El equipo blanco cimentó su triunfo gracias a los triples y los rebotes ofensivos (90-105), aunque llegará a la final debilitado por la lesión de Garuba. Se enfrentará a Olympiacos en la lucha por el campeonato.
En busca de la Duodécima. Real Madrid avanza con paso firme, sin dejar que las lesiones le afecten, persiguiendo un nuevo título europeo que aumente aún más su legado (90-105). [Valencia Basket 90 – 105: así vivimos la victoria del Real Madrid ante el Valencia en la semifinal de la Final Four de la Euroliga]
Los blancos superaron a Valencia Basket en el encuentro que garantizaba un equipo español en la final. Los dirigidos por Scariolo no mostraron piedad, respaldando su victoria en el acierto desde el triple y en los rebotes ofensivos, dos aspectos decisivos donde dominaban claramente a su contrincante.
Los taronja sufrieron las consecuencias de su inexperiencia en enfrentamientos de esta índole, mientras que Real Madrid supo convertir la carencia en su pívot en una fortaleza para prevalecer durante casi todo el partido. Ahora, deberá medirse a Olympiacos en la final para disputar el título.
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Comienza el espectáculo de triples
La semifinal se inició con dos tiros libres fallados por Mario Hezonja. Era posible pensar en nervios o presión por la importancia del partido, aunque pronto quedó claro que lo sucedido nada tenía que ver con errores en el lanzamiento.
Pradilla abrió el marcador para Valencia Basket con una destacada jugada bajo el aro, y Abalde respondió rápidamente con el primer triple del encuentro. Sin saberlo, estaba comenzando una serie espectacular de aciertos desde el perímetro para Real Madrid que resultaría decisiva.
Luego emergió el recital de Mario Hezonja para redimirse de su fallo inicial. El croata condujo con éxito casi todas las acciones ofensivas blancas que seguían, haciendo que la brecha en el marcador creciera a favor de Scariolo y su equipo.
Mario Hezonja entra a canasta en el partido ante Valencia. EFE
Al alcanzar la mitad del primer cuarto, Real Madrid ya dominaba 6-13, duplicando a su adversario, con ‘super Mario’ responsable de 8 de esos puntos.
Por su parte, Valencia logró tranquilizarse y mantener el control, logrando empatar nuevamente (13-13), y el primer cuarto terminó con una leve ventaja para los locales, indicando que todavía quedaba mucho por disputarse (28-26).
Después, se ampliaron los protagonistas en Real Madrid, con la aparición de Deck y Lyles. Gracias a sus destacadas intervenciones los blancos volvieron a despegarse hasta el 35-41, pero el segundo cuarto prometía mucho más.
Alberto Abalde cierra el puño para celebrar. REUTERS
Real Madrid experimentaba una sensación extraña desde la línea de tres puntos; parecía uno de esos días afortunados en el perímetro, castigando sin piedad a Valencia Basket. Una y otra vez, sus triples entraron sin reacción por parte del rival.
Okeke anotó para completar un parcial de 11-0 y elevar a 8 de 12 los triples convertidos por el conjunto de Scariolo, que parecía deleitarse desde la banda. Sorprendentemente, Valencia logró llegar con vida al descanso (56-62), en lo que fue la tercera primera parte con más puntos en la historia de la Euroliga.
Dominio en los rebotes ofensivos
Si los triples marcaron la pauta en la primera mitad, en la segunda parte el Real Madrid fundamentó su camino al triunfo en los rebotes ofensivos. Más activo, el equipo blanco capturó varias segundas oportunidades que le permitieron seguir sumando con facilidad.
La efectividad desde la línea de tres disminuyó notablemente tras el descanso, algo comprensible dada la elevada eficacia mostrada en la primera mitad.
El primer triple del segundo tiempo lo logró Mario Hezonja – inevitablemente él – para poner el 66-73. Hubo un intercambio constante de acciones, siempre con Real Madrid en ventaja pero con la sensación clara de que Valencia jamás abandonaría la pelea, a pesar de recibir golpe tras golpe.
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El equipo dirigido por Pedro Martínez llegó a acercarse en el marcador (68-73), pero Real Madrid comenzó a dominar los rebotes ofensivos, capturándolos uno tras otro ante la incredulidad de Valencia Basket. Esta superioridad facilitó que los blancos ampliaran la ventaja hasta 16 puntos (70-86).
Valencia entró al último cuarto con una desventaja considerable (73-86), una diferencia importante aunque todavía no definitiva para Real Madrid.
El último periodo empezó con la peor noticia posible: Garuba cayó al suelo con una lesión grave en el pie izquierdo, que le obligó a salir de la cancha con ayuda y no regresar jamás al partido. La lesión pinta mal, dejando casi imposible su participación en la final.
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Con la posición de pívot descubierta tras las ya conocidas bajas de Tavares y Len, Real Madrid enfrenta serias preocupaciones.
La anotación cayó notablemente en el último cuarto. No obstante, Valencia llegó a vislumbrar brevemente la posibilidad de abrir una ventana hacia la final.
Aprovechando el desconcierto provocado por la lesión de Garuba, los taronjas se aproximaron hasta el 80-88, y Taylor tuvo un triple que habría reducido la distancia a cinco puntos, pero falló.
Mario Hezonja trata de penetrar entre dos rivales de Valencia Basket. REUTERS
El triple que siguió, anotado por Feliz, fue el que sentenció el encuentro definitivamente (80-91). Valencia Basket no logró responder. «Ellos fueron los merecedores de la victoria», reconoció Pedro Martínez al término del partido, sin ofrecer excusas. Todo quedó claro.
Real Madrid disputará la final contra Olympiacos, aunque la celebración no será completa. La ausencia de Garuba será una dificultad importante, y Feliz también terminó con molestias. Los blancos ya piensan en cómo lograr la Duodécima, aunque deberán hacerlo siendo conscientes de las circunstancias físicas.

