Las claves
Manuel Gavira, representante de Vox en los comicios andaluces, defiende la «prioridad nacional» para que los andaluces tengan preferencia en la recepción de servicios públicos y ayudas sociales.
Gavira afirma que el PSOE junto a sus socios comunistas no cuentan con opciones en Andalucía y lanza críticas severas contra María Jesús Montero como candidata socialista.
El candidato de Vox relaciona el incremento de la inquietud por la inmigración con la inseguridad y el narcotráfico en la región, mencionando casos recientes de delitos.
Gavira insiste en que Vox busca afianzar su proyecto en Andalucía y establece como línea roja para posibles pactos la implementación de la prioridad nacional en ayudas y servicios.
Mientras arreglaba su peinado para las fotografías, el aspirante de Vox a la Junta de Andalucía, Manuel Gavira, bromea: «Si llegara a ser alcalde de Cádiz, prohibiré el levante». Por ahora, su meta es presidir la Junta andaluza.
Gavira (nacido en Cádiz en 1966) ha sido portavoz en el Parlamento regional durante cinco años en una formación que se debate entre continuar en la oposición o formar parte del próximo gobierno autonómico, tal como ha ocurrido en Extremadura, Aragón y probablemente en Castilla y León.
El margen de maniobra es estrecho, aunque no renuncia a dar una sorpresa similar a la de 2018, cuando el partido de Abascal consiguió la llave para romper 37 años de gobiernos socialistas en Andalucía.
Reconoce que su encuentro con Santiago Abascal en 2014 fue decisivo para su visión política: «Vi a un hombre con una firme voluntad de transformar España».
La pérdida temprana de sus padres, siendo el mayor de tres hermanos, marcó su vida y define su actitud frente a los resultados desfavorables.
Su aspiración actual no es solo ser esa clave, sino administrar con «la prioridad nacional» como principio fundamental para que los españoles, y en este caso los andaluces, sean los primeros en recibir servicios públicos. También desea ser recordado como «una persona coherente que luchó por su gente y por su tierra».
Según sus palabras, la población expresa esta demanda: «Manolo, es lógico, ¿cómo puede ser que alguien de fuera reciba antes que nosotros, que llevamos toda la vida trabajando, esforzándonos y cotizando?».
A pocas jornadas de las elecciones, ¿qué resultado consideraría satisfactorio para Vox el domingo?
No evaluamos el resultado en cifras. Nuestro objetivo es crecer y consolidar el proyecto de Vox en Andalucía. Ese es nuestro propósito.
No se trata de estar satisfechos con una cantidad específica de escaños. Para nosotros, sería preferible no obtener ningún escaño si así los andaluces no tuvieran problemas. El fin último de Vox es solucionar las dificultades de los andaluces.
Si el PP lograra mayoría absoluta y Vox no entrara en el Gobierno, ¿lo considerarían un fracaso?
No medimos esto en función de si sumamos o no con el PP. Nos presentamos para ganar, como cualquier partido. Lo que decimos es que nuestro objetivo en Andalucía es crecer, ampliar nuestra base y que más andaluces confíen en nosotros para resolver problemas.
Según las encuestas, la mitad de los andaluces desconoce quién es usted. ¿Quién es Manuel Gavira? ¿Por qué deberían confiar en usted?
Cuando me comentan que no me conocen, recuerdo la entrevista que tuvo Moreno en El Hormiguero, donde dijo que estaba en un bar y nadie sabía quién era. A mí me conoce la gente, me transmiten mucho apoyo.
Es cierto que no todos los andaluces saben quién soy, pero lo esencial es que conozcan el proyecto de Vox. En 2018, Moreno tampoco era conocido y había sido secretario de Estado.
¿Cree que un perfil como el suyo encaja mejor en las elecciones andaluzas que el de una «paracaidista» con relevancia nacional como Macarena Olona en 2022?
He sido portavoz durante cinco años, he culminado la legislatura anterior y completado la actual. Todos valoran el trabajo realizado en el grupo parlamentario, un trabajo sólido. El Comité Ejecutivo Nacional y Santiago (Abascal) han indicado: «ahora es el momento de Manolo». Pero no es cuestión de comparaciones.
¿Qué ha aprendido en estos cinco años sobre Andalucía, sus habitantes, sus deseos y esperanzas?
He conocido Andalucía en profundidad. Es una región vasta, representa a España en su extensión. Huelva es muy distinta de Almería, y Cádiz diferente de Jaén, pero nos une ese espíritu, esa manera de vivir, hablar y expresarnos.
¿Por qué es necesaria una mayor orientación hacia la derecha en Andalucía, si asumimos que Moreno representa la derecha, algo que ustedes cuestionan?
