El intermediario narra su intento inmobiliario con una comisión de 15 millones ante el Supremo, mientras la Sepi se niega a ofrecer explicaciones.

El intento de pelotazo inmobiliario de Víctor de Aldama sobre la sede de 40.000 metros cuadrados de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi) en Madrid comenzó, según el intermediario, con una llamada de la entonces ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y concluyó con la implicación de Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno.
Esta es la versión de Aldama que ha podido reconstruir este diario mediante fuentes cercanas y su propio testimonio presentado este miércoles ante el Tribunal Supremo.
El origen se sitúa en el otoño de 2018, cuando Montero contacta con su superior en el PSOE y compañero en el Gobierno, José Luis Ábalos, para informarle de un plan para vender activos inmobiliarios de la Sepi en el que sería conveniente, en su opinión, que participara «un empresario de confianza». Así lo trasladó Koldo García, asesor de Ábalos, a Aldama.
Este buscó un fondo capaz de presentar una oferta por escrito con 250 millones de euros, asegurándose una comisión mínima de 15 millones. Como informó este diario el pasado 20 de abril, Aldama fue contratado por el fondo internacional Platinum, con sede en Hong Kong, que propuso 203 millones -sin IVA- por el complejo conocido como Campos Velázquez, que alberga la sede central de la Sepi y la de Navantia, además de contar con el Instituto de Empresa como inquilino, donde trabajaba entonces Begoña Gómez.
El asesor de Ábalos y su esposa se encargaron de registrar la oferta ante el grupo estatal, y el presidente de Sepides, Antonio Cervera, persona de confianza de Montero, respondió personalmente a la secretaria de Aldama que analizaría la propuesta de Platinum.
Aldama fue incrementando la oferta con el tiempo ante la ausencia de una respuesta clara, pero, según su testimonio, tuvo que retirarla porque «la señora Begoña Gómez quiere Campos Velázquez para ella», según declaró ayer. «Koldo me dice que la señora Begoña Gómez exigió que Campos Velázquez fuera un negocio para ella en relación con el Instituto de Empresa (…) Entiendo que ella iba a colaborar con el Instituto de Empresa», explicó Aldama, según recoge Ángela Martialay.
La Sepi no niega y el IE desmiente
La Sepi no niega que se buscaran ofertas por Campos Velázquez en esa época ni que se presentara la de Aldama, pero rehúye ofrecer detalles sobre esta o demás propuestas recibidas. «Sin comentarios», es la respuesta habitual que este diario recibió de fuentes oficiales del principal grupo industrial estatal.
¿Intervino Gómez a favor del Instituto de Empresa para impedir el cambio de propietario o impulsar otra oferta? Fuentes del IE niegan rotundamente cualquier intervención en esta operación inmobiliaria, aunque son arrendatarios clave del complejo. Además, destacan que el contrato de Gómez con el IE le impedía «usar de forma irregular o ilícita contactos derivados de sus vínculos familiares para beneficiar a la Fundación Instituto de Empresa», como publicó este diario el 18 de julio de 2024. En el IE aseguran que no recibieron ninguna reducción en el alquiler durante la pandemia por parte del propietario, Sepides, la filial mencionada de la Sepi.
Algunos hechos que narró Aldama han sido confirmados por quien era jefe de gabinete de Montero, Carlos Moreno. Este admitió haber gestionado la oferta de Aldama para Campos Velázquez trasladándola a la dirección general de Patrimonio de su ministerio.
Moreno también reconoció que tramitó la solicitud de un aplazamiento de deuda tributaria para Pilot Real Estate, la inmobiliaria de Aldama que trabajó para Platinum.
El intermediario y empresario en investigación aseguró ante los jueces del Supremo que entregó un sobre con dinero al jefe de gabinete de Montero, algo que este último niega.
¿Se concedió el aplazamiento de deuda? El fiscal Anticorrupción, Alejandro Luzón, sostiene que nunca fue aprobado. Sin embargo, Aldama aseguró que Pilot Real Estate desapareció de la lista oficial de morosos y que no recibió más requerimientos hasta hace un año y medio, cuando sí le reclamaron la deuda de su empresa. Según su versión, «Montero dio instrucciones claras» para apoyar a Pilot Real Estate, orden que comprobó en tres reuniones en la Agencia Tributaria.
Según la candidata socialista a la Junta andaluza, Aldama intenta salpicarla por rencor personal. «Aldama estuvo en prisión por una inspección de Hacienda, me la tiene jurada», manifestó en Antena 3 este miércoles, antes del inicio de la declaración del acusado.
«Aldama sigue una estrategia de defensa muy clara: culpar a otros ajenos al asunto para aparentar colaboración, cuando miente», añadió.
La exministra aseguró que «no va a haber nada, absolutamente nada, que este señor pueda demostrar porque no existe».
Durante el intento del pelotazo inmobiliario con la Sepi, el presidente era Vicente Fernández, hombre de máxima confianza para Montero y actualmente investigado por corrupción tras haber trabajado en Servinabar al dejar el grupo estatal.

