Jorge Martín destaca el desafío de ganar un Mundial con Aprilia sin pensar en 2027

Jorge Martín, durante una entrevista con EL ESPAÑOL El piloto madrileño, campeón de MotoGP en 2024, concede una entrevista a EL ESPAÑOL antes del GP de Jerez, donde llega como segundo clasificado.

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Al contestar el teléfono, Jorge Martín se encuentra en Andorra con las zapatillas casi puestas. En pocos minutos saldrá a entrenar, ya que así es su forma de ser: constante, sin pausas ni pretextos.

A escasos días de partir hacia Jerez para participar en el Gran Premio de España, el piloto madrileño habla con EL ESPAÑOL desde su refugio pirenaico, que ha convertido en su base deportiva. Lo hace con la misma serenidad que quien ha aprendido, tras numerosas operaciones, que el presente es el único momento que merece toda la atención.

El año 2025 representó el período más complicado de su carrera. Cuatro lesiones graves, seis cirugías y 14 Grandes Premios perdidos siendo campeón del mundo activo. A comienzos de 2026 volvió al quirófano por segunda vez para consolidar una recuperación que se mostraba difícil.

Sin embargo, a tres carreras de su regreso a la competición, Martinator ocupa el segundo lugar del campeonato, a solo cuatro puntos de su compañero en Aprilia, Marco Bezzecchi. Una historia que, según comenta el propio piloto, solo su manager se atrevía a imaginar al inicio de la temporada.

Martín también es uno de los protagonistas de la campaña Red Bull Zero Excusas, una iniciativa que transforma los objetivos deportivos en un desafío colectivo y que tendrá este viernes su gran escenario en el estadio Metropolitano de Madrid. Él no podrá asistir, pues mientras la campaña se lanza en la capital, estará compitiendo en el circuito Ángel Nieto de Jerez.

P.- Has tenido que reconstruirte físicamente varias veces desde cero. A propósito de la campaña Red Bull Zero Excusas, ¿cómo es tu rutina de entrenamiento cuando el cuerpo no responde como quisieras?

R.- Considero que escuchar al cuerpo es fundamental. Hay días en que todo fluye, en que salir a entrenar parece sencillo, tienes energías y todo sale perfecto; en esos momentos todo resulta facilitado. Pero también hay períodos, ya sean días o semanas, en los que las cosas no salen como esperas, la fuerza escasea y ahí también es muy importante saber actuar.

Afortunadamente cuento con Jorge, mi entrenador, quien soporta una gran responsabilidad en este aspecto. Puedo comentarle cómo me siento y él decide en función de eso: si reducimos la intensidad o no. A veces no se trata tanto de entrenar, sino más bien de priorizar la recuperación.

Después de la operación, o de las múltiples operaciones, y todo lo vivido, me concentro mucho en la recuperación. Mi casa casi parece una clínica, realmente tengo todo lo necesario.

«Tras las operaciones y todo lo vivido, mi foco está en la recuperación. Mi casa es casi una clínica»

Básicamente es así. Nunca se empieza literalmente desde cero, porque se dice que el músculo tiene memoria. Mi cuerpo lo tiene, y tras tantos años dedicado al deporte, es más sencillo retomar la forma. Pero insisto en escuchar al cuerpo y entender qué necesita en cada momento.

P.- En 2025 sufriste cuatro lesiones graves y pasaste por seis operaciones. ¿Cuál consideras que fue el momento más duro durante ese proceso?

R.- Creo que fue al final del año. Tras recuperarme de la clavícula, competí en Valencia, en la última carrera, y pensaba: «Ahora cuento con tiempo, dos o tres meses para recuperarme al 100%, para estar perfecto».

Sin embargo, cuando los médicos me comunicaron que tanto la mano como la clavícula necesitaban una nueva cirugía, fue, sin duda, el golpe más duro.

Jorge Martín

Jorge Martín Red Bull Content Pool

Tras el año que atravesaba, durante la pausa en la que podía desconectar, tomar vacaciones y regresar con fuerza, comenzó nuevamente todo el proceso. Esa fue la parte más complicada.

Sin embargo, siempre mantuvimos un enfoque positivo, creyendo en la posibilidad de lograrlo y regresar a la competición. El objetivo no era recuperarse al 100%, sino regresar a competir. Y lo logramos.

P.- Has llegado a afirmar que tu cuerpo estaba «biológicamente destrozado». ¿Cómo manejas mentalmente el dolor y la incertidumbre cuando no sabes cuándo podrás volver a subir a la moto?

