Ministros de Sumar critican al PSC por solicitar la prohibición del burka en Lleida: «No se debe ceder ante posturas racistas»

El socio minoritario del Gobierno reprocha al ayuntamiento socialista que adopte la agenda de la «extrema derecha»

El ministro Pablo Bustinduy, ayer, en el Senado.

La iniciativa del Ayuntamiento de Lleida, dirigido por el PSC, para prohibir el burka en espacios públicos y dependencias municipales ha suscitado una fuerte reacción por parte de Sumar, cuyos ministros lideran las críticas contra su aliado en el Gobierno por adoptar con esta medida la agenda de la «extrema derecha» en lugar de atender las verdaderas inquietudes de la ciudadanía.

El más contundente en sus reproches ha sido el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, quien afirmó que el PSC deberá brindar «explicaciones». Subrayó que «no se debe ceder ni un centímetro ante la ola reaccionaria y sus posturas racistas que intentan ocultar que, a la hora de la verdad, siempre votan en contra de los intereses de las clases trabajadoras».

En declaraciones en los pasillos del Congreso, lamentó que el debate sobre el burka sea también «recurrente» últimamente en esta institución y aclaró que esto ocurre porque la «extrema derecha» lo utiliza como una «herramienta» para «instrumentalizar la agenda política en beneficio de su discurso xenófobo y racista».

«Hemos observado este fenómeno en Extremadura. Y el Gobierno de España mantendrá una posición firme en la defensa de los derechos y la igualdad para todas las personas. Por ello, estamos impulsando la regularización, para evitar que existan en el país ciudadanos de primera y segunda categoría. Para que todos los trabajadores gocen de derechos, así como de responsabilidades y obligaciones», señaló. Añadió que «la sociedad española es significativamente superior a esas ideas».

Según Bustinduy, recurrir a este tipo de «artefactos» implica centrar la discusión en temas que «no tienen relación alguna con las prioridades de las familias trabajadoras».

Compartiendo esta postura, la ministra de Sanidad, Mónica García, enfatizó que el debate en España «no gira en torno al burka», sino en los «derechos de los migrantes» y el «feminismo».

«Realmente, pediría a todos los líderes políticos que enfoquen la discusión en lo que verdaderamente importa a la ciudadanía», indicó.

El diputado de Compromís, Alberto Ibáñez, mostró una postura categórica frente a los socialistas, advirtiendo que sería un «error» que intentaran, como Junts, «ganar el debate a Aliança Catalana imitando sus propuestas».

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