Las claves
El crucero con hantavirus llegará al puerto de Granadilla de Abona, Tenerife, en un plazo de tres a cuatro días para proceder al desembarco y examen de los pasajeros.
Los 140 pasajeros, procedentes de 23 nacionalidades, serán repatriados desde Tenerife; los 14 españoles se trasladarán al Hospital Gómez Ulla de Madrid para cumplir cuarentena en aislamiento.
El Gobierno seleccionó Tenerife por su aislamiento y la existencia de unidades especializadas en enfermedades contagiosas, en línea con las recomendaciones de la OMS y la Comisión Europea.
La variante detectada es la de los Andes, que puede transmitirse entre personas, y se aplicarán estrictos protocolos para evitar el contacto con la población local.
De Cabo Verde a Canarias: el crucero con hantavirus se dirige a Tenerife
El crucero afectado por el hantavirus, que se encuentra fondeado actualmente en Praia, zarpará finalmente hacia Tenerife, con llegada estimada en tres o cuatro días al puerto de Granadilla de Abona para la revisión sanitaria de los pasajeros.
Desde allí, se desplazará al aeropuerto para repatriar a los 140 pasajeros que permanecen a bordo hacia sus respectivos países.
Así lo informó la ministra de Sanidad, Mónica García, desde La Moncloa, en una rueda de prensa acompañada por Fernando Grande Marlaska, ministro del Interior.
El Gobierno señaló que esta decisión se tomó tras la determinación, la tarde del martes, de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Comisión Europea de que el barco debía dirigirse al “puerto europeo más cercano”.
“La OMS considera que España y Canarias cumplen con las condiciones de seguridad y protección sanitaria”, afirmó García. Por su parte, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, apeló a la “humanidad, ética y moral”.
El Ejecutivo justifica la elección del puerto de Granadilla de Abona, en el sur de Tenerife, por su mayor aislamiento, permitiendo así “evitar el contacto con la población local”.
Allí, se desplegará un operativo coordinado por Sanidad Exterior para examinar a los pasajeros antes de proceder a su repatriación desde el aeropuerto.
En total, los pasajeros representan 23 nacionalidades distintas. De ellos, 14 son españoles que serán trasladados en avión militar hasta Torrejón de Ardoz (Madrid) y posteriormente ingresados en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla.
En dicho hospital permanecerán confinados en aislamiento. La duración exacta de la cuarentena aún no se ha definido, aunque los protocolos establecen que el periodo de incubación puede alcanzar hasta 45 días.
Moncloa explica la elección de este hospital, dependiente del Gobierno de España, debido a que cuenta con ocho unidades UTAM de aislamiento para el caso de que algún paciente presente síntomas.
Estas unidades representan la mitad de las disponibles en todo el territorio nacional. Otra unidad está ubicada en el Hospital Universitario Nuestra Señora de Candelaria, aunque el Gobierno de Canarias indica que tardará algunos días en estar operativa.
Son habitaciones aisladas diseñadas para tratar enfermedades altamente contagiosas, como el ébola o, en este caso, el hantavirus detectado en el crucero, que, según Sanidad, corresponde a la variante de los Andes, capaz de transmitirse entre personas.
La presencia de una unidad UTAM en Tenerife fue una de las razones que motivó a la OMS para considerar esta isla como puerto seguro.
Inicialmente, no se tiene previsto su uso, salvo que algún pasajero asintomático llegue a puerto con síntomas y requiera hospitalización urgente.
En cambio, aquellos pasajeros con síntomas leves serán atendidos en sus países de origen.
Desde el Gobierno han evitado entrar en polémicas con el presidente de Canarias, Fernando Clavijo, quien desde el lunes reclama mayor información y cuestiona la elección de Tenerife como puerto en lugar de organizar la repatriación desde Cabo Verde, donde el barco permanece fondeado.
“No vamos a participar en la polémica política. Ahora corresponde gestionar la crisis en colaboración con el Gobierno canario”, aclaró García, quien afirmó que se ha ido “trasladando” toda la información pertinente.
No obstante, Moncloa reconoce que Pedro Sánchez aún no ha hablado por teléfono con Clavijo, aunque mantienen comunicación vía mensajes de WhatsApp.
Esta misma mañana, el presidente presidió una reunión de coordinación para activar el mecanismo europeo de protección civil y comenzar a organizar la repatriación, cuyo coste asumirá cada uno de los 23 países de origen de los pasajeros.
Al mediodía, el Ministerio de Sanidad realizó una reunión telemática con las 17 comunidades autónomas para coordinar el operativo y conocer el estado de las unidades de aislamiento, por si su uso fuera necesario.
Asimismo, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, mantendrá contacto con los presidentes de Madrid, Cataluña, Asturias, Comunidad Valenciana y Galicia, por ser las comunidades de origen de los pasajeros españoles a bordo, para informar sobre su estado.

