Se anuncia una inversión extra de 30 millones, dentro del Plan INVEAT, destinada a equipos para la digitalización en anatomía patológica.

En plena campaña electoral, con las elecciones andaluzas como principal prueba de fuego y posible terremoto en la política nacional, tanto el Gobierno como el PSOE intentan centrar la discusión en la gestión de los servicios públicos. La estrategia busca, como trasfondo, impulsar a María Jesús Montero, la candidata socialista en Andalucía, quien enfrenta un panorama complicado y trata de crear un frente contra el PP andaluz vinculado a la sanidad. Pedro Sánchez siembra incertidumbre sobre la administración que las comunidades gobernadas por el PP hacen del dinero público. El presidente del Gobierno sostiene que han entregado 300.000 millones más que el gobierno de Mariano Rajoy a los territorios para «fortalecer el Estado del bienestar». «¿Dónde están esos fondos adicionales que les hemos transferido?».
El jefe del Ejecutivo participó en la conmemoración del 40º aniversario de la Ley General de Sanidad, momento en el que retomó la frase que acuñó el exministro socialista de Sanidad, Ernest Lluch: «La salud tiene un coste, pero no un precio». Con este lema como estandarte, utilizando palabras medidas y sin mencionar territorios ni dirigentes específicos, buscó contraponer dos modelos: el suyo y el de la derecha. «La cuestión que define nuestro sistema sanitario, y que debemos proteger porque está en riesgo, es: ¿Qué tipo de país queremos ser? No las preguntas que plantea la derecha. No importa dónde nació el paciente, ni cuánto dinero tiene en su cuenta o cuántos años ha cotizado».
Para ilustrar esta confrontación de modelos, Sánchez recurrió a cifras. «Desde 2018, el Gobierno ha aumentado el gasto sanitario en un 30% y ha transferido a las autonomías 300.000 millones de euros más que el gobierno de Rajoy, para que estas los destinen al Estado del bienestar». Y a partir de aquí, sembrar la duda: «¿A dónde han ido esos fondos adicionales a las comunidades? ¿Cómo es posible que, a pesar de haber transferido esa suma, hoy la sanidad y su situación sean de las mayores preocupaciones de nuestros conciudadanos?».
No es la primera vez que Sánchez lanza esta sospecha, centrando la atención en Madrid y Andalucía. Si bien en este acto institucional no profundizó en ello, sí lo hizo en el inicio del curso político ante cargos de su partido. Es una idea clave que sostiene la estrategia de estos meses, con el propósito de desgastar al PP a través del debate sobre la administración de los servicios públicos, uno de los temas centrales en la campaña electoral de Castilla y León, donde los socialistas mantuvieron la posición.
«Desde que gobierna el Partido Popular el señor Moreno Bonilla, esta comunidad autónoma ha recibido del Gobierno de España unos 54.000 millones de euros adicionales. 54.000 millones de euros adicionales. Esto supone un 47% más de lo que transfirió Mariano Rajoy a la Junta de Andalucía. ¿Y qué ha hecho el Partido Popular y el señor Moreno Bonilla con esta financiación extra? ¿Cuál ha sido su destino? Pues han destinado uno de cada cuatro euros a asuntos ajenos a los servicios públicos. De hecho, sólo se han acordado de la sanidad para entregar 1.500 millones de euros a empresas privadas», expresó hace meses esta misma idea, pero aplicada de forma más concreta, al tratarse de un acto propio del partido y no del Gobierno. «Podría aportar ejemplos en Castilla y León, en Murcia, en Aragón, en Galicia, en Baleares, en la Comunidad Valenciana«.
«La sanidad pública representa uno de los más importantes logros colectivos del país. No debe ponerse en riesgo. Si no es por humanidad, que sea por eficacia: la salud no es una lucha individual. Es una batalla común contra la enfermedad. Mantenerla es un acto de justicia, sí, pero también de sensatez», defendió Sánchez en el acto de este lunes, donde anunció una inversión de 30 millones adicionales, dentro del Plan INVEAT, para equipamiento de digitalización en anatomía patológica, «que permitirá mejorar en los hospitales cómo se diagnostica el cáncer y cómo se determina la mejor terapia para cada paciente».

