Rechazan la primera autorización penitenciaria a Alfonso Basterra, encarcelado por el asesinato de su hija Asunta, debido a la gravedad del delito cometido

La Audiencia de Salamanca ha aceptado el recurso presentado por la Fiscalía y ha rechazado el permiso de salida de cuatro días que había otorgado el juez de vigilancia penitenciaria.

Alfonso Basterra, durante el juicio en Santiago de Compostela, en 2015.

El tribunal de Salamanca desestimó el permiso penitenciario de cuatro días concedido a Alfonso Basterra, condenado a 18 años por el asesinato de su hija Asunta en Galicia en 2013, pena que cumple en el centro de Topas.

La Audiencia expone que «en este momento no se dan en el penitenciario las condiciones mínimas para acceder a un permiso ordinario de salida».

En su fallo, subraya que se ha valorado «la extrema gravedad del delito cometido (el homicidio de su hija menor), la considerable distancia en el cumplimiento de la condena y la completa falta de reconocimiento de responsabilidad derivada de la negación continua de los hechos».

Por ello, anula la resolución dictada el 24 de marzo por el juez titular de la plaza 5 de la Sección de Vigilancia Penitenciaria del Tribunal de Instancia de Salamanca, que había aceptado la reclamación del preso contra la decisión negativa de la Junta de Tratamiento del Centro Penitenciario de Topas.

La Audiencia considera que conceder permiso al interno, pese a su «buena conducta», es una medida «prematura e injustificada» y debe prevalecer «el criterio técnico de la Junta de Tratamiento, que rechazó por amplia mayoría la solicitud», según han informado fuentes del TSJCyL.

Entre los motivos del recurso presentado por la Fiscalía destaca el voto contrario de 8-1 de la Junta de Tratamiento de Topas, la gravedad del delito, el hecho de que tres cuartas partes de la pena no se cumplirán hasta marzo de 2027, y la condena se extienda hasta 2031, además de la ausencia de asunción de culpa y la negación de los hechos por parte del acusado.

Alfonso Basterra recibió la misma condena que Rosario Porto (su exmujer y madre de Asunta), quien se suicidó en 2020 en la prisión de Brieva (Ávila), tras haber pasado siete años en tres centros penitenciarios: A Lama (Pontevedra), Teixeiro (A Coruña) y Brieva.

Porto falleció sin admitir nunca su participación ni la de Alfonso Basterra en el asesinato de la menor, hallada sin vida en una pista forestal cercana a una propiedad que pertenecía a la mujer.

El jurado popular determinó por unanimidad la culpabilidad de ambos en la muerte violenta de la niña, tras los análisis toxicológicos que mostraron que Asunta había sido sedada con benzodiacepinas varios meses antes de fallecer.

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