El Gobierno busca calmar a la población canaria e insiste en que los pasajeros permanecerán a bordo del barco sin salir.

España ha gestionado un operativo de evacuación inédito para el crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus durante su recorrido por Sudamérica. No obstante, esta maniobra no representa ningún riesgo para la población, ya que ni los pasajeros ni la tripulación tendrán contacto con otras personas. Así lo confirmó ayer por la tarde la secretaria general de Protección Civil y Emergencias del Ministerio del Interior, Virginia Barcones, durante una conferencia de prensa cuyo principal objetivo fue transmitir un mensaje de «total tranquilidad» a la comunidad canaria.
«No habrá interacción con la población», subrayó. «Que los hombres y mujeres en Canarias tengan la plena certeza de que en ningún momento existirá posibilidad alguna de contacto», agregó junto al director general de Salud Pública y Equidad en Salud del Ministerio de Sanidad, Pedro Gullón, respecto a un posible contagio de hantavirus, una enfermedad infecciosa rara que se transmite principalmente por roedores y que puede causar cuadros respiratorios severos. Barcones reiteró que los pasajeros permanecerán a bordo hasta la llegada de los vuelos que los trasladarán a sus países de origen. Cuando esto suceda, los considerados asintomáticos serán movilizados mediante un proceso «ágil y rápido de diez minutos» hacia el aeropuerto, usando medios proporcionados por la naviera, «pero bajo supervisión gubernamental».
«Estarán completamente aislados de la población civil, serán transportados a una zona totalmente delimitada y perimetrada, subirán a vehículos aislados y custodiados, y llegarán a un área del aeropuerto igualmente aislada, desde donde abordarán sus aviones y partirán», puntualizó. Además, aclaró que el personal involucrado en esta operación contará «con todos los equipos de protección necesarios para garantizar su seguridad siguiendo los más altos estándares». En este contexto, destacó que las decisiones se adoptan «siguiendo las directrices de organismos sanitarios como la OMS, las autoridades sanitarias de la Comisión Europea, el Gobierno y siempre en colaboración con la comunidad autónoma».
En los días recientes, la situación a bordo se complicó tras la aparición de síntomas compatibles con hantavirus en varios pasajeros. Hay dos muertos vinculados a este brote. Uno fue desembarcado sin vida durante las evacuaciones previas. Posteriormente, falleció una mujer que permanecía en el barco y cuyo estado se agravó durante el trayecto. El miércoles por la tarde se evacuaron los casos positivos de hantavirus, quienes fueron trasladados en avión a Países Bajos. A menos que surjan nuevos casos, el barco llegará a España sin pasajeros infectados y viajarán dos especialistas médicos a bordo.

La decisión cuenta con el respaldo de expertos que la consideran «prudente y adecuada». El crucero con hantavirus arribará al Puerto de Granadilla (Tenerife) el domingo al mediodía, transportando un cadáver y alrededor de 147 personas entre tripulación y pasajeros. El cuerpo corresponde a uno de los tres fallecidos confirmados por el Organización Mundial de la Salud (OMS) en el brote registrado en el MV Hondius, que aún no había sido evacuado. Sanidad y Protección Civil solicitan a la población canaria «total tranquilidad», ya que el resto de personas asintomáticas serán evacuadas y permanecerán aisladas durante todo el traslado.

«La evacuación del cuerpo se realizará mediante un protocolo específico diferente al de las personas sanas, contando con procedimientos establecidos para el traslado de un cadáver desde un buque», explicó el director general de Salud Pública, Pedro Gullón. Comentó que esta es una situación «frecuente» en alta mar y que existen protocolos claros para ello. En cualquier caso, destacó que los traslados son «diferenciados» y que la persona fallecida «estará separada» del resto de los viajeros.

