El exfutbolista del Real Madrid tiene sus orígenes en este lugar, que cada verano atrae a miles de turistas.
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Raúl Bravo, el antiguo defensa del Real Madrid que destacó entre los Galácticos acompañando a figuras como Zidane y Ronaldo, es originario de Gandía, el animado municipio costero de Valencia donde nació en 1981.
Luego de su polémica etapa vinculada al caso Oikos y su transformación profesional como decorador de interiores en esta región mediterránea, Bravo continúa conservando sus lazos con su tierra natal.
Este paraje de La Safor, caracterizado por sus 5 km de playas doradas, se ha convertido en un imán turístico que combina entretenimiento en la playa, noches de fiesta memorables y la tradicional fideuà, plato emblemático que representa su identidad culinaria.
Gandía se ha establecido como un referente nacional en cuanto a festividades. Sus Fallas en marzo, reconocidas como de Interés Turístico Internacional, reúnen 23 comisiones que queman monumentos satíricos el día 19, acompañados de fuegos artificiales y verbenas multitudinarias.
La Semana Santa destaca con procesiones emblemáticas como «Las Últimas Miradas», mientras que el Corpus Christi (celebrado desde el siglo XIV) engalana las calles con alfombras florales.
En julio, las celebraciones de Santa Ana ofrecen conciertos y grandes fiestas en la playa, y la Feria de San Francisco de Borja en octubre premia al «Tío de la Porra» como figura principal de los festejos. Jóvenes de toda España denominan a Gandía como «la Ibiza valenciana» por sus discotecas como Kapital o Acteón, que permanecen abiertas hasta el amanecer.
5 kilómetros de playa
Las playas de Gandía, con más de 5 kilómetros de arena fina y aguas transparentes, constituyen el núcleo del destino.
La Playa de Gandía principal, con su paseo marítimo arbolado, cuenta con chiringuitos, espacios para voleibol, windsurf y áreas para niños.
Hacia el norte, Playa Nord es apta para familias; al sur, L’Ahuir atrae a naturistas y amantes del entorno con sus dunas protegidas. Servicios como hamacas, duchas y aparcamiento facilitan el descanso, mientras que actividades como pádel surf o yoga en la playa animan la jornada. En verano, acoge eventos internacionales y a miles de visitantes que buscan sol asegurado.
La Playa Norte de Gandía exhibe su amplio arenal bordeado por palmeras y sombrillas, ideal para disfrutar del sol mediterráneo.
Fideuá y gastronomía marinera
La fideuá de Gandía, creada en un barco local en los años 30, es el plato más representativo: fideos gruesos combinados con gambas, mejillones, calamares y un caldo intenso, preparado en paellera para obtener un socarrat dorado.
Se disfruta en restaurantes o chiringuitos de playa, acompañada por paella valenciana, espencat (ensalada asada) y dulces como el turrón de cacahuete. La ruta gastronómica anual celebra esta especialidad con concursos y maridajes con vinos de La Safor.
Gandía, la cuna de Raúl Bravo, conjuga historia (Palacio Ducal de los Borja), naturaleza y ocio. Un municipio que sabe resurgir y destacar.