Lo que se juega Andalucía el 17 de mayo no es el regreso de la izquierda. Eso está claro para todos. Pero el PSOE, con María Jesús Montero, y sus aliados comunistas no tienen posibilidades en la región.
Por eso, lo que está en juego es elegir entre un gobierno como el de Moreno Bonilla, que reconoce no implicarse en los problemas por falta de voluntad y coraje, o un ejecutivo con prioridades claras. Ahí entramos nosotros con el concepto de prioridad nacional.
La prioridad nacional se ha convertido en un lema de campaña. ¿Cómo se traduce esto en la realidad andaluza?
Prioridad nacional significa que los españoles, por ejemplo, tengan preferencia para acceder a ayudas sociales y vivienda, que la administración atienda primero a los andaluces que solicitan apoyos por dependencia. Siempre poner a los andaluces, a los españoles, en primer lugar.
Hace poco, cenando en Antequera, un hombre que siempre había votado al PSOE se me acercó y afirmó: “Manolo, te apoyaremos porque lo de la prioridad nacional supera la izquierda y la derecha”. Es un tema en el que coinciden votantes del PSOE y del PP, es transversal.
Las encuestas indican que solo el 6,5% de los andaluces considera la inmigración como el principal problema frente al 20% en España. ¿Esto puede dificultar que el mensaje de prioridad nacional cale?
En Sevilla, hace poco, un senegalés intentó robar una oficina postal. En Lepe hubo un asesinato reciente con arma blanca. En Jerez, una joven fue agredida sexualmente por un marroquí. Tenemos noticias de lo sucedido en Lepe, Cartaya, Granada, Jaén, Sevilla en la Alameda de Hércules, Cádiz y Algeciras…
«Soy gaditano y hace dos años, en febrero, asesinaron a Miguel Ángel y David, dos guardias civiles en Barbate. ¿Qué ha cambiado en dos años? Nada».
Cuando los andaluces sitúan la inmigración masiva como cuarto problema es por estas razones. Hace cuatro años, según encuestas, la inmigración ilegal ocupaba el puesto quince; ahora, está en el cuarto.
El señor Moreno me dice: quizá desearía que fuera el problema número uno para atraer más votos. Pues yo tengo una hija de 20 años que sale a la calle, quiero que esté segura, no acepto tonterías. No son incidentes aislados; ocurren a diario en toda España. Esto es Sánchez con sus regularizaciones y nacionalizaciones, y es Moreno Bonilla cuando dice «tengo el corazón así de grande».
Moreno evita hablar de las regularizaciones masivas promovidas por Sánchez y desea que la campaña transcurra sin conflictos, sin tratar los problemas de los andaluces. Nosotros no jugaremos ese papel.
La muerte de los guardias civiles en Huelva está marcando el cierre de campaña. Ustedes no suspendieron su agenda el fin de semana. ¿Qué impacto podría tener este tema en el voto?
Soy gaditano y hace dos años, en febrero, asesinaron a Miguel Ángel y David, dos guardias civiles en Barbate. ¿Qué ha cambiado desde entonces? Nada. No es momento para suspender campañas, sino para suspender las políticas que provocan estos asesinatos.
No basta con guardar silencio. No es suficiente decir, como ocurrió en Adamuz, y como declaró el gobierno andaluz, «no hay nada que reprochar a nadie». ¿No tiene reproches Óscar Puente? ¿O Sánchez? El Partido Popular recién comienza a reprochar lo ocurrido en Adamuz en enero.
En algunos años, tendremos otros dos guardias civiles muertos. No callaremos, aunque a algunos convenga que lo hagamos. Si lo de Huelva influye en la campaña, será por esos andaluces cansados de ver cómo las narcolanchas suben por el río Guadalquivir, se esconden en la zona del Poniente almeriense o cruzan La Línea y toda la costa gaditana.
¿Es coherente vincular la «invasión migratoria» con el narcotráfico, como afirmó Santiago Abascal tras conocerse la muerte de los agentes?
Los traficantes de droga ya utilizan las rutas de transporte para introducir inmigración ilegal. Existen mafias que combinan narcotráfico e inmigración masiva; cada vez se observan más narcolanchas con inmigrantes ilegales.
En el cartel electoral de Vox es el único donde aparece el candidato andaluz junto al presidente nacional. ¿Hasta qué punto considera Abascal Andalucía como una prueba?
Un miembro de Vox defiende las mismas ideas en Sevilla, Zaragoza, Badajoz o Bilbao. Rechazamos el cupo vasco y pedimos impuestos más bajos, lo decimos en Bilbao y en Sevilla; queremos un Plan Nacional de Agua, lo planteamos en Murcia y Aragón. Por ello, la presencia de Santiago Abascal en el cartel muestra que somos un partido nacional con mensajes uniformes en todo el país.
