Pueblo malagueño destacado por sus boquerones fritos, con una cueva impresionante y restos de villa romana

Un destino poco conocido y con escasa afluencia en la Costa del Sol emerge como una escapada ideal para quienes desean disfrutar del mar y explorar actividades diferentes

Foto: El pueblo de Málaga donde comer los mejores boquerones fritos. (Turismo en Rincón)
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Existen lugares en la costa malagueña donde una escapada no se justifica únicamente por el mar, sino también por lo que se ofrece en la mesa y por lo que aguarda tierra adentro. En esta zona de la provincia de Málaga, renombrada por sus boquerones, el turista puede completar su día con una propuesta que combina gastronomía, arqueología y paisajes cargados de historia. Además, su oferta turística incluye playas, rutas al aire libre, espacios culturales y algunos de los restos más singulares del litoral andaluz, lo que la convierte en una alternativa muy atractiva (y poco concurrida) para quienes buscan algo más que sol y paseos marítimos.

Rincón de la Victoria, reconocido como la puerta de la Axarquía, ha convertido al boquerón victoriano en uno de sus principales símbolos gastronómicos. Si tuviera que destacarse un solo elemento representativo de su cocina, sería precisamente el boquerón (de hecho, su lema es: «Del Rincón, el boquerón»), cuyo formato más emblemático es el frito, aunque también aparece en diversas preparaciones. Además de esta identidad culinaria, el municipio ofrece una variedad de opciones con espetos, pescaíto frito, tapas, platos de cuchara y otras propuestas que aumentan su atractivo para quienes desean saber dónde comer bien en la costa de Málaga. Se suman también eventos como la Fiesta del Boquerón Victoriano, que destaca la importancia de este producto en la vida local.

Cueva marina, villa romana y paseos históricos junto al Mediterráneo

Sin embargo, este destino malagueño no solo sobresale por su gastronomía. Rincón de la Victoria alberga la Cueva del Tesoro, un lugar excepcional en Europa al ser una de las tres únicas cuevas de origen marino conocidas globalmente. En sus galerías se encontraron vestigios del Paleolítico y la Edad de Bronce, además de muestras de arte rupestre, lo que acrecienta su enorme valor patrimonial. Muy próximo, el Parque Arqueológico del Mediterráneo amplía la experiencia con senderos, paneles informativos, zonas de descanso y una réplica de paredes con pinturas rupestres inspiradas en los hallazgos de la cavidad. Inclusive, el acceso a la Cueva de la Victoria se sitúa en este entorno, por lo que la visita puede transformarse en un recorrido cultural más amplio.

Otra joya patrimonial destacada del municipio es Villa Antiopa, una de las villas romanas mejor conservadas de Andalucía y localizada junto al Mediterráneo. Este yacimiento del siglo III d. C. permite visitar estancias privadas, salones de recepción, mosaicos de gran valor y diversos restos materiales que facilitan entender cómo vivían sus antiguos residentes. Alrededor de este enclave, Rincón de la Victoria completa su perfil con torres almenaras, la Casa Fuerte Bezmiliana y espacios expositivos que refuerzan su legado cultural. De esta forma, el municipio se presenta como un lugar donde disfrutar de buenos boquerones fritos es solo una parte de una oferta mucho más amplia, marcada por la historia, el paisaje mediterráneo y una propuesta diseñada para disfrutar con tranquilidad.

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