La publicación contenía un contrato civil, lo que impedía al futuro arrendatario acceder a las Ayudas Personales para la Vivienda (APL) en Francia. Asimismo, la fianza solicitada era el doble del máximo legal permitido para contratos convencionales

El acceso a una vivienda adecuada sigue siendo un desafío. Los precios del alquiler aumentan constantemente, no solo en España, sino también en diversas regiones internacionales. Las áreas más tensionadas, como ocurre en las grandes ciudades aquí y en otros lugares, presentan este fenómeno. En ocasiones, las situaciones se vuelven incluso surrealistas o ilegales. Este es el caso de un anuncio de alquiler en París, donde una inmobiliaria ofrecía un apartamento con una sola habitación y apenas seis metros cuadrados por 438 euros al mes.
Según reportó el medio digital Le Parisien, el anuncio provenía de una agencia reconocida ubicada en el distrito V de París, y fue denunciado al presentar un contrato civil, modalidad legal que rara vez se utiliza para viviendas habituales. Este tipo de contrato suele reservarse para usos específicos como estacionamientos, oficinas o almacenes, permitiendo eludir regulaciones de precios y la protección legal de los arrendatarios estipulada en la ley de arrendamientos urbanos.
Al examinar el anuncio, se evidencian múltiples irregularidades. Una de las más destacadas es que el contrato, al regirse por el código civil, excluye al futuro inquilino de recibir las Ayudas Personales para la Vivienda (APL) en Francia. Además, la fianza solicitada era el doble del límite legal para contratos convencionales, alcanzando los 876 euros frente al máximo de un mes de renta establecido por la normativa vigente.
“El anuncio ilegal proviene de una agencia reconocida”
En Francia, la legislación indica que una vivienda digna debe tener al menos nueve metros cuadrados habitables. La superficie ofrecida (6,21 metros cuadrados) está muy por debajo de ese estándar, convirtiéndola en una oferta ilegal. Ian Brossat, senador parisino del Partido Comunista Francés, comentó este caso en sus redes sociales: “Una habitación de apenas 6 metros cuadrados por más de 400 euros en París. No, no es un sueño: es ilegal. Sin embargo, está disponible para alquiler”.
La ministra de Vivienda y Agenda Urbana, Isabel Rodríguez, calificó como una “anomalía” la proliferación de contratos temporales de alquiler inferiores a un año y destacó la necesidad de una regulación más integral del mercado para proteger a familias y estudiantes.
El caso generó gran repercusión en Francia, sobre todo porque la oferta provenía de una agencia inmobiliaria prestigiosa, no de un portal de anuncios cualquiera. “Lo que llama especialmente la atención es que el anuncio ilegal proviene de una agencia reconocida (…). Se trata de una agencia establecida en vía pública, que debería recordar a los propietarios sus responsabilidades”, enfatizó Brossat.
Contratos civiles para viviendas
La utilización de un contrato civil permite a los propietarios evadir el tope de alquiler que establece la ciudad de París y deja al inquilino sin protección legal en aspectos como la solicitud de ayudas o el límite de fianza. El propio anuncio aclaraba: “Contrato código civil, no elegible para las APL”.
La diferencia entre “superficie en planta” (12,51 metros cuadrados) y “superficie habitable” (6,21 metros cuadrados) se debe al techo bajo en parte del espacio, que excluye esa parte del área para efectos legales. Como resultado, el coste real por metro cuadrado supera los 70 euros, cifra que duplica el límite máximo incrementado permitido en París para este tipo de inmuebles.
El senador Brossat presentó una denuncia ante la Dirección General de la Competencia, el Consumo y la Represión de Fraudes (DGCCRF), organismo responsable de supervisar la legalidad en las relaciones de consumo y que ya había recibido alertas similares previamente.

La DGCCRF, que ya investigaba prácticas similares tras una denuncia presentada en febrero por la Brigada Asociativa Inter Inquilinos (BAIL), confirmó que los contratos civiles empleados para alquileres de viviendas principales constituyen una violación a la normativa. En respuesta a la denuncia previa, la directora general del organismo manifestó que “este tipo de contrato puede ser reclasificado por un juez”, abriendo la puerta a posibles sanciones contra propietarios que utilicen estas maniobras legales.
Respecto a la agencia responsable del anuncio, Century 21 Olympierre, Le Parisien intentó obtener una declaración, pero no recibió respuesta. Poco después de esta consulta, el anuncio fue retirado de la plataforma.