¿Es posible que, según el resultado del 17 de mayo, Pedro Sánchez convoque elecciones anticipadas, como en las últimas municipales?
Ojalá convoque elecciones el 18 de mayo, ojalá recibamos la oportunidad de echarlo cuanto antes. Es un deseo, aunque no se sabe qué sucederá.
¿Cómo valora a Montero como candidata del PSOE?
Montero representa un insulto para Andalucía. Es la última afrenta de Sánchez a la región, una muestra de su desprecio hacia los andaluces. Por eso la envía aquí. Ella es la responsable de los chantajes y no lo olvidaremos, responsable también de encubrir múltiples casos de corrupción y acoso sexual en el PSOE.
Moreno insiste en la necesidad de una mayoría absoluta para evitar bloqueos en la administración hasta un pacto de Gobierno.
En 2019, Moreno Bonilla juró el cargo en enero y hasta junio, seis meses después, no presentó presupuestos. ¿Acaso no gobernaba Andalucía durante ese periodo? Son maniobras para engañar a los andaluces, pensando que no recordamos.
«¿Desaceleración de Vox? Las expectativas son un tema que solo existe en los medios de comunicación».
Los pactos en Extremadura y Aragón han sido posibles gracias al Partido Popular de esas regiones, no por la dirección nacional, que está retrasando ahora lo de Castilla y León. Lo hacen porque no comparten el concepto de prioridad nacional que proponemos. No quieren que los andaluces escuchen esas dos palabras que para algunos son tabú: Prioridad nacional.
¿Cuáles son las líneas rojas y condiciones sine qua non de Vox para pactar?
Prioridad nacional. Igual que en Extremadura, Aragón y Castilla y León. Es lo que reclama la sociedad. La gente me dice: «Manolo, es lógico, ¿cómo puede ser que alguien de fuera tenga preferencia sobre nosotros que hemos trabajado y cotizado toda la vida?».
Hay más puntos. En Extremadura, que limita con Andalucía, agricultores y ganaderos reciben beneficios, se rechazan normas europeas como el pacto verde de la Agenda 2030; además, se derogan regulaciones que perjudiquen a cualquier productor, en ese caso extremeño.
Prioridad nacional en ayudas sociales, vivienda, campo, reducción de impuestos, servicios públicos… Creo que los acuerdos en Extremadura son muy buenos. El problema es que a Moreno le molestan dos palabras: prioridad nacional.
¿Qué margen tiene un gobierno autonómico para aplicar medidas relacionadas con la prioridad nacional o la remigración?
Moreno sostiene que la prioridad nacional es solo un lema y que la Constitución prevalece. Sin embargo, desde los parlamentos autonómicos se puede instar a modificar leyes estatales. Además, se pueden ajustar criterios para priorizar a los españoles en la concesión de ayudas. Es un trámite sencillo y legal.
¿Cree que Moreno teme más a Vox que al PSOE? Usted los iguala.
El propio Moreno ha dicho que preferiría un PSOE. ¿Pero qué PSOE? ¿El PSOE de los GAL, el de Zapatero, el de los hermanos Guerra, el de Filesa y Malesa? ¿Ese es el PSOE favorable? ¿El que impone leyes ideológicas que Feijóo promete derogar mientras Moreno las acepta? ¿El de Susana Díaz? ¿El de María Jesús Montero? Somos andaluces y hemos vivido 40 años de corrupción y fraude socialista.
Les acusan de tener menos experiencia en gestión y haber abandonado gobiernos autonómicos. ¿Esto podría generar incertidumbre en los electores?
Ese es el argumento de Moreno: que nos fuimos de los gobiernos. Pues ahora ya estamos en dos y pronto en un tercero. Salimos porque ellos incumplieron el acuerdo. No es sencillo, pero preferimos los principios a los cargos. Si dicen que no queremos gobernar, pues les damos otro gobierno más para que lo manejen.
Vox sorprendió en 2018 en Andalucía. Ahora parece enfrentar signos de desaceleración.
¿Desaceleración? En Castilla y León logramos los mejores datos históricos de Vox. ¡Los mejores! En Extremadura y Aragón hemos crecido también…
¿Pero en relación con las expectativas…?
Las expectativas solo existen en los medios. Reiteramos: queremos crecer, fortalecer el proyecto de Vox y asegurar su futuro. Somos un partido confiable, predecible y estable, no una moda pasajera.
Apoyo popular aumenta, la gente me detiene en la calle y dice: Manolo, no nos abandones, no nos dejes solos, no nos falles.

