Page, Alegría y Cotrina no estuvieron presentes ni apoyaron la cumbre de Sánchez con Lula: únicos barones del PSOE ausentes en el encuentro

Ninguno reflejó en sus redes sociales el discurso inspirador del líder del partido en Barcelona.

Sánchez, rodeado de algunos de sus barones, en Barcelona.

En el PSOE se percibe que la cumbre de líderes progresistas mundial celebrada el pasado fin de semana en Barcelona ha funcionado como un auténtico «revulsivo energético». El partido llegaba tras un año especialmente complejo, marcado por la prisión de su último secretario de Organización, Santos Cerdán, acusado de recibir sobornos relacionados con la manipulación de contratos públicos, el avance de causas judiciales que han llevado a juicio por corrupción al exministro José Luis Ábalos, y el estallido del Me Too con denuncias de acoso sexual contra dirigentes en diversos niveles. La cita en la ciudad condal representó, en efecto, una especie de liberación colectiva.

Sólo tres de los 17 barones territoriales socialistas ni participaron en la Global Progressive Mobilisation (GPM), donde Pedro Sánchez asumió el mando internacional del «ejército» contra la ultraderecha tras el traspaso de poderes del líder brasileño, Lula da Silva, ni compartieron en sus redes sociales ninguna referencia al encendido discurso que el presidente del Gobierno pronunció ante un público superior a 6.000 personas, que le ovacionaron como si fuera una figura de la música rock: los críticos con el oficialismo Emiliano García-Page (Castilla-La Mancha), el recién nombrado Álvaro Sánchez Cotrina (Extremadura) y la ex portavoz de La Moncloa hasta el pasado diciembre, Pilar Alegría (Aragón).

Por su parte, la mayoría de secretarios generales, incluido el anfitrión Salvador Illa, aceptaron la invitación de la dirección de Ferraz para asistir a un foro que congregó durante dos jornadas a representantes de cerca de un centenar de plataformas de izquierda de 72 países. Entre los ausentes, Adrián Barbón (Asturias), Ángel Víctor Torres (Canarias) y Pedro Casares (Cantabria) se limitaron a difundir en sus cuentas de X al menos un fragmento del discurso en que el líder del PSOE les instaba a sentir “orgullo por estar al lado correcto de la Historia y por proclamar una y otra vez sí a la paz y no a la guerra”.

Desde los equipos de Page y Alegría —quien fue una colaboradora cercana del jefe del Ejecutivo hasta hace cuatro meses— explican sus faltas en Barcelona por compromisos en sus respectivas regiones. Por su parte, Cotrina está de permiso paternal, razón por la que tampoco responderá este miércoles al discurso de investidura de la popular María Guardiola como presidenta de Extremadura. Ninguno promocionó tampoco la alianza entre Sánchez y Lula en sus redes sociales.

María Jesús Montero, inmersa en la precampaña para las elecciones en Andalucía, también faltó a la GPM, aunque aprovechó la oportunidad para elogiar en persona al presidente durante un acto celebrado al día siguiente en Gibraleón (Huelva). “Felicidades por esta convocatoria de líderes progresistas mundiales que se comprometen a promover la paz global, la justicia social y que nadie quede rezagado (…). Eres el orgullo de este partido, quien siempre alza la voz ante los poderosos, ya sean Trump, Netanyahu, Putin o las grandes multinacionales”, destacó la aún número dos del PSOE nacional.

En el evento de Barcelona participaron como ponentes el ministro Óscar López (secretario general del partido en Madrid) y la presidenta del Congreso, Francina Armengol (Baleares). Además, estuvieron presentes Diana Morant (Comunidad Valenciana), María Chivite (Navarra), José Ramón Gómez Besteiro (Galicia), Carlos Martínez (Castilla y León), Eneko Andueza (País Vasco), Francisco Lucas (Murcia) y Javier García (La Rioja).

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