La estrategia de Zapatero en Dubái: recibir pagos de clientes chinos a través de una sociedad opaca en Emiratos para evitar la supervisión de EEUU

Julio Martínez explicó la creación de una filial en Dubái, aunque esta no llegó a formalizarse bajo los nombres indicados por el juez. El ex presidente niega la realización de esta operación.

El ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.

El ex presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, solicitó la creación de una empresa en Emiratos Árabes Unidos con el fin de facturar sus servicios a compañías chinas evitando los controles impuestos por Estados Unidos que deben cumplir las entidades bancarias españolas. Esta es la versión ofrecida por su pagador, Julio Martínez Martínez, a interlocutores familiarizados con la iniciativa, según ha obtenido EL MUNDO, para justificar la constitución de una sociedad en Dubái.

«El presidente Zapatero la requiere para cobrar sin problemas de clientes chinos», explicó el pagador del ex líder del PSOE. No se refirió a comisiones ilegales de Plus Ultra, sino a asesoramientos o consultorías prestadas por Zapatero a multinacionales estatales chinas apuntadas en la lista negra de Estados Unidos, según estas fuentes anónimas consultadas por este diario. Incluso presentó, como el juez confirma, un plan de negocio donde la nueva empresa en Dubái generaría ganancias de 3 millones de dólares en cinco años. La naturaleza ambigua de su objeto social permitía facturar consultorías globalmente, incluida China, aunque formalmente dirigía sus servicios a clientes españoles y latinoamericanos.

La apertura de una sucursal o entidad en Emiratos permite, efectivamente, recibir grandes sumas de compañías chinas sancionadas por EEUU, al contrario de España donde, según subrayó Martínez en sus conversaciones, las entidades bancarias deben aplicar normas de cumplimiento que limitan estas transferencias.

Este relato del pagador de Zapatero confirma la versión del juez de que el ex líder del PSOE fue el impulsor de esta iniciativa empresarial en Emiratos. «Por instrucciones de Rodríguez Zapatero se constituyó al menos una sociedad offshore», sostiene en el auto judicial. No sería ilegal ni en Emiratos ni en España que una compañía de Julio Martínez facturara a una empresa como Huawei en Dubái y luego repatriara esos fondos a territorio español. Una vez allí, podría remunerar a Zapatero por conferencias o informes orales supuestamente prestados a su empresario alicantino amigo.

No se ha podido confirmar en este diario que las sociedades citadas por el juez en su auto, Landside Dubai Fzco o Landside Middle East Fzco, llegaran a constituirse.

No figuran en los registros oficiales de esta zona franca en Dubái.

El sistema planteado para la zona franca inicialmente seleccionada en Dubái presentaba, en cualquier caso, riesgos, según abogados especializados conocedores de la forma de establecerse en ese país. Si optaban por crear una sociedad nueva (una Newco en la terminología mercantil), Martínez y Zapatero enfrentarían dificultades para justificar ante Hacienda la repatriación a España de los beneficios sin contar con facturas sólidas que avalaran los pagos provenientes de China, y aún menos si dichos ingresos derivaban de mordidas de Plus Ultra u otros clientes detectados.

La vía inicialmente preferida por Martínez, según el auto judicial, era más sencilla: una de sus empresas en Alicante, Idella Consulenza Strategica, establecería una filial en Dubái. Así, podría facturar supuestos servicios en la opaca jurisdicción emiratí y repatriar después los ingresos sin despertar sospechas ni requerir comprobantes formales sólidos. No obstante, esta modalidad de filial presenta igualmente complicaciones. La documentación requerida supera la necesaria para una Newco e incluye trámites notariales, gestión en la embajada de Emiratos en Madrid y hasta en el Ministerio de Exteriores español. Esto implica un rastro burocrático excesivo en diversos organismos y un proceso costoso para el proyecto.

Sin embargo, si en Dubái no se constituyeron finalmente las sociedades, fuentes legales consultadas consideran plausible que, dada la necesidad de Zapatero de un instrumento similar, existan otras compañías bajo distinta denominación en otro emirato o país que aún no estén detectados por el juez instructor José Luis Calama. Existen, además, otras zonas francas en Emiratos u otras jurisdicciones que permiten gestionar fondos chinos o venezolanos esquivando controles europeos o estadounidenses y con una burocracia menos exigente que la opción inicial en Dubái.

Zapatero rechaza, en todo caso, este aspecto. En su declaración pública, el ex presidente del Gobierno se desvinculó totalmente de operaciones societarias dentro o fuera de España: «Nunca he poseído una empresa mercantil ni directa ni indirectamente, ya sea en España o en el exterior, ni he participado en ninguna operación de este tipo».

El juez, sin embargo, lo considera líder de todo el montaje y atribuye el origen del plan en Dubái a la búsqueda de un vehículo para cobrar la comisión ilícita de Plus Ultra. La aerolínea tenía firmado con la mencionada sociedad Idella una comisión equivalente al 1% de los 53 millones concedidos por el Gobierno de Pedro Sánchez. Las fechas coinciden con este contrato y con la comida que Zapatero organizó con Martínez en el restaurante Portonovo en enero de 2021, donde se gestó el plan en Emiratos. «Al día siguiente, Julio recibe un correo electrónico detallando la documentación requerida para constituir la sociedad en Dubái, solicitando su envío», indica Calama.

Según el juez, la persona que facilitó tal documentación fue Tomás Guerrero Blanco, un ejecutivo español que figura como director del llamado Halal Trade and Marketing Centre de la Zona Franca de Dubái, según el sitio oficial de este organismo.

Fuentes empresariales en Dubái señalan que Guerrero se dedica precisamente a asistir a empresas españolas en su establecimiento en Dubái como parte de su rol y le atribuyen un perfil profesional que no cobra por dichos servicios, ya que es su función dentro del organismo oficial emiratí. En su currículum consta que trabajó anteriormente en Madrid en la escuela de negocios Esade cuando esta estaba dirigida por Javier Solana.

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