El pueblo costero de Cataluña con un castillo medieval, formaciones megalíticas y un arroz destacado en la Costa Brava

Es uno de los pueblos más selectos de la Costa Brava, gracias a la combinación de calas de aguas turquesas, arquitectura indiana, vestigios prehistóricos y algunos de los arroces más reconocidos del Baix Empordà

Foto: Este pueblo de la Costa Brava conserva el encanto de las antiguas villas marineras. (Alamy)
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Begur se sitúa a 200 metros sobre el nivel del mar, en pleno macizo homónimo, entre Les Gavarres y la costa del Baix Empordà. Sus viviendas de tonos pastel, las calas de agua turquesa y la arquitectura indiana legada por los antiguos comerciantes que regresaron de Cuba conforman uno de los paisajes más característicos y exclusivos de toda la Costa Brava.

Construido sobre una colina que domina el Baix Empordà, el castillo medieval de Begur sigue definiendo el perfil de esta zona de la Costa Brava frente al Mediterráneo. Sus murallas, documentadas desde el siglo XI, ofrecen vistas que abarcan desde las islas Medes hasta la playa de Pals y varias de las calas más impresionantes de Girona, donde los pinares parecen deslizarse hasta el mar.

Calas turquesa y mansiones indianas

El casco histórico de Begur mantiene un entramado de calles empedradas, plazas pequeñas y numerosas mansiones indianas construidas por familias locales que emigraron a Cuba durante el siglo XIX. Edificaciones como Can Sora, Casa Térmens o la Casa del Senyor Puig conservan frescos, galerías coloniales y detalles modernistas, accesibles hoy a través de la Ruta de los Indianos. Además, el municipio posee un vínculo estrecho con el flamenco gracias a Carmen Amaya, la emblemática bailaora que encontró aquí su refugio junto al Mediterráneo y residió en Mas d’en Pinc hasta su fallecimiento en 1963.

Más allá del casco antiguo, el litoral de Begur alberga algunas de las calas más populares de la Costa Brava. Sa Tuna conserva antiguas viviendas de pescadores frente a una pequeña bahía de aguas transparentes, mientras que Aiguablava destaca por su arena clara y tonalidad turquesa. En Sa Riera, la playa más extensa del municipio, las barcas sobre la arena conviven con restaurantes especializados en pescado y arroces frente al Mediterráneo. Por su parte, Fornells mantiene pequeños embarcaderos y terrazas suspendidas sobre los acantilados.

Historia prehistórica y arroces con sabor mediterráneo

Begur también conserva vestigios mucho más antiguos que su época medieval. Cerca de la costa están las Coves de Ses Falugues, un conjunto de monumentos megalíticos conocidos como «hipogeos» o «cuevas artificiales» que data del periodo calcolítico y habrían servido como espacios funerarios y rituales para las primeras comunidades asentadas en esta zona del Baix Empordà. Estos restos prehistóricos, escondidos entre acantilados frente al Mediterráneo y próximos a varios tramos del Camí de Ronda, convierten al municipio en uno de los sitios históricos más singulares de la Costa Brava.

La gastronomía es otro de los principales atractivos de Begur. El municipio se ha consolidado como uno de los puntos de referencia para arroces en la Costa Brava, gracias a restaurantes ubicados casi sobre la arena, donde el pescado fresco y los productos del Empordà destacan en la carta. En Sa Riera, el chef Jordi Vilà ha impulsado Al Kostat del Mar con platos como el arroz negro ampurdanés con sepia, cigalas y salchicha, además de propuestas mar y montaña y recetas tradicionales junto al Mediterráneo. Otros locales del municipio, como Toc al Mar o Can Pere, han contribuido asimismo a la fama culinaria de esta zona del Baix Empordà.

Begur se ubica a unos 133 kilómetros de Barcelona y a 52 kilómetros de Girona. La manera más práctica de llegar suele ser en coche, tomando la AP-7 hasta la salida de Vidreres y continuando luego por la C-35 y la C-31 en dirección al Baix Empordà. También es posible acceder en tren hasta la estación de Flaçà, la más próxima al municipio, y completar el viaje en autobús con las líneas de Sarfa-Moventis, que conectan Begur con diversos puntos de la Costa Brava y el Baix Empordà.

Begur se sitúa a 200 metros sobre el nivel del mar, en pleno macizo homónimo, entre Les Gavarres y la costa del Baix Empordà. Sus viviendas de tonos pastel, las calas de agua turquesa y la arquitectura indiana legada por los antiguos comerciantes que regresaron de Cuba conforman uno de los paisajes más característicos y exclusivos de toda la Costa Brava.

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