Calendario clave para el Madrid de Arbeloa: definición del futuro del banquillo y decisiones en La Liga

Arbeloa habla con Camavinga durante un partido del Real Madrid El equipo blanco, ya eliminado de la Champions y con escasas opciones de alcanzar al Barça, afronta la parte final de la temporada con mucho en juego internamente.

Más información: Arbeloa se distancia de su futuro: «Cosas como lo del Girona hacen que sea más simple ganar una Champions que una liga»

El Real Madrid entra en las siete jornadas finales de La Liga con más interrogantes que certezas.

La afirmación que Álvaro Arbeloa lanzó este lunes en la rueda de prensa previa al encuentro contra el Alavés sintetizó con firmeza lo que está en juego: «Nos va la vida en ellos». Se refería a los siete partidos que restan, pero la expresión tiene un significado más amplio.

Estas últimas semanas no solo definirán si el Madrid peleará hasta el final por el título de Liga -algo prácticamente imposible a estas alturas-, sino también quién ocupará el banquillo la próxima temporada y qué jugadores seguirán formando parte del proyecto.

¿Cuál es la situación en las salidas del Real Madrid?

El primero de esos siete compromisos es este martes, frente al Alavés en el Santiago Bernabéu, el escenario donde el equipo debe demostrar que merece el respaldo de su afición.

Arbeloa es consciente y lo expresó claramente: «Si queremos que el público nos apoye, tenemos que demostrarlo». El inicio de esta fase definitiva no concede margen de error.

El entrenador, en un hilo

La posición de Arbeloa al mando del banquillo blanco es la gran incógnita. El técnico llegó a mitad de campaña en un contexto complicado y ha guiado al equipo hasta los cuartos de final de la Champions League, rozando la prórroga para luchar por semifinales.

Su mensaje en las conferencias de prensa es constante, el propio de un hombre del club: «No me preocupa en absoluto mi futuro, solo estos siete partidos». Ya sea por sinceridad o por estrategia, el mensaje cala internamente.

A su favor está la buena imagen en Europa, el respaldo de sus jugadores y la buena relación con la directiva. En contra, la irregularidad en la liga y la presión institucional derivada de no haber conseguido títulos en dos temporadas.

Arda Güler abrazando a Arbeloa tras uno de sus goles contra el Bayern Múnich

Arda Güler abrazando a Arbeloa tras uno de sus goles contra el Bayern Múnich EFE

No obstante, el abanico de candidatos alternativos es más reducido de lo que parece. Zidane no está disponible por su compromiso con la selección francesa, la opción de Jürgen Klopp fue descartada tiempo atrás y Mourinho no encaja en el perfil ni en el momento actual.

La apuesta por un entrenador joven —con nombres como Fàbregas o Iraola en consideración— se percibe arriesgada tras la conclusión de la experiencia con Xabi Alonso.

Existen nombres de peso como Unai Emery o Mauricio Pochettino, pero ninguno despierta un consenso que lo convierta en favorito. En este contexto, la continuidad de Arbeloa no puede descartarse.

Los contratos que finalizan

Más allá del banquillo, tres jugadores deben resolver su futuro en las próximas semanas dado que sus contratos vencen.

El primero es Antonio Rüdiger, para quien el club está listo para ofrecer una prórroga de un año. El defensa alemán, pieza clave en defensa y voz reconocida en el vestuario, continuará salvo imprevistos.

El caso de David Alaba apunta en el sentido opuesto: su continuidad está prácticamente descartada, debido a sus reiteradas lesiones y las prioridades de un plantel en proceso de renovación.

El más complejo es Dani Carvajal. El capitán blanco no ha recibido ninguna oferta de renovación hasta ahora, y el silencio afecta negativamente: cada semana que pasa incrementa el descontento y reduce las probabilidades de que siga en el equipo. El tiempo juega en su contra.

Otros nombres con futuro incierto

La situación de los jugadores con contrato vigente es más complicada. Dani Ceballos parece el caso más evidente: el centrocampista apunta a salir este verano tras perder protagonismo paulatinamente.

Podrían salir también Gonzalo, cuyo papel se verá aún más reducido tras el regreso en verano de Endrick, y Raúl Asencio, considerado uno de los responsables de la mala temporada.

En contraste, están los jugadores jóvenes cuestionados que desean quedarse y han expresado en privado su intención de continuar. Entre ellos, Eduardo Camavinga, objeto de críticas, pero con la defensa pública de Arbeloa: «Es un jugador muy importante para mí». El técnico fue claro y su respaldo pesa en la ecuación.

Camavinga abandona el campo tras su expulsión contra el Bayern

Camavinga abandona el campo tras su expulsión contra el Bayern EFE

Con Kylian Mbappé y Vinicius Jr. el escenario es claro: forman parte fundamental e indiscutible del proyecto y su continuidad no está en cuestión.

Siete finales para organizar el desorden

La paradoja del Madrid en esta etapa final es que las certezas provienen de Europa —dos eliminatorias inolvidables frente a City y Bayern— y las dudas llegan de la competición nacional que se juega cada fin de semana.

«Hemos vivido situaciones como la que ocurrió en Girona, que hacen que resulte mucho más sencillo ganar una Champions que una liga», reconoció Arbeloa, en una frase que refleja toda la frustración acumulada contra los árbitros en el torneo doméstico.

Las siete jornadas que comienzan este martes en el Bernabéu constituyen no solo una oportunidad para soñar con reducir distancia al Barça —a 9 puntos con 21 en juego—, sino también el momento en que el Madrid debe demostrar la viabilidad de su proyecto, que Arbeloa merece la confianza del club y que los jugadores que quieren quedarse tienen razones firmes para hacerlo.

El vestuario es consciente de ello. El entrenador también. Y la afición, que ha sentido en la calle —según Arbeloa— que al equipo «le privaron de poder estar en semifinales» europeas, aguarda una respuesta. La cuenta regresiva ha comenzado.

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