Arias se desvincula de Vox Murcia y cuestiona a Abascal por favorecer perfiles basados en la obediencia o vínculos familiares

José Joaquín Arias, en el año 2022 en Murcia, junto a Santiago Abascal, presidente estatal de Vox. Las claves

José Joaquín Arias, excoordinador de Vox Murcia y alcalde pedáneo de Guadalupe, abandona la formación debido a la ausencia de meritocracia y a las purgas internas impulsadas por la dirección nacional.

Arias afirma que Vox favorece principalmente a personas obedientes o con lazos familiares, marginando a quienes actúan con autonomía o criterio propio.

Presentó una denuncia interna contra Luis Gestoso, líder de Vox en Murcia, por comentarios ofensivos, pero no obtuvo ninguna respuesta del partido, lo que considera un reflejo de la crisis interna.

Arias advierte sobre la crisis de liderazgo que atraviesa Vox Murcia y la pérdida de transparencia y principios, sumándose así a otras bajas importantes dentro del partido.

Otro portazo dentro de Vox. José Joaquín Arias, quien fuera coordinador del partido en Murcia y alcalde pedáneo de Guadalupe, ha decidido renunciar a la formación de Santiago Abascal: «Actualmente observo un partido donde habilidades y méritos han sido sustituidos por una estructura cerrada que excluye de manera sistemática a quienes mantienen criterio propio o independencia».

Así lo expresa Arias en una carta abierta, destacando que la dirección nacional solo «promueve perfiles cuya principal cualidad es la obediencia, las afinidades internas o vínculos familiares», mientras Santiago Abascal impulsa una depuración orgánica que ha provocado la salida de figuras destacadas como Iván Espinosa de los Monteros, Javier Ortega Smith o José Ángel Antelo.

De hecho, menciona explícitamente esas salidas y la presión ejercida por la dirección desde Madrid, con el consentimiento de Abascal, para forzar la dimisión de Antelo como presidente provincial de Vox en Murcia y portavoz del grupo parlamentario en la Asamblea Regional.

«Individuos que han sido marginados, desacreditados o señalados de forma directa al expresar desacuerdo o negarse a acatar ciertas imposiciones internas. El caso de José Ángel Antelo no es un hecho aislado, sino quizás la expresión más clara de una deriva que he venido observando por largo tiempo».

«El trato dispensado a esta persona ha sido, bajo mi punto de vista, injusto, desmedido y profundamente perjudicial, tanto en el plano político como en el humano. Pero lo más grave no es solo la razón, sino la manera».

«No es aceptable que en un partido serio, un día se invite a alguien a asumir responsabilidades, liderar iniciativas o representar a la organización, y al siguiente, por no someterse a determinadas dinámicas internas, se proceda a desacreditarlo públicamente y pretenda destruir su reputación. Eso no constituye desacuerdo político, es otra cosa».

Arias, junto a José Ángel Antelo, en 2021, cuando ambos formaban parte de Vox.

Arias es un político que se unió al partido de Abascal desde sus inicios y lo enfatiza en su carta de despedida: «Fui uno de los primeros alcaldes que tuvo Vox en España, específicamente en Guadalupe».

«Además, he desempeñado múltiples funciones dentro del proyecto: coordinador en Murcia, vocal hasta fechas recientes en Guadalupe, Director de Estrategia y Comunicación en el Ayuntamiento de Murcia y también en la Vicepresidencia del Gobierno regional». «He estado presente, en resumen, en todas las fases del desarrollo del partido, desde sus momentos más complicados hasta su consolidación institucional».

«Precisamente, por ello conozco perfectamente lo que este proyecto fue y, por encima de todo, en lo que se ha transformado”. Todo esto lo lleva a admitir que su decisión responde a “años de frustración acumulada” frente a la evolución interna de la formación. “He dedicado años de mi vida, esfuerzo y sacrificios personales a construir Vox Murcia.

«Lo realmente preocupante no es solo quién ocupa ciertos cargos, sino la modalidad de actuación que se ha instaurado dentro del partido. Veo un desprecio constante, falta de respeto, depuraciones internas y una clara obsesión por eliminar a quienes no se someten. Observo intentos de borrar años de trabajo, desacreditar a personas que han mantenido el proyecto y edificar una estructura basada en el temor interno y el control absoluto».

Críticas a Gestoso

La carta de José Joaquín Arias, conocido como Pepe por los vecinos de Guadalupe en su etapa como alcalde de esta pedanía murciana, sigue el patrón de otros cargos relevantes del partido en la Región de Murcia que han abandonado la formación, criticando la purga orgánica liderada por Santiago Abascal y su grupo cercano, como Ignacio Garriga o Montserrat Lluis, entre otros.

En este caso, como añadido que agrava la crisis orgánica que enfrenta Vox en Murcia, la más grande del partido por comunidades autónomas, Arias además cuestiona la gestión del Comité de Garantías y a Luis Gestoso, cabeza de la organización de extrema derecha en el Ayuntamiento de la capital del Segura y persona cercana a Abascal.

«Mi decisión está también motivada por un aspecto especialmente grave y revelador: presenté formalmente una denuncia ante el Comité de Garantías de Vox contra Luis Gestoso, porque considero que ciertas declaraciones públicas suyas vulneran claramente los estatutos del partido, conteniendo expresiones ofensivas, injuriosas y difamatorias hacia compañeros».

«La denuncia no se trataba de una simple discrepancia política ni de un asunto menor; estaba fundamentada jurídicamente, amparada en los artículos 7, 8 y 9 de los estatutos de Vox y planteaba un tema de respeto interno, disciplina y defensa de la dignidad entre afiliados».

«Pese a la gravedad de los hechos denunciados y al tiempo transcurrido, no he obtenido absolutamente ninguna respuesta, explicación o acción por parte del partido».

«Ese silencio, lejos de ser neutral, refleja mucho sobre la deriva interna y la disparidad de criterios aplicada dentro de la organización según quién sea responsable de las acciones. Cuando un partido ignora denuncias internas de esta naturaleza y protege comportamientos por afinidades personales, desaparecen las garantías reales para sus afiliados».

Luis Gestoso en el Congreso de los Diputados.

Arias afirma con contundencia que considera incompatible con sus principios la permanencia de Gestoso en el partido: “No continuaré ni un minuto más en un proyecto donde esté Luis Gestoso”. En la carta insiste en exhortar a la cúpula nacional a reflexionar sobre la imagen que Vox está ofreciendo a la sociedad española desde hace tiempo.

«Se emite un mensaje muy preocupante: que dentro de la organización ya no importan los principios ni las normas, sino únicamente quién detenta el poder y a quién se decide proteger».

La salida de Arias sucede en un contexto de gran inestabilidad interna en Vox en la Región de Murcia, marcada por una crisis orgánica y de liderazgo originada tras la expulsión forzada de José Ángel Antelo y otros miembros en Murcia, Torre Pacheco, Cartagena, Las Torres de Cotillas…

En su misiva también manifiesta preocupación por el problema estructural reflejado en las salidas de otras figuras como Rocío Monasterio o Juan García-Gallardo, además de por «la falta de transparencia interna» en la gestión de la Fundación Disenso, vinculada al partido.

“Tras todo lo que he aportado a este proyecto, no seguiré formando parte de una organización que, a mi juicio, ha perdido por completo el rumbo, el respeto hacia su propio equipo y la coherencia con los principios que decía defender”.

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