El centro ha denunciado los hechos y ha iniciado un expediente disciplinario que concluyó con el despido inmediato de la empleada.

La Fiscalía de Cáceres está investigando un caso de presunto maltrato atribuido a una trabajadora de la guardería del Colegio Diocesano ‘José Luis Cotallo’ en Cáceres, tras la denuncia presentada por el propio centro educativo. Se tuvo conocimiento de eventos sucedidos desde el inicio del curso, que podrían haber afectado a más de una docena de niños de 0 a 3 años.
Varios de los menores mostraban una resistencia constante a entrar en el centro, lo que generó alerta entre los padres, quienes destacan que el colegio actuó con «rapidez». Las familias denuncian presuntos malos tratos por parte de la profesora hacia los niños, incluyendo posibles golpes, violencia verbal y castigos desproporcionados sin justificación adecuada para la edad de los pequeños.
El relato de algunas compañeras de la acusada fue fundamental para que el colegio decidiera despedirla y presentar una denuncia ante la Policía Nacional. Además, otros educadores alertaron a la dirección del centro sobre actitudes incompatibles con la atención infantil. En el comunicado oficial del colegio se indica que «se actuó de forma inmediata, activando todos los protocolos pertinentes».
De este modo, se especifica que «el centro abrió un expediente disciplinario que resultó en el despido inmediato de la persona implicada y, simultáneamente, notificó los hechos a la Policía Nacional, siendo el propio centro quien presentó la denuncia. Actualmente, la investigación sigue bajo la supervisión de la autoridad competente».
Asimismo, se ha informado a los miembros implicados de la comunidad educativa y se han adoptado «todas las medidas necesarias desde el comienzo», mientras que el colegio «manifiesta su profunda consternación ante esta situación y reafirma su absoluta tolerancia cero frente a cualquier comportamiento que atente contra la protección y el bienestar de los menores».
Dado que las actuaciones involucran a menores y las diligencias se mantienen bajo secreto, «se apela a la prudencia y responsabilidad ante posibles informaciones no verificadas». El comunicado concluye indicando que el colegio «colabora plenamente con la Justicia y comunicará cualquier novedad mediante los canales oficiales».
Por su parte, las familias de los niños afectados han expresado su respaldo a las medidas adoptadas, según señalan fuentes del propio centro educativo, mientras esperan el avance de la investigación judicial. La Fiscalía de Menores mantiene el caso bajo secreto mientras recopila información.

