La Audiencia Provincial de Valencia considera que la investigación anterior fue insuficiente y ordena escuchar a los menores de El Vedat

Tras dos años de sentirse “completamente ignoradas”, las familias que denunciaron abusos sexuales en el colegio El Vedat de Torrent, en Valencia, recibieron a mediados de abril una noticia que les devolvió la esperanza: la Audiencia Provincial decidió reabrir la investigación sobre las presuntas agresiones en este centro vinculado al Opus Dei tras detectar indicios de posibles delitos. Los jueces estimaron que la investigación previa resultó insuficiente y que no se entrevistó adecuadamente a los menores, destacando además la relevancia de tratar el caso con profesionales especializados por involucrar a niños muy pequeños, entre 4 y 7 años. Esta resolución supuso un alivio para las familias.
“Para nosotros esto significa un respiro, un descanso, porque hasta ahora nos habíamos topado con constantes negativas por parte del Juzgado de Instrucción número 1 de Torrent, que rechazó que ni niños ni padres pudieran declarar y afirmó que no existían indicios suficientes para señalar al presunto culpable”, explica a Infobae E.O.V., una de las madres cuyos hijos habrían sufrido abusos en este centro. Aunque las familias celebran esta medida, advierten que el proceso aún depende de que el juzgado cumpla con lo ordenado.
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Por ello, la Audiencia Provincial ha citado como investigados a dos empleados identificados por los niños y ha solicitado que se recaben testimonios de los menores que no fueron escuchados previamente, convocando también a sus padres, algo que las familias venían reclamando desde el inicio. Además, se ha requerido al colegio la documentación relativa a las investigaciones internas abiertas tras las denuncias, así como los expedientes de los trabajadores señalados.
“Esperamos que al menos esto sirva para que nadie vuelva a silenciar las voces de los niños, porque a las familias nos han hecho mucho daño en estos dos años luchando por recursos. Creemos que el juzgado de Torrent ha cometido obstrucción a la justicia, ya que los hechos son muy graves. No todo vale para proteger la reputación de un colegio”, añade la madre.
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Las familias señalan que el Juzgado de Instrucción número 1 de Torrent ha obstaculizado el avance de la causa debido a un conflicto de intereses. Afirman que el juez Gonzalo Sancho Cerda, decano de Torrent, tiene una relación directa con el Opus Dei: ocupa un puesto en una asociación vinculada a esta organización y su hijo es exalumno de El Vedat. Según los familiares, este vínculo cuestiona la imparcialidad del proceso y justificaría la falta de impulso en la investigación.
Tocamientos, exhibicionismo y felaciones
Las pesquisas sobre este caso comenzaron en marzo de 2024, tras las denuncias de familias cuyos hijos relataron haber sufrido tocamientos, episodios de exhibicionismo e incluso felaciones que involucraban a un docente de este colegio de educación segregada perteneciente a Fomento de Centros de Enseñanza.
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Las primeras señales de alarma aparecieron cuando varios niños empezaron a describir conductas sexualizadas entre compañeros, incluyendo tocamientos y felaciones. El hijo menor de E.O.V., de solo cinco años, fue el primero en contar a sus padres que un compañero realizaba felaciones a otros niños bajo la mesa del comedor. Tras esta revelación, las familias comenzaron a intercambiar experiencias y encontraron relatos similares.
Uno de los padres narró que su hijo también describió un episodio semejante, aunque esta vez implicaba a un profesor. Al denunciarlo ante el colegio, “simplemente le dijeron que eso era imposible, que sería una pesadilla del niño”, recuerda con indignación.
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Frente a la falta de respuestas, las familias recopilaron más testimonios. Los relatos apuntaban a un hombre cuya descripción coincidía con la de varios empleados del centro. “Son niños de cinco años relatando hechos muy graves pero, aunque sean pequeños y no recuerden detalles como nombres, eso no implica que lo estén inventando”, señala esta madre.
La situación varió cuando algunos alumnos mayores mencionaron a un profesor de valenciano como posible autor. Solo entonces, “debido al revuelo que provocó el caso”, el colegio optó por suspenderlo y apartarlo de sus tareas.
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Catalina Perazzo, directora de Influencia y Desarrollo Territorial de Save The Children, comenta el aumento de denuncias por violencia sexual digital contra menores. El grooming afecta mayormente a las niñas, aunque también a niños varones. (Save The Children)
Las familias insisten en que ahora, tras la decisión de la Audiencia Provincial de Valencia, confían en que el proceso judicial avance hasta su conclusión y que todas las voces sean escuchadas. Buscan que la reapertura del caso constituya un punto de inflexión que permita aclarar los hechos y garantice que ninguna denuncia quede sin respuesta.

