Lewandowski y Ferran aseguran la victoria del Barça frente a Osasuna, dejando el título en manos del Real Madrid antes del Clásico

Lewandowski celebra su gol ante Osasuna. Los dos goles anotados en los últimos diez minutos del encuentro obligan a los blancos a imponerse este domingo al Espanyol.

El Barça podría llegar a El Clásico ya como campeón de La Liga. La trabajada y apagada victoria frente a Osasuna provoca que el Real Madrid deba vencer al Espanyol este domingo para evitar que los culés celebren el título antes de tiempo. [Así vivimos la victoria del Barça ante Osasuna en La Liga]

Lewandowski, muy cuestionado esta temporada por su rendimiento decreciente y con su continuidad en el Barça en duda, desbloqueó el camino hacia la victoria. De cabeza, en el minuto 80, abrió la puerta al segundo tanto inmediato de Ferran.

El encuentro se volvió frenético al final. Osasuna recortó distancias gracias a Raúl García, pero el Barcelona aseguró un triunfo que podría convertir este domingo en una gran celebración, siempre que el Real Madrid no cumpla con su obligación.

Los jugadores del Barça celebran uno de sus goles en El Sadar.

Los jugadores del Barça celebran uno de sus goles en El Sadar. REUTERS

El Barça se resiste

No fue uno de sus partidos más destacados en tiempos recientes. El Barça tenía la opción, dependiendo del resultado del Real Madrid mañana, de alzar el título esta misma jornada, pero parecía no jugar con urgencia.

Como si estuviera seguro de que el campeonato llegará en breve, el equipo de Flick mostró cierta falta de energía en El Sadar. La ausencia de Lamine Yamal no favoreció la fluidez, pero el Barça disponía de recursos suficientes para hacer más en la primera mitad.

De hecho, la primera oportunidad con verdadero peligro fue para Osasuna. Raúl Moro superó a la defensa blaugrana -algo ya habitual-, aunque Cubarsí llegó a tiempo para evitar el daño.

Gavi y Lucas Torró, en la pelea por el balón.

Gavi y Lucas Torró, en la pelea por el balón. REUTERS

Más tarde, Budimir solicitó penalti sobre Cancelo tras un tiro dentro del área, pero la jugada fue demasiado leve para señalar la pena máxima.

Al Barcelona le costó unos diez minutos comenzar a funcionar con efectividad. Olmo recibió en el área, cedió para Lewandowski, quien disparó cerca de la escuadra, pero el balón se fue por poco. El ‘9’ ha perdido algo de precisión.

El Barça intentó presionar más en los minutos siguientes, aunque sin grandes destellos. Una falta lanzada por Olmo o un disparo poco peligroso desde la frontal de Roony fueron las escasas acciones destacadas visitantes en aquel tramo.

Rosier y Gavi, en la pelea por el balón.

Rosier y Gavi, en la pelea por el balón. REUTERS

La ocasión más clara fue protagonizada por Catena, quien casi marca en propia puerta al intentar despejar un balón comprometido.

Cerca de la media hora, el Barça comenzó a perderse en Pamplona. Osasuna fue encontrando su espacio, desconectó a los culés y puede decirse que mereció algo más.

Budimir tuvo la ocasión del gol en una jugada excepcional. En un contragolpe con espacio libre, nadie logró detener al delantero, ni siquiera Cancelo. Tras burlar a éste y a Cubarsí, estrelló el balón en el poste. Hubiera sido un gol portentoso.

Osasuna estaba completamente lanzado, especialmente Budimir. Un fallo grave de Olmo acabó con un disparo del croata desde la frontal que exigió una gran estirada de Joan García.

Lewandowski toma protagonismo

Hansi Flick era consciente de que no podía tolerar una versión tan discreta de su equipo, todavía en la lucha por el título de La Liga. Por eso dio un toque de atención al plantel en el descanso.

En la segunda mitad, el Barça salió con renovada energía. Recuperó el control del balón, volvió a presionar alto y puso contra las cuerdas a Osasuna.

Olmo no logró marcar debido a una intervención milagrosa de Catena en el área pequeña, mientras que el equipo local empezaba a mostrar signos de nerviosismo.

Cuando el reloj avanzaba sin cambios en el marcador, Flick apostó por modificar el equipo con la entrada de Ferran, Rashford y De Jong. No obstante, en lugar de aumentar la intensidad, el dominio del Barça se apagó.

En ese momento, Osasuna resurgió. Recuperó fuerzas, se atrevió a entrar en el área rival y dispuso incluso de una doble oportunidad clara con Rubén García. Primero con un disparo ajustado detenido por Joan García, y luego con un cabezazo dentro del área.

Sin embargo, el Barça volvió a apretar. Osasuna aguantó bastante, pero no más allá del minuto 80. Lewandowski remató un centro desde la derecha para establecer el 0-1 y asestar el primer golpe a los navarros.

El protagonismo recayó en ‘Lewy’, quien ha perdido relevancia durante esta temporada. Sin permitir que Osasuna se rehaga, Ferran anotó el segundo golpe, sentenciando el partido.

O al menos eso parecía. Porque Osasuna intentó reaccionar gracias al gol de Raúl García tras un centro exquisito de Bretones. Sin embargo, fue solo un espejismo. Incluso con Sergio Herrera sumándose al ataque, no ocurrió milagro y los tres puntos se quedaron en la ciudad condal.

Si el Real Madrid vence al Espanyol, prolongará la incertidumbre al menos hasta El Clásico. De lo contrario, el título quedará definido antes del partido en el Camp Nou.

Noticia en desarrollo

Se continúa ampliando esta información. Pronto, el equipo de redacción de EL ESPAÑOL ofrecerá la actualización completa de todos los datos relacionados con esta noticia.

Para recibir noticias de última hora en el móvil, se puede descargar la aplicación del periódico para dispositivos iOS y Android, así como suscribirse para acceder a contenidos exclusivos, newsletters y la Zona Ñ, exclusiva para suscriptores.

Scroll al inicio