R.- Es complicado, sin duda. Los médicos me lo advirtieron antes de correr en Valencia, creo que para alertarme y que tuviera precaución: «Con cuidado, porque si te lesiones de nuevo, podría ser definitivo». Pero, a pesar de eso, tuve que pasar por más operaciones y mi cuerpo respondió bien a la regeneración. Tenía esa fuerza interna.

Creo que el problema real surge cuando mentalmente haces un examen y ves que la lesión no está sanando. Ahí llega el bajón. Piensas: «Estoy haciendo todo, invierto seis o siete horas diarias en la recuperación y aún no mejora». Ese es el momento más duro.

P.- Cuando cruzaste la meta en tercer lugar en el Sprint de Brasil —tu primer podio en unos 500 días— se te vio emocionado bajo el casco. ¿Qué pasó por tu mente entonces?

R.- No puedo evitar emocionarme ahora mismo al recordarlo. Fue un proceso largo, con mucho vivido, no solo a nivel físico. También a nivel personal, con todos los problemas que tuve en 2025. Fue una explosión de sentimientos.

Recordaba mucho a mi familia, a mi abuelo —que en paz descanse— y eso te hace mantener los pies en la tierra, pero las emociones en ese instante son incontrolables. Fue un momento muy especial.

«La emoción de volver al podio en Brasil fue mayor que cuando gané el Mundial»

Siempre digo que soy un libro abierto: si tengo que llorar, lloro; si tengo que gritar, lo hago; si necesito pegar un puñetazo, lo doy. Nunca oculto mis emociones. Por eso, ese instante fue muy emotivo y, hasta ahora, puedo decir que ha sido una de las mejores experiencias, incluso más que cuando gané el Mundial.

P.- Tras tres carreras, estás segundo en el campeonato a cuatro puntos del líder. ¿Podías imaginar esta situación hace tres meses, estando en el quirófano?

R.- En ese momento todo parecía muy oscuro y no concebía algo así, no me lo imaginaba para nada. Incluso en la presentación del equipo recuerdo que mi manager me decía: «Tú di que vamos a pelear por el Mundial», y yo pensaba: «Está loco», ¿sabes? No lo veía ni por asomo.

Pero todo es posible, eso es algo que al final uno se demuestra a sí mismo. Estar en esta situación y, a pesar de las dudas, empezar con buen pie me confirma muchas cosas para el futuro.

«Mi mánager me decía: ‘Tú di que vamos a pelear por el Mundial’, y yo pensaba: ‘Este está loco'»

Si volviera a suceder —porque en el deporte estas cosas pasan y puedo volver a lesionarme— quiero decirme a mí mismo: «Yo puedo lograrlo». Eso me llena de energía.

Ahora valoro mucho estar sano y espero, crucemos los dedos, que no ocurra algo grave; pero son riesgos propios de este deporte.

P.- Antes del GP de EEUU mencionaste que deseabas «rebajar las expectativas del equipo» porque no estabas listo para ganar. Sin embargo, ganaste el Sprint y fuiste segundo en carrera. ¿Cómo explicas una mejora tan rápida?

R.- Claro, todos aquí estamos para ganar, no hay duda; si no, no seríamos pilotos. Mi intención es ganar cada fin de semana. Pero en general me centro más en el proceso y en las sensaciones que tengo.

Eso es lo que quiero que el equipo entienda: lo fundamental es encontrar buenas sensaciones. Al final, la victoria es la consecuencia de hacer un buen trabajo desde el viernes, pasando a la Q2, lograr una buena clasificación… Son muchos factores; no es cuestión de decir «quiero ganar» y que se dé automáticamente.

Prefiero pensar: «Quiero hacer bien esto», avanzar paso a paso y acercarme al objetivo. Esa es la mentalidad que quiero transmitir al equipo. Cuando te obsesionas con ganar, suelen surgir errores.

Jorge Martín

Jorge Martín Red Bull Content Pool

Para mí, la victoria no es una necesidad, sino un objetivo y una meta por la que lucho.

P.- ¿Cómo definirías tu relación actual con la Aprilia RS‑GP 26? ¿Sientes que ya es «tu moto»?

R.- Sí, la siento bastante mía. Aunque sigo necesitando tiempo, todavía hay momentos en los que la moto actúa de forma inesperada, o a veces me anticipo, pero preferiría que no ocurriera.

