La exministra de Hacienda y postulante socialista a la Junta de Andalucía realiza una autocrítica sobre la derrota, aunque descarta que su candidatura haya sido apresurada

Los socialistas liderados por María Jesús Montero atraviesan un momento crítico en Andalucía, aunque el PSOE evita interpretar los resultados de forma alarmista. La postura del partido consiste en que el golpe puede revertirse en unas elecciones generales si logran activar a un electorado que actualmente opta por la inacción en lugar de acudir a votar.
En Andalucía, María Jesús Montero, que fue derrotada, ya se proyecta hacia su futura función como líder de la oposición, la cual empezará con su renuncia al Congreso en cuanto se conforme el nuevo Parlamento andaluz, tal como confirmó este lunes en una entrevista con Cadena Ser. Mientras tanto, los socialistas se enfrentan a un período de reflexión profunda: ¿qué salió mal en esta nueva derrota? ¿Falta de preparación en la precampaña? ¿La decisión de Pedro Sánchez de volver a confiar en sus ministros? ¿El enfoque del mensaje electoral?
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El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha pedido “cuidar” y “proteger” a su gabinete para que permanezca vigente más allá de 2027 y afirmó que, tras ocho años en La Moncloa, está “solo a mitad del camino”. (PSOE Andalucía)
En espera de los sondeos postelectorales, el análisis que ofrece María Jesús Montero no se relaciona con esos factores, sino con una carencia de adaptación a los nuevos medios comunicativos, especialmente a las redes sociales. El PSOE andaluz respalda esta explicación en el avance de Adelante Andalucía, la formación regionalista que cuadruplicó su votación a pesar del retroceso de otros partidos progresistas.
“No se trata de desconocer Andalucía. Tampoco es falta de empatía ni de capacidad de respuesta. Adelante Andalucía es más efectiva en su comunicación política”, admitió Montero.
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La candidata socialista reconoció que llegó a cuestionar su propia postulación, desde el mensaje hasta el liderazgo y el formato empleado. Ese último punto es donde identifica el desafío principal. «También debo reconocer que veníamos de un entorno muy difícil. Combatimos a Goliat porque fue contra todo el aparato propagandístico del gobierno andaluz. Sin embargo, soy autocrítica y lo que corresponde es realizar un análisis calmado.”
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