Razones detrás del deseo de independencia de Alberta, la provincia más próspera de Canadá

Mitch Sylvestre, director de Stay Free Alberta, un hombre de mediana edad, con poco pelo, viste una sudadera negra que lee "Queda libre" sobre el mapa de la provincia de Alberta. Está rodeado de simpatizantes que ondean banderas de Alberta

Fuente de la imagen, Getty Images

    • Autor, Redacción*
    • Título del autor, BBC News Mundo
  • 5 mayo 2026
  • Tiempo de lectura: 6 min

Los líderes separatistas de Alberta, provincia canadiense, realizaron un avance importante hacia un probable referéndum secesionista en el otoño del hemisferio norte al entregar formalmente una solicitud el lunes.

Stay Free Alberta, la organización responsable de la iniciativa ciudadana, indicó que rebasaron el umbral de firmas necesarias para activar dicha consulta.

El movimiento separatista de Alberta se basa en el fenómeno denominado alienación occidental, concepto que define a quienes sienten que la provincia es frecuentemente ignorada por los tomadores de decisión ubicados en Ottawa, capital nacional.

Los promotores de la campaña tenían hasta este mes para reunir un mínimo de 178.000 firmas, equivalente al 10 % del electorado potencial, como requisito previo para impulsar la consulta ciudadana.

Mitch Sylvestre, director de Stay Free Alberta, declaró ante la oficina electoral en Edmonton el lunes que la organización presentó más de 300.000 firmas.

"Este día marcará un antes y un después en la historia de Alberta", afirmó. "Hemos superado la tercera etapa y ahora nos encontramos en la final de la Copa Stanley [campeonato de hockey]", expresó en tono figurado.

Sin embargo, la revisión de las firmas se encuentra suspendida por decisión judicial en Alberta, a la espera de un dictamen sobre una demanda presentada por un colectivo de Primeras Naciones que sostiene que la intención de separación vulnera sus derechos.

Se prevé que el tribunal otorgue su fallo a finales de este mes.

Kevin Hille, abogado representante de la Primera Nación Athabasca Chipewyan, manifestó que cuentan con un caso sólido que podría anular la consulta.

"Una frontera internacional afectaría los derechos de tratado y el modo de vida de sus miembros", comentó Hille a la BBC, haciendo referencia a los tratados firmados entre la Corona Británica y las Primeras Naciones hace más de 100 años, previos a la formación del Canadá actual.

Agregó que sus representados consideran que una Alberta independiente implicaría la ruptura de tales acuerdos.

Una imagen que muestra a decenas de miembros de las Primeras Naciones reunidos frente a la legislatura de Alberta en Edmonton, sosteniendo carteles que dicen FIRME CON EL TRATADO y TODOS VIVIMOS EN TIERRA BAJO TRATADO

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Hille resaltó un veredicto adicional emitido en diciembre por un juzgado en Alberta donde un magistrado declaró ilegal un referéndum independentista por afectar los derechos de las Primeras Naciones plasmados en la Constitución de Canadá.

No obstante, el gobierno de Alberta ha autorizado la continuación del proceso tras modificar sus normativas para eliminar la condición de constitucionalidad en los referendos ciudadanos.

El caso actual en tribunales pondrá a prueba si la resolución de diciembre permanece válida después de ese ajuste, puntualizó Hille.

En caso de éxito, Hille afirmó que ningún referéndum independentista podrá realizarse a menos que sea propuesto por el gobierno provincial.

Si las firmas del pedido son aprobadas, los habitantes de Alberta votarían en una consulta popular tentativamente programada para el 19 de octubre.

La interrogante planteada sería: "¿Está usted conforme con que la provincia de Alberta se separe de Canadá para convertirse en un estado independiente?".

Una provincia abundante en recursos naturales

Alberta, ubicada en el oeste de Canadá, con un territorio de 661.848 km² y cerca de cinco millones de habitantes, es la cuarta provincia más poblada después de Ontario, Quebec y Columbia Británica.

Se trata de una región con vastos recursos naturales que impulsan tanto la economía local como la nacional, aunque dichas riquezas compiten entre sí.

Por un lado, las Montañas Rocosas en la parte oeste ofrecen paisajes montañosos impresionantes, con ríos, lagos y parques nacionales que están protegidos, atraen turismo ecológico y generan ingresos económicos.

Por otro lado, la Cuenca Sedimentaria Occidental, que abarca la mayor parte de la provincia, es rica en depósitos de carbón, petróleo y gas, los cuales han sido intensamente explotados, especialmente las arenas bituminosas del norte mediante perforación y el esquisto por medio del fracking.

Según The Canadian Encyclopedia, Alberta es el principal productor de petróleo crudo en Canadá, con una producción de 3,79 millones de barriles diarios en 2020.

Sin embargo, existen preocupaciones ambientales y sanitarias relacionadas con la extracción de hidrocarburos en la región.

Numerosas personas expresan inquietudes significativas sobre la contaminación del agua y las tierras, las emisiones de gases de efecto invernadero y sus impactos generales en la salud pública.

Además, la infraestructura petrolera y gasífera representa una amenaza para las fuentes de alimento silvestre de las comunidades indígenas de las Primeras Naciones.

Un adepto lleva una bandera de Alberta colgada a la espalda mientras se pone de pie durante un evento en el Ayuntamiento de Independencia de Alberta en Calgary, Alberta, Canadá

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El descontento hacia Ottawa ha ido creciendo en esta provincia occidental, principalmente en lo referente a sus recursos naturales, pues muchos habitantes perciben que el gobierno federal, y en especial bajo administraciones liberales, ha limitado la explotación del petróleo y gas local en favor de normativas ambientales.

En otro tiempo este tema se mantenía en un segundo plano de la política, pero el riesgo de una crisis de unidad nacional se ha intensificado durante el último año.

No obstante, las encuestas reflejan que la mayoría de los habitantes de Alberta votaría en contra de la separación, con alrededor del 25 % a favor, según una investigación de febrero realizada por el instituto canadiense Abacus Data.

Una iniciativa ciudadana contraria -Forever Canadian- que rechazó la separación, logró colectar 450.000 firmas y está pendiente de evaluación por un comité que decidirá su futuro.

Quienes promueven la secesión sostienen que un Alberta independiente permitiría conservar sus recursos y mantener la riqueza de la provincia.

El movimiento también ha participado en encuentros con funcionarios del gobierno de Donald Trump en Estados Unidos.

Jeff Rath, uno de los organizadores y abogado defensor de la independencia de Alberta, indicó a la BBC en enero que dichas reuniones estaban enfocadas en analizar "un estudio de viabilidad" para una posible línea de crédito de US$500.000 millones en caso de separación, aunque aclaró que no solicitaban financiamiento de Estados Unidos.

*Con información de Nadine Yousif, corresponsal senior de la BBC en Canadá

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