Las claves
El Papa León XIV fue recibido con aplausos en el Congreso luego de criticar la política migratoria, el aborto y la eutanasia, aunque los partidos mantendrán sus posiciones sin cambios.
PP y Vox continúan priorizando la nacionalidad en sus pactos, mientras que la izquierda impulsa la protección constitucional del aborto como un derecho.
El Congreso debatirá una iniciativa para acelerar los plazos en la Ley de Eutanasia, a raíz del caso mediático de Noelia Castillo.
La visita papal coincide con debates legislativos sobre temas que él mismo cuestionó, como aborto y eutanasia, junto con acuerdos políticos en torno a la inmigración.
El Congreso le brindó una ovación prolongada. Todos los partidos, de izquierda a derecha, aplaudieron cerca de siete minutos al Papa León XIV, pero tras su discurso todo volvió a la normalidad. Ni sus críticas a la política migratoria, ni al aborto ni a la eutanasia lograrán cambiar las posturas políticas.
PP y Vox, en particular, planean conservar la prioridad nacional como base fundamental en sus acuerdos.
Este martes comenzará en las Cortes de Castilla y León la investidura del popular Alfonso Fernández Mañueco, quien respaldó este principio que representa la demanda principal de Santiago Abascal. Situación similar a lo ocurrido en Extremadura y Aragón.
León XIV señaló que «cuando alguien es discriminado por su origen, se quebranta el principio de igual dignidad de todas las personas». Sin embargo, estas críticas no molestaron a Vox, cuyo líder aseguró estar a favor «de la política migratoria del Vaticano, donde quien entra ilegalmente enfrenta multas y prisión«.
El proyecto de la izquierda para proteger el aborto constitucionalmente como derecho seguirá avanzando. En abril se admitió la reforma y actualmente está en trámite, aunque probablemente no prosperará debido a reservas expresadas por Junts y PNV.
Durante su intervención, León XIV defendió el principio de dignidad humana, afirmando que «la vida debe reconocerse desde la concepción hasta su final natural».
También lamentó que esa «dignidad inviolable de la persona» quede «sujeta a consensos sociales cambiantes o al vaivén de mayorías pasajeras», aludiendo claramente a las modificaciones en leyes sobre aborto y eutanasia influenciadas por modas momentáneas.
Un cambio próximo es esperado en la Ley de Eutanasia.
Tres días después del discurso de León XIV, el Congreso debatirá este jueves si admite a trámite una propuesta del Parlamento catalán para ajustar la ley, con el fin de reducir los tiempos de espera y evitar que, como en el caso de Noelia Castillo, el proceso se extienda más de 25 días entre la decisión de la comisión de garantía y la visita al paciente.
En el caso de Noelia, el padre peleó durante más de 600 días, intentando impedir la resolución.
Aunque se admite que «son pocos los casos en que se han impugnado las decisiones de las comisiones de garantía y evaluación», sus promotores argumentan la «necesidad urgente de tomar medidas» ante «las difíciles situaciones provocadas por estos procesos».
La iniciativa lamenta el «sufrimiento adicional» que generan los recursos judiciales que suspenden provisionalmente las solicitudes para ayuda al morir presentadas por pacientes.
Además, afirman que este retraso «equivale a atentar contra la integridad de las personas» e infligirles un trato «inhumano».
Por ello concluyen que «la resolución administrativa debe ser lo más rápida posible y no extenderse más allá de lo absolutamente necesario».
Esta propuesta cuenta con el apoyo de la mayoría del Parlamento catalán, excepto PP, Vox y los diputados originarios de la antigua Unió, ahora integrados en el PSC.
De hecho, este jueves representantes de PSC, Junts y ERC defenderán la modificación de la ley aprobada en 2021, la cual fue criticada por el Papa durante su intervención en la sesión solemne del Congreso, primer discurso de un Sumo Pontífice ante las Cortes españolas.
Curiosamente, entre los oyentes en la tribuna de invitados se encontraba el líder del PSC y presidente catalán, Salvador Illa.
El debate promovido por su partido en la Cámara Baja se desarrollará pocas horas después de la visita del Santo Padre a Barcelona, donde inaugurará la torre de Jesucristo en la iglesia de la Sagrada Familia.
La iniciativa que se defenderá en el Congreso implica dos modificaciones legales: una en la Ley de Eutanasia y otra en la ley que regula los procedimientos contencioso-administrativos, con el fin de establecer los plazos propuestos.
El jueves, durante el debate, León XIV estará ya en Canarias, donde centrará parte de su agenda en la crisis migratoria tras visitar el puerto de Arguineguín. Para ese día, se habrá concretado el tercer pacto entre PP y Vox sobre la «prioridad nacional» y Mañueco asumirá la presidencia.

