Los Premios Platino se realizan con el logo de Madrid, aunque sin la presencia de su presidenta, debido a la presión del Gobierno mexicano

El productor chileno Giancarlo Nasi posa en la alfombra roja de los Platino. Las claves

La ceremonia de los Premios Platino 2026 tuvo lugar en México, destacando notablemente la ausencia de Isabel Díaz Ayuso, presidenta de Madrid, debido al veto impuesto por el gobierno de Claudia Sheinbaum.

A pesar de que Madrid fue protagonista como sede próxima de los premios, Ayuso no asistió para participar en el tradicional traspaso institucional sobre el escenario.

Este veto obligó a Ayuso y su equipo a realizar un cambio de hotel en Cancún en el último momento, cuando ya se encontraban en vuelo hacia México.

El ambiente de tensión se vio marcado por las discrepancias políticas entre Ayuso y Sheinbaum, quien había instado a boicotear las actividades de la presidenta madrileña.

El sábado 9 de mayo, la XIII edición de los Premios Platino 2026 se realizó en el Hotel Xcaret México con una ausencia que dominó toda la gala: la de Isabel Díaz Ayuso.

La presidenta madrileña, convocada para asistir y participar en el relevo simbólico de la sede de los galardones, no acudió finalmente debido al veto impulsado por el Gobierno de Claudia Sheinbaum.

Durante toda la alfombra roja y la ceremonia, la presencia del patrocinio de la Comunidad de Madrid se mantuvo visible en las áreas principales del recinto, junto con la imagen corporativa de los Platino, reconocidos como los grandes premios del audiovisual iberoamericano.

No obstante, la falta física de Ayuso se convirtió en uno de los temas más comentados por los asistentes y los medios desplazados a Riviera Maya.

Estaba previsto que la presidenta subiera al escenario para recibir el testigo de la próxima edición, puesto que Madrid será nuevamente sede de los Premios Platino 2027.

Esta acción institucional, sin embargo, no pudo realizarse.

Finalmente, los presentadores anunciaron y llevaron a cabo el relevo simbólico, evitando con ello que se produjera un vacío protocolario en uno de los momentos clave de la gala.

Por su parte, Enrique Cerezo participó activamente en la ceremonia. El productor y presidente de EGEDA entregó el Platino de Honor al actor argentino Guillermo Francella, uno de los principales homenajeados de la noche.

Durante su discurso, Cerezo evitó mencionar el boicot de Sheinbaum hacia Ayuso y se abstuvo de hacer declaraciones a la prensa sobre el conflicto institucional que había marcado los días previos al evento.

La situación de veto impuesta por el Gobierno de Claudia Sheinbaum contra Ayuso provocó la salida anticipada de la presidenta madrileña de México.

Según informó EL ESPAÑOL, la organización contemplaba la participación de Ayuso en el escenario durante el traspaso de sede entre México y Madrid, un acto relevante para la proyección internacional de la capital española en la industria audiovisual iberoamericana.

Cambio de hotel

Los organizadores comunicaron a Ayuso, cuando ya estaba abordando el avión, que «no podría alojarse en el hotel previsto y que le buscarían otro alojamiento».

Al recibir esta notificación, la presidenta, que ya estaba en el avión, «no pudo cancelar el vuelo a Cancún«.

Al llegar a su destino, ella y su equipo ya habían sido reubicados en otro hotel, según pudo confirmar EL ESPAÑOL.

Fuentes cercanas indican que, de haberse avisado con solo media hora de antelación, ni siquiera habrían emprendido el viaje a Cancún.

No obstante, cuando fue informado del veto, Ayuso ya estaba embarcada y no pudo bajarse del avión.

Sheinbaum, socia de Sánchez

El viaje de la presidenta madrileña fue planificado desde el 29 de enero.

Durante su agenda institucional y en diversos actos, Ayuso destacó la figura de Hernán Cortés y defendió la integridad del mestizaje de aquella época.

Sheinbaum la acusó de ser una «adoradora» de Cortés y de mostrar «escaso conocimiento» sobre este «invasor responsable de masacres y de esclavizar niños».

Desde el entorno de la presidenta madrileña, se asegura que Sheinbaum había estado durante varios días incitando a sus seguidores a boicotear sus actos y atacándola.

Morena, partido de Claudia Sheinbaum, es actualmente uno de los principales aliados internacionales del PSOE.

En 2024, ambas formaciones firmaron un acuerdo de colaboración para «frenar a la ultraderecha en ambos lados del Atlántico» y desde entonces se presentan como socios políticos.

La afinidad entre ambos gobiernos se evidenció hace solo unas semanas en Barcelona, cuando Sheinbaum participó junto a Pedro Sánchez en una cumbre «en defensa de la democracia».

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