El paquete sancionador incorpora multas económicas estrictas dirigidas a sectores estratégicos que sostienen el conflicto, además de la inclusión en la lista negra de hasta 120 personas

La guerra entre Rusia y Ucrania, que escaló notablemente tras la invasión rusa de febrero de 2022, se ha transformado actualmente en un enfrentamiento de trincheras, donde ambas partes combaten por controlar o recuperar pequeñas áreas específicas. En este contexto, la Unión Europea ha aprobado más de diez paquetes sancionadores para debilitar al Kremlin, entre ellos el embargo de activos financieros y la imposición de aranceles a sus exportaciones.
Luego de más de cuatro años de conflicto, este jueves la UE ha establecido el marco legal para prohibir los servicios marítimos vinculados con el crudo y productos petrolíferos rusos, dentro del vigésimo paquete de sanciones por la invasión a Ucrania. Para implementarlo, han señalado que coordinarán esfuerzos con los países del G7, según informaron desde el Consejo de la UE y la Comisión Europea.
Así, el paquete sancionador consta de «sanciones económicas estrictas y de varios niveles», dirigidas a sectores fundamentales que respaldan la guerra rusa contra Ucrania, junto con la inclusión en la lista negra de hasta 120 individuos. La UE especificó que 36 nuevos sancionados están vinculados a la explotación, extracción, refinación y transporte de petróleo, especialmente a la “flota fantasma” que facilita la elusión de restricciones en la exportación de crudo ruso, además de sumar a una destacada aseguradora marítima.
También, la Comisión ha anunciado la sanción de otros 46 buques, llegando a un total de 632, e implementará controles obligatorios de diligencia debida para la venta de buques cisterna. Asimismo, queda prohibido prestar servicios de mantenimiento a los buques cisterna de gas natural licuado (GNL) y a los rompehielos rusos.
En este sentido, la UE enfatizó que, a partir de enero de 2027, será ilegal ofrecer servicios de GNL a entidades rusas o a aquellas que pertenezcan a ciudadanos u operadores rusos. Del mismo modo, en el nuevo paquete de sanciones se prohibirán las transacciones con dos puertos rusos —Murmansk y Tuapse— y con la terminal petrolera del puerto de Karium en Indonesia, que se utilizan para evadir el límite máximo impuesto al precio del petróleo ruso.
Un devastador ataque nocturno con misiles y drones rusos impactó las ciudades ucranianas de Kiev, Dnipro y Odesa. Las imágenes revelan incendios extensos, edificios derrumbados, vehículos incendiados y la labor de los equipos de emergencia.
Restricciones militares, financieras y económicas
La Comisión ha señalado que su preferencia es esperar al G7 y a sus socios para aplicar el veto, aunque, en última instancia, la UE podría optar por avanzar de manera independiente. Esta precisión responde a la postura predominante en el G7, que considera que, mientras las condiciones del mercado energético no sean estables y puedan generar escasez, no existen las circunstancias propicias para prohibir esos servicios marítimos a Rusia.
Más allá de las sanciones marítimas vinculadas al comercio de productos petrolíferos, el nuevo paquete incorpora otras medidas financieras, militares y económicas. En ese sentido, la UE planea bloquear operaciones con 20 bancos rusos adicionales y ha sancionado a cuatro instituciones financieras de terceros países por intentar evadir las restricciones.
En el ámbito militar, la UE ha impuesto sanciones a 58 compañías y personas relacionadas con el desarrollo y fabricación de material bélico, como drones, y ha incluido en la lista negra a 16 entidades radicadas en China, Emiratos Árabes Unidos, Uzbekistán, Kazajistán y Bielorrusia que suministraban productos de doble uso o sistemas de armas al complejo militar-industrial ruso.
Referente al comercio, la Unión ha activado por primera vez su mecanismo contra la evasión de sanciones, prohibiendo la exportación de cualquier máquina de control numérico por ordenador y aparatos de radio a Kirguistán, donde existe un alto riesgo de que estos productos sean reexportados a Rusia. Además, ha impuesto vetos a la importación de metales, productos químicos y minerales cuyo valor supera los 530 millones de euros.

