorsionadores y prometiendo enviar al ejército para enfrentar al crimen organizado, controlar las prisiones y colaborar con entidades financieras para bloquear fondos vinculados a actividades delictivas.

Precisamente, ese enfoque genera preocupación en muchos votantes sobre un posible retorno a la era de Alberto Fujimori, presidente entre 1990 y 2000, cuya política de mano dura terminó en prisión por violaciones a los derechos humanos.

Perú

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Los seguidores de Fujimori defienden su enfoque basado en el libre mercado y su promesa de atraer más inversión estadounidense, en contraste con las propuestas de Sánchez, que incluyen revisar contratos mineros, elevar ciertos impuestos empresariales, aumentar el salario mínimo y otorgar mayor control estatal sobre recursos naturales, medidas que inquietan a los mercados financieros.

Sánchez sostiene que la riqueza generada por los recursos naturales del país no llega a la población general ni a las comunidades rurales donde predominan las actividades mineras.

De todos modos, en los días previos a la segunda vuelta, el candidato de izquierda suavizó su discurso, presentando un plan de gobierno más moderado comparado con el de abril, y afirmó que respetará la autonomía del banco central y el marco legal que facilita las inversiones, defendiendo la estabilidad macroeconómica como requisito para atraer capitales.

También ha prometido la liberación del expresidente de izquierda Pedro Castillo.

El viernes un juez determinó que Sánchez podría ser juzgado por supuestos fondos de campaña no declarados durante elecciones regionales entre 2018 y 2020. Él niega tales acusaciones y planea apelar el fallo.

Fujimori enfrentó asimismo un escándalo vinculada a lavado de activos en el caso Odebrecht; tras pasar por prisión, el Tribunal Constitucional finalmente archivó el proceso, permitiéndole así postular nuevamente en estas elecciones.

Votante en Perú

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¿Más inestabilidad?

Independientemente de quién gane, una gran incógnita es la gobernabilidad del país, en un entorno donde el Congreso peruano juega un papel fundamental en la estabilidad política, ya que puede influir significativamente en las acciones del Ejecutivo.

Durante los últimos años, la fragmentación del sistema de partidos y la falta de mayorías sólidas han provocado una continua inestabilidad.

Las destituciones presidenciales y los frecuentes choques entre poderes han reforzado la idea de que gobernar depende menos del voto y más de la habilidad del presidente para formar coaliciones en un Congreso muy volátil.

Ninguna agrupación tiene mayoría en el Congreso peruano, aunque el partido de Fujimori posee el mayor bloque minoritario.

Muchos ciudadanos están cansados de esta incertidumbre.

El año pasado estallaron protestas lideradas por la Generación Z, cuyos jóvenes argumentaron que el Estado no ha logrado combatir efectivamente la delincuencia, corrupción y desigualdad.

Los menores de 30 años representan casi una cuarta parte del electorado peruano, y muchos de los manifestantes dudan que cualquiera de los dos candidatos sea capaz de generar cambios reales.

Con reportería de Ione Wells.

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