Juan Goñi, arquitecto, informa: el precio del cobre aumenta un 44% en 2024, alcanzando 14 euros por kilo

Tras varios años caracterizados por la volatilidad en los precios, 2026 comienza con nuevos aumentos que impactan directamente a cualquier tipo de construcción o reforma

Cátodos de cobre en la mina de cobre a cielo abierto de Chuquicamata, propiedad de la empresa estatal chilena Codelco, cerca de la ciudad de Calama, Chile, 1 de abril de 2011. (Reuters/Ivan Alvarado)

El aumento en el costo de los materiales vuelve a ser el centro del debate en el sector de la construcción. Tras varios años con precios inestables, 2026 comienza con alzas que afectan de manera directa a cualquier proyecto u obra de reforma. Un ejemplo claro es el cobre, un recurso fundamental pero en muchas ocasiones invisible para el consumidor final, cuyo incremento está impactando significativamente en los presupuestos.

El arquitecto Juan Goñi lo describe con claridad: “El cobre ha subido un 44% en solo un año”. Según detalla, el precio actual ronda los 14.000 dólares por tonelada, lo que equivale a cerca de 14 euros por kilo, y las previsiones apuntan a que podría llegar a los 15 euros en los próximos meses. Este comportamiento refleja una tendencia al alza que afecta a múltiples partidas dentro de una obra.

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Aunque su presencia no siempre sea visible, el cobre está integrado en numerosos elementos dentro de una vivienda. Se utiliza en el cableado eléctrico, en sistemas de climatización como la aerotermia, en radiadores e incluso en ciertas instalaciones de fontanería. En otras palabras, forma parte esencial de la infraestructura técnica de cualquier edificación, por lo que su encarecimiento se convierte en un factor clave para el costo final. Su impacto en el presupuesto es, por ende, mayor de lo que pueda parecer en una primera impresión.

Este incremento en el precio no es algo aislado, sino que forma parte de un panorama general de alzas en los costos de los materiales de construcción. No obstante, el caso del cobre es especialmente significativo debido a su uso transversal en distintas instalaciones. Cuando su precio sube, eleva el costo de varias partidas simultáneamente, generando un efecto multiplicador en el presupuesto total.

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Uno de los puntos que resalta Goñi es que este tipo de aumentos no siempre se perciben de manera inmediata. El cliente puede no observar el cobre en su vivienda, pero sí lo siente reflejado en el costo global. Tal como lo expresa el arquitecto: no se ve, pero el presupuesto lo percibe. Esta brecha entre la percepción y la realidad provoca que muchas personas se sorprendan al recibir presupuestos superiores a lo esperado.

El economista Santiago Carbó examina la situación actual del mercado inmobiliario. Advierte sobre "incrementos significativos" en los precios de compra y explica cómo la escasez, junto con los elevados costos del alquiler y las hipotecas, están consumiendo los aumentos salariales de las familias.

La relevancia de fijar el precio a través de un contrato

Frente a este panorama, la planificación adquiere una importancia especial. En un contexto donde los precios crecen, dejar abierta la negociación de un presupuesto puede implicar asumir aumentos inesperados. Por ello, una recomendación clave es cerrar lo antes posible las condiciones económicas de un proyecto para evitar revisiones posteriores que incrementen el costo final.

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En este sentido, el arquitecto subraya la necesidad de garantizar el precio mediante contrato. Documentar las condiciones por escrito permite protegerse ante futuras subidas, sobre todo en materiales tan variables como el cobre. Este enfoque es fundamental para quienes están próximos a comenzar una reforma o construcción, ya que puede influir considerablemente en el costo final.

Además, estos incrementos afectan también los tiempos de decisión. Retrasar el inicio de una obra puede conllevar asumir precios más elevados en el futuro, lo que obliga a quienes van a realizar la inversión a considerar no solo el presupuesto actual, sino también su posible evolución. En un mercado cambiante, el factor tiempo se transforma en un elemento estratégico.

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El alza en el precio del cobre también evidencia la importancia de comprender cómo se compone un presupuesto de obra. Más allá de los elementos visibles, existen numerosos materiales y sistemas que influyen en el costo final. Conocer estos aspectos ayuda a tomar decisiones más informadas y a prever posibles desviaciones económicas.

De manera simultánea, las empresas del sector deben adaptarse a este entorno, ajustando sus previsiones y gestionando los riesgos asociados a la volatilidad de los materiales. La capacidad para negociar precios, asegurar suministros y optimizar costos será imprescindible para conservar la competitividad en un contexto de incertidumbre.

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