La zona natural en Burgos reconocida por la revista ‘Viajar’ como el «Nueva York de los Bosques»

Un enclave natural en el norte de España destaca por su sorprendente biodiversidad y sus paisajes de fuerte impacto visual. Su singularidad le ha valido la comparación con una gran metrópoli, pero en verde

Foto: El Parque Natural de Burgos que se conoce como el “Nueva York de de los Bosques”. (Las Merindades)
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En el norte de la provincia de Burgos, entre desfiladeros, cañones y una sucesión de masas forestales que varían conforme al relieve, se extiende uno de esos espacios que asombran desde el primer instante. La revista Viajar lo ha catalogado como el “Nueva York de los Bosques”, una expresión que facilita comprender la enorme riqueza vegetal de esta zona, donde coexisten paisajes atlánticos y mediterráneos en un mismo lugar. La unión de hoces formadas por ríos, acantilados rocosos y una vegetación muy heterogénea transforma este rincón en una de las ofertas naturales más especiales de Castilla y León y en un destino atractivo para quienes buscan senderos, panorámicas y patrimonio en plena montaña burgalesa.

Este enclave es el Parque Natural Montes Obarenes-San Zadornil, un área protegida de más de 33.000 hectáreas situada en el noreste de Burgos, junto al límite con Álava. Los Montes Obarenes son las últimas estribaciones de la Cordillera Cantábrica y se alzan como un imponente muro natural sobre las tierras de La Bureba. Su relieve, definido por estrechos anticlinales, sinclinales y profundas gargantas, ofrece imágenes muy reconocibles en rincones como las hoces talladas por el Ebro en Sobrón, el desfiladero del Oca cerca de Oña o la garganta abierta por el río Purón en la sierra de Arcena. Además, su punto más alto es el pico Pan Perdido, con 1.237 metros.

Senderos, fauna y pueblos que atesoran un gran valor patrimonial

Uno de los principales atractivos del Parque Natural Montes Obarenes-San Zadornil radica en su diversidad ecológica. La situación de transición entre las regiones biogeográficas atlántica y mediterránea propicia una combinación poco común de especies, como encinas, quejigos, pinos, bosques de haya, además de boj, sabina negra, acebos, enebros y madroños. Esta variedad vegetal sustenta también una destacada fauna, con aves rapaces como el buitre leonado, el alimoche, el águila real o el halcón peregrino, además de mamíferos como el corzo, el jabalí, la nutria y el gato montés. Complementa esta riqueza una amplia red de senderos, rutas para bicicletas, paseos a caballo y actividades para la observación de aves, con las Casas del Parque de Oña y San Zadornil como puntos principales de acceso.

Sin embargo, este parque natural de Burgos no sobresale únicamente por sus paisajes. En su interior y alrededores conserva un valioso patrimonio cultural. Destacan localidades como Frías, reconocida por su castillo, su puente fortificado y sus casas colgantes; Oña, con el histórico Monasterio de San Salvador; además de pequeños pueblos que refuerzan el carácter monumental del área. Precisamente, la combinación de naturaleza abrupta, bosques variados, poblaciones medievales y panorámicas impactantes explica por qué este lugar ha sido comparado con una enorme metrópoli verde. Más que una comparación llamativa, el término “Nueva York de los Bosques alude a la gran extensión y diversidad de su flora, que alberga en pocos metros formaciones significativas de robledales, enebros, madroños e incluso majestuosas secuoyas.

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En el norte de la provincia de Burgos, entre desfiladeros, cañones y una sucesión de masas forestales que varían conforme al relieve, se extiende uno de esos espacios que asombran desde el primer instante. La revista Viajar lo ha catalogado como el “Nueva York de los Bosques”, una expresión que facilita comprender la enorme riqueza vegetal de esta zona, donde coexisten paisajes atlánticos y mediterráneos en un mismo lugar. La unión de hoces formadas por ríos, acantilados rocosos y una vegetación muy heterogénea transforma este rincón en una de las ofertas naturales más especiales de Castilla y León y en un destino atractivo para quienes buscan senderos, panorámicas y patrimonio en plena montaña burgalesa.

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