
Fuente de la imagen, Joaquín Sarmiento/ AFP vía Getty Images
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- Autor, Isabel Caro & José Carlos Cueto
- Título del autor, BBC News Mundo
- 27 abril 2026
- Tiempo de lectura: 7 min
Una serie de ataques estremeció el suroeste colombiano durante el fin de semana.
El ataque más grave tuvo lugar el sábado por la tarde en el municipio de Cajibío, departamento del Cauca, con un saldo de al menos 20 muertos.
El viernes, un carro bomba explotó en una base militar en Cali, la tercera ciudad más poblada del país, y el Ejército reportó al menos 26 ataques en los departamentos de Cauca y Valle del Cauca en las últimas 48 horas.
En total, casi 50 personas resultaron heridas, entre ellas cinco menores de edad.
Las autoridades nacionales, incluido el presidente Gustavo Petro, calificaron estos hechos como actos terroristas.
El mandatario colombiano responsabilizó a disidencias de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) por estos sucesos, que ocurren poco más de un mes antes de las elecciones presidenciales del 31 de mayo.
¿Cómo se desarrolló el ataque más letal?
El ataque más mortífero tuvo lugar en la zona conocida como El Túnel, un sector que conecta las ciudades de Cali y Popayán, capitales de los departamentos de Valle del Cauca y Cauca, respectivamente.
La hora exacta varía según distintos informes de prensa locales; se sitúa entre las 12:30 y 13:30 del sábado.
En la Vía Panamericana, principal carretera del suroeste colombiano que vincula casi todo el continente, la detonación de un cilindro con explosivos destruyó un autobús y varios vehículos, además de volcar otros automóviles.
La explosión fue tan potente que formó un cráter considerable en la autopista.
Un sobreviviente contó al medio colombiano El Tiempo que, mientras se desplazaba para recoger tanques destinados a la recolección de café, percibió cómo su vehículo fue levantado por el impacto de la explosión.
«La camioneta salió volando. Me golpeé contra el techo de la cabina. Pensé que era el fin. Le pedí a Dios una segunda oportunidad», relató el agricultor Mario Guerrero.
En imágenes difundidas en redes sociales se observaban varios cuerpos cubiertos con sábanas, mientras equipos de emergencia acudían para asistir a los heridos.

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¿Qué información hay sobre las víctimas?
Entre los fallecidos figuran varios residentes de áreas rurales que transitaban por la carretera. Se reportan 15 mujeres y 5 hombres.
De acuerdo con El Tiempo, algunos vivían en la vereda La Palma, un área rural con menos de 500 habitantes ubicada en el corregimiento La Pedregosa.
Según la comunidad local, varias de las personas fallecidas eran parte de iniciativas de paz desarrolladas en la región.
«Hoy lamentamos la pérdida de 11 compañeros, fundamentales en promover reconciliación, diálogo y una vida digna en este territorio», expresaron en un comunicado.
Uno de los muertos era conductor de uno de los vehículos afectados, José Ciro Puliche, de 61 años.
El mismo medio reporta que también están en la lista Daniela Valencia Holguín, de 26 años y residente en La Palma, y la agricultora Teodomira Salazar Navia, de 78 años.

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Los medios locales resaltan que entre los fallecidos figura Patricia Mosquera, líder social del consejo comunitario de El Puro y funcionaria de la Corporación Autónoma Regional del Cauca (CRC).
«Lamentamos profundamente la pérdida de nuestra compañera Patricia Mosquera, de la Dirección Territorial Patía, quien murió en los recientes atentados en el Cauca. Siempre fue una excelente compañera y amiga, dedicada a la defensa y conservación del medio ambiente, dejando una huella imborrable en la CRC y en quienes la conocimos y trabajamos con ella», expresó la CRC.
Mosquera habría estado en la vía Panamericana acompañada por sus primas Nereida y Nidia, quienes también fallecieron en la explosión. Según fuentes locales, las tres mujeres habían asistido horas antes al funeral de un familiar en Palmira, Valle del Cauca, y viajaban en un autobús.
El gobernador del Cauca, Octavio Guzmán, describió a las víctimas como «gente humilde, campesinos, indígenas, comerciantes, transportadores…».
La autoridad decretó tres días de luto por la tragedia.
¿Quiénes son alias Marlon e Iván «Mordisco»?
Iván Jacob Idrobo Arrendondo, conocido como alias Marlon, ha sido señalado por las autoridades como el autor del ataque más mortífero.
El presidente Petro anunció que la recompensa por información que conduzca a su captura subió hasta 5.000 millones de pesos colombianos (alrededor de US$ 1.4 millones).
Alias Marlon lidera una estructura militar llamada Jaime Martínez, activa en la zona suroeste de Colombia.
Esta organización forma parte del Estado Mayor Central, una disidencia de las FARC que opera bajo la dirección de Néstor Gregorio Vera Fernández, alias Iván «Mordisco», otro de los prófugos más buscados en el país.