En cuanto a estabilidad, es el aspecto que más me cuesta. Lo que requiero son más jornadas de prueba. Durante el fin de semana de carrera es difícil experimentar, estoy deseando ya hacer un test para contar con la tranquilidad de probar diferentes ajustes sin presión. Ahí creo que podré avanzar mucho más.

En las carreras sí voy ajustando, pero el foco se pone más en la carrera misma que en hacer que la moto se adapte más a mí.

P.- Jerez es la primera carrera europea del año. ¿Qué representa para ti correr frente al público español, sobre todo tras todo lo vivido en 2025?

Lo he echado de menos, realmente. El año pasado no pude participar, ni aquí ni en Aragón, en varias citas. Se nota esa ausencia. Correr en casa ofrece otra energía y tengo muchas ganas.

Jerez no ha sido nunca mi circuito favorito, pero mirando carreras previas, en 2024 gané la Sprint y me caí cuando lideraba. Es una pista en la que también puedo tener buenos resultados.

«He echado de menos competir ante el público español. El año pasado no pude estar y se nota»

Ahora veré cómo me aclimato a la Aprilia, aunque tengo ganas de disfrutar de la afición, de estar con mis amigos, mi familia, y eso también es valioso.

P.- Tu contrato con Aprilia termina a finales de 2026 y en el paddock se da prácticamente por seguro que correrás con Yamaha en 2027 y 2028. ¿Puedes confirmarlo? ¿Hay alguna novedad?

R.- Bueno, eso es algo que siempre estará presente: rumores, personas hablando. Pero los rumores son solo eso: rumores.

Para mí, tras todo lo vivido y haber llegado hasta aquí, lo importante es disfrutar el momento sin preocuparme por lo que se dice o se dirá. Está claro que antes o después se sabrá el futuro de todos los pilotos, pero para manejarlo, la clave es centrarse en el presente.

No pensar en qué ocurrirá en un mes o en el próximo año. Ahora tenemos Jerez por delante, una carrera increíble, y es fundamental estar concentrado al 100% en eso.

P.- La Aprilia ha funcionado muy bien esta temporada. ¿No te genera dudas que puedas abandonar un proyecto que parece haber dado un salto justo cuando comienza a ganar?

R.- Exactamente, lo expresas muy bien. Contar con esta oportunidad y este reto de ganar con una Aprilia, algo que nadie ha logrado, y conquistar un Mundial, es algo que motiva enormemente y activa muchas cosas dentro de mí. Es en lo que estoy completamente enfocado.

P.- Marc Márquez es el actual campeón con Ducati, Acosta lidera KTM y parece que debutará en 2027 junto a él, Bezzecchi y tú domináis con Aprilia, con su renovación y tu futuro —como decimos— incierto. ¿Crees que el mercado que se está configurando para 2027 va a reordenar por completo el campeonato?

R.- Bueno, como mencionamos antes: rumores son rumores y no puedo saber cuán ciertos son realmente. Lo iremos viendo. No controlo cuándo la gente firma o deja de firmar, así que no puedo asegurar nada.

Pero está claro que, según las informaciones, 2027 será un año con cambios, especialmente en términos de reglamento, que creo que tendrán un impacto mayor que el movimiento de pilotos. Veremos motos nuevas aparecer o desaparecer.

Jorge Marín, en acción con la Aprilia

Jorge Marín, en acción con la Aprilia Red Bull Content Pool

Será un año interesante, aunque quedan aún siete u ocho meses para verlo. Será momento de disfrutar ese tema en su momento.

P.- Tras un 2025 que describiste como una prueba dura, ahora ocupas el segundo puesto en el Mundial al llegar a Jerez. Si pudieras escribirle una carta a Jorge Martín de hace un año, aquel que estaba en cama sin poder moverse, ¿qué le dirías?

R.- Es difícil, podría decir muchas cosas. Pero… no hay nada que cambiaría, sinceramente. Creo que todo lo ocurrido me ha hecho crecer, me ha formado para ser quien soy hoy. No me arrepiento de nada, creo que todas las experiencias son una oportunidad de mejora.

Quizás solo las dudas. Le diría a esa persona que es normal tener incertidumbres, que está bien sentirlas, pero que es fundamental confiar mucho en uno mismo. Al final, la fuerza de voluntad y el significado de nuestras acciones hacen que todo se concrete. Las cosas pasan, tanto las buenas como las malas.

Así que: «Tranquilo, lo vas a lograr y vas a volver a competir», que era lo que yo quería.

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