También los cargos intermedios, más cercanos a la gestión directa de la crisis, son convocados para ofrecer respuestas y transmitir una sensación de control.

La crisis del hantavirus ha reavivado en muchos recuerdos y emociones vinculadas a la Covid. Sin pausa, algunos ya imaginan el peor escenario. El Gobierno reconoce y comprende que puede existir «inquietud», incluso «miedo», especialmente entre la población canaria. Por ello, ha decidido implementar una estrategia y un montaje para transmitir un mensaje de «tranquilidad» y frenar los miedos que surgen. Esta estrategia involucra a la Organización Mundial de la Salud (OMS). «Espero que quienes tengan dudas colaboren; entendemos sus preocupaciones, pero el riesgo para la población de las islas es bajo», afirmó ayer su director, Tedros Adhanom.
La directriz en el Ejecutivo desde el pasado miércoles fue disminuir la tensión con el Gobierno de Canarias. El conflicto institucional aumentó considerablemente. Versiones contradictorias, silencios… A esto contribuyó el propio Ejecutivo mostrando diferencias entre las ministras de Sanidad y Defensa respecto a la obligatoriedad o voluntariedad de la cuarentena de los 14 españoles a bordo del MV Hondius. «El ruido genera desconfianza y sospechas», comentan desde el Gobierno.
Sin embargo, más que una autocrítica, es un reproche hacia Fernando Clavijo, presidente canario, con quien existe malestar porque en el Ejecutivo consideran que ha sembrado una inquietud injustificada. «Apelamos a la responsabilidad de los líderes políticos para no fomentar alarmismos», expresan desde La Moncloa. «La cooperación institucional es positiva y deseable para manejar cualquier crisis».
En las recientes intervenciones de miembros del Ejecutivo se repite un mensaje constante: «Tranquilidad y calma». Ya se trate de ministros o de funcionarios más técnicos y especializados. Como ocurrió durante la pandemia, también los cargos intermedios, directamente involucrados en la gestión cotidiana de la crisis, son llamados para ofrecer explicaciones y reflejar una imagen de gestión y control.

«Ninguna persona que se encuentre en ese buque saldrá sin dirigirse directamente al aeropuerto para regresar a su país»; «No habrá en ningún momento posibilidad alguna de contagio»; «Los traslados se harán en espacios y vehículos de transporte especiales habilitados específicamente para esta situación, evitando todo contacto con la población local»; «Tranquilidad, España ha gestionado diversas crisis y está completamente preparada»… son algunos de los mensajes difundidos.
Aunque La Moncloa, tras una reunión celebrada el miércoles entre Pedro Sánchez y algunos ministros, ha asumido la dirección tanto de la gestión como de la comunicación, se ha dejado que Mónica García (Sanidad) y Ángel Víctor Torres (Política Territorial) sean las caras visibles de esta labor. El jefe del Ejecutivo aún no se ha manifestado públicamente sobre esta crisis sanitaria.