Fuente de la imagen, Ministerio de Defensa de Colombia / X
Estos grupos, inconformes con la firma de los acuerdos de paz en 2016, rechazaron el abandono de las armas y continúan activos.
Más allá de las disputas territoriales y los combates con fuerzas militares y policiales, están implicados en narcotráfico y otros delitos organizados.
«Esta acción demuestra la cobardía y fragilidad de una estructura criminal cuyo jefe principal es un delincuente peligroso», señaló el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, el sábado.
El gobernador Guzmán añadió: «Quien hace esto, alias Marlon, al mando de las disidencias de Iván Mordisco, es un alienado mental. Son los enemigos del pueblo».
¿Cuál es la situación actual en el suroeste colombiano?
El suroeste colombiano es una de las zonas con mayor actividad del conflicto armado.
En el departamento del Cauca, por ejemplo, la violencia se incrementó notablemente en 2025 con ataques, emboscadas, explosiones y combates, según el reporte de la Fundación Pares.
Además, la violencia tradicional se combina con el uso de drones con explosivos, carros bomba, motobombas, volquetas adaptadas como lanzaderas y la colocación de cilindros explosivos en áreas urbanas y rurales, según el análisis de Pares.
Esta región es una de las más militarizadas en Colombia, donde las fuerzas públicas enfrentan a grupos guerrilleros, incluyendo las disidencias de Mordisco.
Pares destaca el aumento de ataques contra infraestructuras civiles y explosiones en zonas habitadas, lo que amplía el impacto económico y humanitario, «profundizando la sensación de inseguridad en la población civil».
Los hechos recientes, próximos a las elecciones, son interpretados por analistas como Laura Bonilla, subdirectora de Pares, como un «claro interés» de grupos como el EMC de generar caos y desestabilización.
El mandato de Petro finalizará en agosto, mientras la campaña presidencial entra en su etapa decisiva, con la seguridad como uno de los temas centrales.

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En la primera vuelta del 31 de mayo competirán Iván Cepeda, candidato del partido Pacto Histórico; Abelardo de la Espriella, representante de la derecha; y Paloma Valencia, del partido conservador Centro Democrático (CD), ligado al expresidente Álvaro Uribe.
Cepeda, puntero en encuestas, se ha destacado por sus intervenciones en varias mesas de diálogo con grupos armados.
De la Espriella y Valencia han prometido aplicar una política de mayor dureza frente a la inseguridad.
Petro calificó el ataque en Cauca como una maniobra de las disidencias guerrilleras para provocar un giro electoral hacia la derecha.
Los tachó de «terroristas, fascistas y narcotraficantes», afirmando que pretenden que «la extrema derecha y el fascismo gobiernen Colombia, porque con ellos aseguran sus negocios ilegales de cocaína y oro».
En el mismo sentido se expresó Cepeda: «Es preocupante que estas acciones terroristas ocurran en regiones del sur donde nuestro proyecto político cuenta con amplio respaldo ciudadano».
Agregó que se genera una legítima inquietud sobre si estos hechos, además de provocar daño, buscan infundir miedo para favorecer intereses de sectores de extrema derecha empeñados en desestabilizar al país y obstaculizar el proceso electoral.
Los candidatos de derecha responsabilizan al gobierno de Petro y su plan de «paz total», que incluyó negociaciones con diversas facciones armadas sin obtener los resultados esperados.

